El entrenamiento de la Selección fue el mejor refugio para Lionel Messi: sonrisas, contención y naturalidad para pensar en Austria

Fue un jueves muy intenso para la Selección Argentina. Los teléfonos sonaron desde muy temprano y modificaron el habitual ritmo tranquilo de la concentración. Por la tarde, hubo entrenamiento a puertas abiertas, con una expectativa mucho mayor de la prensa que casi duplicó la concurrencia en el Compass Minerals Center. Lionel Messi, está contenido dentro de la Scaloneta y también por su familia que se vio obligada a emitir un comunicado oficial para aclarar cómo está la salud de su papá Jorge, de 68 años, quien desde hace un tiempo atraviesa “una situación de salud”.

Messi salió al campo de entrenamiento junto al resto del plantel. Los sonidos de los clicks en las cámaras de fotos y las voces de los periodistas que estaban en vivo por la televisión, donde se mezclaban idiomas de cualquier parte del mundo, decoraron la escena. La “Pulga” se ubicó como siempre cerca de Rodrigo De Paul, Gio Lo Celso, Leandro Paredes, Cristian Romero y Lisandro Martínez, su grupo más cercano dentro de la Albiceleste, en las buenas y en las malas mucho más.

Foto Juano Tesone/ Enviado especial

Sonrió Lionel. Fue durante una entrada en calor totalmente normal, sin ningún tipo de actitud o situación diferente. Porque la naturalidad es la característica de esta Selección. Lo dijo Scaloni en la última conferencia de prensa, justo cuando hacía referencia a lo que Messi había encontrado para poder llegar a su mejor versión con la camiseta albiceleste en esta gestión y no en las anteriores.

“A lo mejor encontró naturalidad, que tiene al lado un grupo de amigos, de gente que se va a brindar al máximo por él, que lo ven a él como si fuera un Dios y que también lo ven como si fuera un pibe de barrio. Cuando tienen que hablar algo con él lo hablan, eso es espectacular. Lo que transmite es algo difícil de explicar, pero hay que estar ahí para ver lo que se siente, lo que transmite, el aura que se dice ahora. Y eso es diariamente”, había dicho el DT de Pujato.

Foto Juano Tesone/ Enviado especial

Fue el propio capitán el que abrió la puerta, pero también es quien debía manejar los tiempos -como si fuera la cancha- de lo que pasaba afuera de ella. Después del triplete frente a Argelia, confesó que su emoción tras convertir el primer gol había sido por “una cuestión ajena a lo deportivo”. Con el comunicado de la familia, se confirmó que la situación que lo afectaba emocionalmente era la de su padre, el hombre que lo acompañó desde su primer viaje a Barcelona, que oficia además de representante en su carrera y administra la marca de su apellido.

“La familia Messi informa que Jorge atraviesa una situación de salud. En estos momentos se encuentra bajo seguimiento médico, recuperándose y evolucionando favorablemente dentro del cuadro que presenta. Ante las versiones, rumores y especulaciones que han circulado en las últimas horas, la familia quiere expresar su profundo malestar por la falta de sensibilidad, respeto y escrúpulos con la que algunas personas han tratado una situación estrictamente privada y familiar”, empezó el texto.

Lionel y Jorge Messi.

Fue después de dos horas de rumores y especulaciones, de fake news y versiones en las redes sociales que tuvo su corolario con la “confirmación” de Florencia Peña al aire que decantó en un escándalo en el canal de streaming LUZU. El texto no detalla qué tipo de enfermedad atraviesa Jorge, pero según pudo averiguar Clarín, su cuadro requirió de una internación durante el fin de semana, primero en un hospital de Rosario y luego su traslado a Buenos Aires. Allí estuvo acompañado por Celia Cuccittini, mamá de Lionel, y Rodrigo, uno de los hermanos mayores.

Por la noche, el periodista Ángel De Brito reveló que había cruzado mensajes con Celia y que el propio Jorge, después de conocer lo sucedido, le habría dicho: “Qué quilombo que armé…”.

Jorge es mucho más que un padre para la “Pulga”. Es quien lo tomó de la mano cuando tenía apenas 13 años y viajó con él a Barcelona, dejando al resto de la familia en Rosario, para que pueda cumplir su tratamiento hormonal para ayudar a su crecimiento. Después, se convirtió en su representante y CEO de una marca global. Sin Jorge, entonces, no hubiese existido Messi.

Por todo esto no pudo ocultar su emoción Lionel. El martes, con parte de su familia en la tribuna -incluida su mujer Antonela Roccuzzo y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro- había dado uno de sus mayores recitales en un Mundial, con el hat-trick ante Argelia, que lo dejó como el máximo goleador de la historia de la Copa del Mundo junto al alemán Miroslav Klose.

En pleno festejo de su primer tanto, con un tremendo zurdazo desde la medialuna del área, el capitán del seleccionado pareció quebrarse, soltó unas lágrimas y siguió jugando. “No, la verdad que es una cuestión ajena a lo deportivo”, explicó Leo con tono serio, pensando cada una de sus palabras. Y siguió: “Pasé unos días difíciles, complicados. Estoy agradecido a la delegación, a todos mis compañeros, porque estuvieron siempre al lado mío deseándome fuerza para que esté bien”.

Por más que juegue bien (muy bien, mejor que nadie seguramente) al fútbol, se trata de un ser humano. Que se refugia en sus afectos, en sus compañeros con los que comparte un mate en la concentración o en medio de un entrenamiento. Con los que ríe, de quienes recibe el abrazo contenedor como en cada una de las celebraciones de los tantos de esa primera fecha del Mundial 2026.

“En momentos como este, pedimos responsabilidad, prudencia y humanidad. La salud de una persona y la tranquilidad de su entorno no deberían ser objeto de especulación ni de interés mediático irresponsable”, se reclamó en otra parte del comunicado que envió el equipo de prensa del mejor jugador de la historia.

El comunicado de la familia Messi.

Y es precisamente lo más valorable de Lionel, al que le pasan cosas como cualquier otra persona, indistintamente de su posición social o económica. Y en el ámbito de la Selección se siente contenido. No solo por sus compañeros, sino también por un cuerpo técnico que lo esperó primero -después del fallido Mundial 2018 en el que volvió a cuestionarse su continuidad en la Albiceleste-, lo reconstruyó después y le armó un equipo funcional que le permitió alcanzar la gloria que se le había negado.

“Agradecemos sinceramente las muestras de cariño, respeto y preocupación recibidas, y solicitamos que se preserve la privacidad, la confidencialidad y la intimidad de Jorge y de toda su familia durante este proceso”, se completó en la nota.

Hay que volver a la naturalidad, como fue durante toda su vida. Eso quiere Messi, pateando la pelota sobre el verde césped. Hablará en su hábitat, en su ecosistema, el próximo lunes contra Austria en Dallas.

Adblock test (Why?)

​