Deniz Undav, el delantero de Alemania que quiere ser el Toto Schillaci del Mundial 2026, es suplente y tiene mejores números que Messi

Dicen que los Mundiales consagran a las estrellas, pero en muchas ocasiones son citas que les pertenecen a los desconocidos. En Italia 90 fue un semidesconocido Salvatore “Toto” Schillaci quien, entrando desde el banco, saltó a adueñarse de las tapas de los diarios de todo el planeta.

Hoy, en pleno Mundial 2026, la historia vuelve a rimar con Deniz Undav. El delantero alemán, autor de tres goles en lo que va del torneo, lidera la variable de ataque en los Power Rankings de la FIFA, un sistema de calificación que le pone puntaje a todos los jugadores que disputan el certamen. Sí, les gana a Messi, Mbappé y Vinicius Jr., y lo hace con una particularidad: fue suplente en los tres partidos de la selección germana.

Hoy, su equipo enfrenta a Paraguay, en uno de los tres partidos del lunes correspondientes a los 16avos de final, y Undav reabre el viejo mito del héroe inesperado que se roba el show.

Nacido en Achim, a las afueras de Bremen, en 1996, Undav se formó en las inferiores del Werder Bremen, donde pasó cinco años hasta que el club decidió cortar el vínculo en 2012: lo consideraron demasiado pequeño y con sobrepeso para llegar a ser profesional. El golpe lo obligó a empezar de nuevo desde abajo, en las categorías regionales alemanas, donde combinó el fútbol amateur con trabajos de fábrica para subsistir. Pasó por el SV Weyhe, el TSV Havelse, el Eintracht Braunschweig II y el SV Meppen antes de encontrar, ya en 2020, la bisagra de su carrera: un salto a la segunda división de Bélgica con el Union Saint-Gilloise.

Allí se reinventó como delantero de área y explotó con una racha descomunal que incluyó el título y el ascenso a la Pro League, y una temporada 2021/22 en la que combinó goles y asistencias para sumar 40 contribuciones directas de gol, cifra que le valió ser elegido el mejor futbolista del año en Bélgica. Ese rendimiento llamó la atención del Brighton & Hove Albion, que lo fichó para la Premier League en 2022, aunque la adaptación a Inglaterra no fue sencilla: no logró afianzarse y su cosecha goleadora se redujo notablemente.

Undav encontró su lugar en el mundo cuando fue cedido al VfB Stuttgart 2023: terminó comprado en forma definitiva al año siguiente y se transformó en uno de los delanteros más letales de la Bundesliga. En el club alemán, ganó la DFB-Pokal en 2025 (interrumpiendo una racha de 28 años sin títulos) y hasta el momento lleva convertidos 57 goles en 117 partidos.

Lejos de ser el centrodelantero prototípico, su fuerte es la asociación: mide 1,79m, le gusta retrasar su posición para tejer juego, arrastrar marcas y abrirle espacios a los extremos, un estilo que generó comparaciones con Karim Benzema. De origen kurdo-yazidí, Undav debutó en la selección alemana recién en marzo de 2024, a los 27 años, sin haber pasado antes por ningún seleccionado juvenil. Desde entonces, no ha dejado de sorprender: ingresando casi siempre desde el banco, ya es una pieza decisiva del ciclo de Julian Nagelsmann en este Mundial.

El debut en Copas del Mundo para Undav llegó contra Curazao, cuando ingresó en el minuto 64 y Alemania ya vencía por 4 a 1 a los isleños. Cuatro minutos después de su entrada al partido, Undav le sirvió el gol a Nathaniel Brown con un lindo toque de tres dedos. Ya en el minuto 78 le toco convertir a él: una asistencia de Kimmich lo dejó en soledad en el centro del área y remató de primera ante la indefensa selección caribeña. Pero eso no fue todo para el delantero del Stuttgart. En una de las últimas acciones del encuentro, puso a correr a Kai Havertz, que definió con clase ante la salida del arquero Eloy Room, sentenciando el 7 a 1 final.

El segundo examen para Undav fue mucho más exigente. Alemania perdía por 1 a 0 contra Costa de Marfil hasta que Julian Nagelsmann lo mandó al campo a los 15 minutos del segundo tiempo. El impacto, otra vez, fue inmediato: ocho minutos después, tras un centro preciso de Nadiem Amir, el delantero conectó de volea dentro del área y marcó el empate. Pero el héroe alemán todavía tenía guardado el golpe de gracia: en una de las últimas jugadas del encuentro, Félix Nmecha le dio un pase exquisito al nacido en Bremen, que remató de zurda para decretar el 2 a 1 final y desatar el desahogo en el banco alemán.

Ese tanto contra los marfileños permitió que Alemania pasara de ronda como líder, destrabando una maldición para la selección tetracampeona, que llevaba dos mundiales sin lograrlo. Undav volvió al banco pero tuvo minutos también contra Ecuador, la tarde en que el equipo de Beccacece se aprovechó de la pasividad de los europeos.

Como Schillaci en Italia 90, Undav no necesitó ser titular para escribirse en la historia del Mundial: le bastaron dos entradas desde el banco y 56 minutos para transformarse, al menos por ahora, en el verdugo inesperado de Alemania. “Toto” terminó aquel torneo con la Bota de Oro bajo el brazo y un país entero aprendió su nombre de memoria. Falta ver si el delantero del Stuttgart puede completar el paralelismo hasta el final, pero por lo pronto ya cumplió con la primera condición del mito: nadie lo vio venir.

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