
La Copa Mundial de la FIFA es uno de los trofeos deportivos más reconocibles del planeta. Cada cuatro años, las cámaras del mundo se concentran en ese objeto dorado que simboliza la cima del fútbol.
Aunque no es demasiado grande en comparación con otros trofeos deportivos, la copa tiene un peso considerable. El trofeo oficial que recibe la selección campeona mide cerca de 36 centímetros de altura y pesa 6,175 kilogramos. Su apariencia dorada y su diseño elegante contribuyen a convertirlo en uno de los símbolos más reconocidos del deporte internacional.
Sin embargo, el trofeo actual no fue siempre el mismo. La historia de la Copa del Mundo incluye cambios de diseño, decisiones simbólicas y un origen que se remonta a la evolución del propio campeonato.
La copa actual está fabricada principalmente en oro de 18 quilates. A diferencia de lo que muchos creen, no se trata de una pieza completamente maciza, aunque contiene una importante cantidad de metal precioso.
Su base está recubierta de malaquita, una piedra de color verde intenso que aporta contraste al diseño dorado. Esta base representa simbólicamente la Tierra y refuerza la idea de que el torneo reúne a selecciones de todo el planeta.
La escultura muestra dos figuras humanas elevando el mundo, una imagen que intenta reflejar el momento de celebración del campeón. El diseño transmite movimiento, esfuerzo y triunfo, tres conceptos asociados a la competencia deportiva.
Antes del diseño actual existía otro trofeo conocido como Copa Jules Rimet, en honor al dirigente francés que impulsó la creación del primer Mundial en 1930. Esa copa fue entregada durante las primeras décadas del torneo y se convirtió en el símbolo del campeonato hasta 1974, año que se entregó por última vez.
El trofeo tenía una forma diferente ya que representaba a la diosa griega de la victoria, Niké, sosteniendo una copa en alto. Durante cuarenta años fue el premio máximo del fútbol mundial y acompañó algunas de las ediciones más recordadas del torneo.
En 1970, Brasil ganó su tercer campeonato mundial y, de acuerdo con las reglas vigentes en ese momento, obtuvo el derecho de conservar la Copa Jules Rimet de forma permanente. Ese hecho obligó a la FIFA a diseñar un nuevo trofeo para las ediciones siguientes del torneo.
El nuevo trofeo fue creado por el escultor italiano Silvio Gazzaniga, cuyo proyecto fue elegido entre más de cincuenta propuestas presentadas por artistas de distintos países. Su diseño buscaba transmitir dinamismo y emoción, capturando el momento en que los jugadores levantan el mundo en señal de victoria.
La copa fue fabricada por la empresa italiana Bertoni y se presentó oficialmente en el Mundial de 1974. Desde entonces, se convirtió en la imagen definitiva del campeonato y en uno de los trofeos más reconocidos del deporte.
Una particularidad es que la copa original no se entrega definitivamente al campeón. La selección ganadora recibe una réplica mientras que el trofeo auténtico permanece bajo custodia de la FIFA. De esta manera se protege una de las piezas más valiosas y simbólicas del fútbol mundial.

MAS NOTICIAS
Por qué el búnker de la Selección Argentina en a Kansas es el “centro de entrenamientos más codiciado del Mundial”
Roland Garros, día 9: Juan Manuel Cerúndolo quiere estirar la mejor semana de su vida ante el verdugo de otro argentino
Los Pumas 7’s son de bronce: tras perder con Sudáfrica en semis, tuvieron revancha ante Fiji y quedaron terceros en Valladolid