Un robot humanoide de tamaño real, con piel de apariencia humana, expresiones faciales, memoria y capacidad para mantener conversaciones salió del laboratorio para ingresar al catálogo comercial. La empresa china UBTech presentó la familia UWORLD U1, una línea de máquinas pensadas principalmente para ofrecer compañía y apoyo emocional.
El lanzamiento se realizó el 30 de junio en Shenzhen, uno de los principales centros tecnológicos de China. UBTech promociona al U1 como el primer robot humanoide “ultrabiónico” de tamaño completo diseñado para fabricarse masivamente. El alcance de esa afirmación es específico: la robótica comercial y los androides tienen décadas de historia, mientras que “ultrabiónico” es el término que usa la empresa para destacar su aspecto realista y su capacidad de interacción.
La serie incluye versiones masculinas y femeninas y combina modelos de medio cuerpo con otros capaces de caminar. Los precios parten de los 119.800 yuanes, unos 17.600 dólares, y alcanzan los 990.000 yuanes, alrededor de 145.800 dólares, una cifra comparable con la de un auto de lujo.
Según UBTech, la línea ya acumuló 13.361 pedidos y las entregas comenzarán durante 2026. El comunicado de lanzamiento no discrimina cuántas reservas corresponden a compradores particulares y cuántas a empresas, espacios de exhibición u organismos públicos.
Su principal promesa está vinculada con la conversación y el acompañamiento. La empresa también menciona posibles usos en residencias para adultos mayores, hoteles, recepciones, turismo, educación e investigación. Las tareas domésticas todavía están fuera de su alcance y el propio fundador de UBTech reconoció que, en esta etapa, estos humanoides se parecen a juguetes de alta gama con una utilidad que todavía debe probarse a largo plazo.
Cómo son los robots humanoides U1 y qué pueden hacer

El modelo más accesible es el U1 Lite, una unidad de medio cuerpo que cuesta 119.800 yuanes. El U1 Pro agrega piernas y movilidad por 169.800 yuanes. En el nivel superior aparece el U1 Ultra, que se vende por 880.000 yuanes en su versión femenina y por 990.000 yuanes en la masculina.
Los modelos más avanzados, que tienen un alto nivel de entrenamiento, están recubiertos con una piel biomimética que reproduce detalles como poros, vasos sanguíneos y huellas digitales. También incorporan ojos móviles, cabello y un sistema mecánico para sincronizar los labios con la voz. UBTech afirma que sus 88 grados de libertad y su cuello de doble articulación permiten reproducir hasta el 90% de los movimientos humanos básicos.
La inteligencia artificial funciona como el cerebro conversacional del robot. Un modelo de lenguaje procesa lo que escucha, analiza imágenes captadas por sus cámaras y genera una respuesta. A diferencia de un chatbot que trabaja únicamente dentro de una pantalla, el sistema está conectado con sensores, motores y articulaciones. Esta combinación suele denominarse inteligencia artificial física o corporizada.
UBTech sostiene que su modelo puede reconocer más de 20 estados emocionales a partir de la voz, la mirada y las expresiones faciales, con una precisión superior al 90%. También promete una respuesta inicial en 500 milisegundos y una demora inferior a 20 milisegundos entre el audio y el movimiento de los labios. Esas cifras corresponden a mediciones de la compañía y todavía no fueron validadas de manera independiente.
El sistema Agent Memory OS permite conservar información de conversaciones anteriores para recordar preferencias, experiencias o vínculos mencionados por el usuario. La empresa asegura que prioriza el procesamiento local, reduce el envío de información a la nube y ofrece controles físicos para proteger los datos. El funcionamiento de un robot de compañía, sin embargo, implica recopilar información especialmente sensible, como imágenes del hogar, voces, rutinas y estados emocionales.
Las demostraciones públicas dejaron ver algunas de sus limitaciones. Los robots caminaron, hablaron y bailaron sobre el escenario, pero sus desplazamientos todavía resultaron lentos y rígidos. La batería dura entre dos y cuatro horas, una autonomía que obliga a realizar varias recargas durante el día.
También existe una distancia entre el acompañamiento automatizado y la atención psicológica profesional. La Asociación Estadounidense de Psicología advirtió que los chatbots y aplicaciones de bienestar pueden ofrecer alivio en determinados contextos, pero también generar efectos no deseados. El uso excesivo puede agravar la soledad, favorecer la dependencia o deteriorar habilidades sociales, especialmente entre usuarios vulnerables.
De los brazos industriales a los robots con inteligencia artificial

La robotización moderna comenzó lejos de los androides de la ciencia ficción. En 1961, Unimate, considerado el primer robot industrial producido en serie, empezó a trabajar en una planta de General Motors. Era un enorme brazo mecánico que seguía instrucciones almacenadas para manipular piezas metálicas calientes, una tarea repetitiva y peligrosa para los trabajadores.
El siguiente desafío consistió en reproducir la forma y los movimientos del cuerpo humano. En 1973, la Universidad de Waseda, en Japón, completó WABOT 1, considerado el primer humanoide de tamaño completo. Podía caminar sobre dos piernas, agarrar objetos y mantener conversaciones simples en japonés.
Honda llevó esa idea a una audiencia masiva en 2000 con ASIMO. El pequeño robot podía caminar, girar y desplazarse dentro de ambientes diseñados para humanos. Aunque nunca se convirtió en un producto doméstico de consumo general, fue una de las primeras demostraciones públicas de que una máquina bípeda podía moverse de manera relativamente estable y ejecutar tareas en espacios cotidianos.
Los avances en cámaras, sensores, baterías, procesadores e inteligencia artificial ampliaron esas capacidades. Los modelos de lenguaje agregaron conversación, reconocimiento de instrucciones y cierta capacidad para interpretar situaciones. El desafío actual consiste en trasladar esas respuestas digitales a movimientos físicos seguros, precisos y útiles.
China llega a esta etapa con una enorme infraestructura industrial. Durante 2024 instaló 295.000 robots en sus fábricas, el 54% del total mundial, y superó los dos millones de equipos industriales en funcionamiento. Por primera vez, los fabricantes chinos también controlaron la mayoría de las ventas dentro de su propio mercado.
UBTech forma parte de ese proceso. Fundada en 2012, desarrolló primero robots educativos, comerciales e industriales, entre ellos la serie Walker para fábricas. Con UWORLD intenta trasladar ese conocimiento al hogar y abrir una categoría basada en el acompañamiento, la personalización y los servicios asociados al robot.
El lanzamiento del U1 representa un paso comercial relevante, aunque sus capacidades todavía están lejos de los humanoides autónomos imaginados por el cine. Las entregas y el uso cotidiano permitirán evaluar si estas máquinas conservan su atractivo después de la novedad inicial, si protegen adecuadamente los datos que recopilan y si ofrecen una utilidad concreta que justifique su elevado precio.


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