
A pocos días del comienzo de una nueva Copa del mundo, Dibu Martínez el pibe que ataja el tiempo viene a traernos la historia, la vida, y la epopeya del arquero de la Selección Argentina, en una combinación no siempre afortunada de documental con entrevistas e imágenes de archivo y animación.
Porque si el trabajo estrictamente documental, que tiene una base guionada por Hernán Casciari, no merece reparos u objeciones, salvo alguna que ya marcaremos, cuando llegan los momentos de animación estos le restan interés al relato. Como que le bajara el precio a la película.
No es que la animación de los dibujos de Liniers, nada menos, se vea mal, el desmérito pasa más por cómo desconcentra o aparta la atención, y aporta poco.
Se entiende que hay muchos chicos que desde la irrupción del marplatense defendiendo los tres palos del Seleccionado sueñen y quieran ser el Dibu, y que es probable que se haya apelado a los dibujos como gancho para atraerlos a ver el documental -que de hecho, desde que estrenó el jueves en Netflix se mantiene como la película más vista de la plataforma-.
El filme tiene como centro a Martínez, y el trabajo realizado permite conocer desde su intimidad -hablan su mamá, su papá, su hermano mayor Alejandro y su esposa- y el mismo Emiliano Martínez.
La vida de Dibu siempre fue de esfuerzos, de no bajar los brazos ante las distintas circunstancias -cuando ya había saltado a Inglaterra después de hacer las inferiores en el Club Atlético Independiente, y nunca jugaba de titular, y lo iban prestando a distintos equipos-. Pero ya mucho antes, cuando de distintos clubes barriales de su ciudad natal, Mar del Plata, viajó con más esperanzas que dinero a Buenos Aires para probarse en River y en Boca, que insólitamente no le vieron condiciones, y recaló en Independiente, su vida tenía predestinada la gloria y el triunfo, como dice Pepe Santoro, legendario arquero de Independiente y entrenador del Dibu en su paso por el club.
La reconstrucción del vínculo con Alejandro, su hermano mayor, y de otros compañeros es tanto o más efectiva que el repaso de su etapa más exitosa defendiendo el arco del Seleccionado.
Hay anécdotas que explican desde por qué Emiliano llevó el buzo con el número 23 a por qué atemoriza a los rivales antes de que le pateen un penal.
El entorno familiar es más que eso para Dibu (su padre y su madre Susana doblaron las voces a sus propios personajes cuando aparecen animados; y Soy Rada es la voz de la pelota que se la pasa gastándolo). Es central cómo su esposa Mandinha -que nació en Inglaterra, hija de padre portugués y madre brasileña, pero no se aclara nunca su nacionalidad- lo ayudó y apoyó estando a su lado y a la distancia (mientras disputaba la Copa América en Chile nació su segunda hija, Ava, en Inglaterra).
Otros de los aspectos del documental es que no tiene la pinta de ser una biopic autorizada, aunque está claro que todo lo que se ve y oye pasó por la aprobación de Dibu. Es que no es un trabajo meramente laudatorio, y muestra los miedos del protagonista y los momentos de flaqueza que debió atravesar para forjarse y ser hoy el baluarte que es, la columna vertebral de la Selección Argentina.
También en el filme de Gustavo Cova, que de codirigir Alguien te está mirando pasó a dirigir animación (Boogie, El aceitoso, Gaturro, la película) hay testimonios de Lionel Messi, Lionel Scaloni y del entrenador de arqueros de la Selección Martín Tocalli. Lo dicho, es una película para ver en familia sobre un personaje como el Dibu que da para mucho. Y no solo porque reconoce el trabajo de su mamá limpiando hogares o la emoción real de su papá recordando los difíciles tiempos que debieron vivir.
“Dibu Martínez: el pibe que ataja el tiempo”
Documental / Animación. Argentina, 2026. 78’. De: Gustavo Cova. Con testimonios de: Dibu Martínez, Lionel Messi, Lionel Scaloni y la familia de Dibu. Disponible en: Netflix.

MAS NOTICIAS
Amazon: todos los estrenos de películas y series en junio de 2026
Lo mejor para ver en HBO Max estrenos en junio de 2026
La unión hace la fuerza: tras la cancelación de Stephen Colbert, los conductores de talk shows de los Estados Unidos mostraron un frente común