Cumbre en Pakistán: JD Vance anunció que fracasaron las negociaciones con Irán y regresa a Estados Unidos

ISLAMABAD.– En una maratónica jornada que superó las 15 horas, los negociadores de Estados Unidos e Irán se reunieron durante el sábado y la madrugada del domingo en el primer cara a cara desde el estallido de la guerra para intentar alcanzar un alto el fuego duradero, tras la frágil tregua de dos semanas alcanzada el miércoles pasado. Sin embargo, no pudieron alcanzar un acuerdo y JD Vance, representante de la delegación norteamericana, comunicó que regresa a EE.UU.

Tras las fallidas negociaciones, el vicepresidente de Estados Unidos dio una conferencia de prensa y señaló que se trata de una “mala noticia” para Irán. “Fueron 21 horas de charlas y lamentablemente no hubo acuerdo. Nosotros somos flexibles, pero ellos no aceptan nuestras condiciones. Seguiremos negociando para lograr la paz”, afirmó y declaró que habla “constantemente” con Trump sobre el conflicto en Medio Oriente.

Estados Unidos indicó que el punto por el cual fracasaron las conversaciones fue que el régimen no se comprometió a renunciar a las armas nucleares. “Necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente”, marcó.

Además afirmó que las condiciones que presentó Estados Unidos fueron “bastante flexibles” y que la delegación se mantuvo “complaciente”: “El presidente nos dijo: ‘Tienen que venir a acá de buena fe y hacer su mejor esfuerzo para lograr un acuerdo’. Hicimos eso y, lamentablemente, no pudimos lograr ningún avance”.

Nos vamos de acá con una propuesta muy sencilla, un método para entender que es nuestra oferta final y mejor. Veremos si los iraníes la aceptan”, remarcó.

La delegación norteamericana estuvo también conformada por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Trump.

Las conversaciones, a un nivel sin precedentes entre los dos países enfrentados desde la revolución islámica de 1979, se desarrollaban en un formato trilateral, en presencia de altos cargos de Pakistán, cuyo gobierno medió para sentar a las partes a la mesa de diálogo.

En una publicación en X, el gobierno iraní afirmó que una tercera ronda de conversaciones había terminado y que expertos técnicos de ambas partes intercambiarían documentos. “Las negociaciones continuarán a pesar de algunas diferencias que aún persisten”, añadió la publicación.

En tanto, el lado iraní está representado por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, y por el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi.

Según consignó The New York Times, la prolongada duración de las conversaciones sugiere que ambas partes siguen comprometidas y aún tienen temas que tratar. El control del estrecho de Ormuz, la vía marítima de vital importancia económica que Irán cerró al inicio de la guerra, sigue siendo un punto conflictivo, según dos altos funcionarios iraníes familiarizados con las negociaciones.

Los enviados analizaban cómo impulsar una tregua amenazada por las profundas discrepancias y los ataques de Israel contra el grupo Hezbollah, respaldado por Irán, en el Líbano.

El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, junto al primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, antes del comienzo del diálogo con Irán

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo mientras se desarrollaba la reunión que le “daba igual” cómo salían las conversaciones, al insistir que de todos modos Estados Unidos había ganado la guerra. “Lleguemos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es que hemos ganado”, dijo en declaraciones a periodistas. “Estamos en negociaciones muy profundas con Irán. Ganamos de cualquier manera. Los hemos derrotado militarmente”.

Las Fuerzas Armadas estadounidenses anunciaron que dos buques de guerra cruzaron esta vía para una operación previa a su desminado, después de que Trump asegurara que su país había iniciado “el proceso de desbloqueo” del estrecho.

JD Vance arrives en Islamabad

“Hoy comenzamos el proceso de establecer un nuevo paso y compartiremos pronto esta vía segura con la industria marítima”, dijo el comandante del Comando Central de Estados Unidos, Brad Cooper. Y aseguró que “fuerzas adicionales de Estados Unidos, incluidos drones submarinos, se unirán al esfuerzo de despeje en los próximos días”.

Irán desmintió el desbloqueo armado del estrecho, mientras que la televisión estatal informó que la Guardia Revolucionaria amenazó con tratar “severamente” a barcos militares que transiten por el estrecho.

“Cualquier intento de buques militares de pasar por el Estrecho de Ormuz será afrontado severamente. La Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica tiene plena autoridad para gestionar el Estrecho de Ormuz de manera inteligente”, declaró el mando naval de la Guardia.

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif sostuvo que las partes estaban en una fase de todo o nada, lo que complicaba “establecer una tregua duradera”. La brecha era abismal en temas cruciales como las sanciones a Irán, la ofensiva en el Líbano y la reapertura del estrecho. Medios iraníes dijeron que Estados Unidos planteaba “exigencias excesivas” sobre Ormuz.

Desde la Revolución Islámica en 1979, el contacto más directo de Estados Unidos ocurrió en 2013, cuando Barack Obama llamó al recién elegido presidente Hassan Rohani para hablar sobre el programa nuclear iraní. Las reuniones más recientes fueron entre el secretario de Estado de esa presidencia, John Kerry, y su homólogo Mohammad Javad Zarif.

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif (derecha), junto al presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, durante su reunión previa a las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Islamabad (AFP)

Ahora están en marcha conversaciones entre Vance, un defensor reticente de la guerra con poca experiencia diplomática y quien advirtió a Irán que no “intente jugar”, y Qalibaf, un excomandante de la poderosa Guardia Revolucionaria que ha emitido algunas de las declaraciones más incendiarias desde que comenzaron los combates.

La guerra se ha cobrado la vida de al menos 3000 personas en Irán, 2020 en el Líbano, 23 en Israel y más de una docena en los países del Golfo Pérsico, además de daños duraderos a la infraestructura. El control asfixiante de Irán sobre el Estrecho de Ormuz ha aislado en gran medida al Golfo Pérsico y sus exportaciones de petróleo y gas de la economía mundial, disparando el precio de la energía.

Manifestaciones en respaldo del gobierno iraní, ese sábado en Teherán

Reflejando lo mucho que estaba en juego, funcionarios de la región dijeron que funcionarios chinos, egipcios, sauditas y qataríes estaban en Islamabad para facilitar indirectamente las conversaciones.

En Teherán, los residentes revelaban escepticismo, aunque tenían algo de esperanza en las conversaciones tras semanas de ataques y destrucción en todo el país. “La paz por sí sola no es suficiente para nuestro país, porque hemos sido golpeados muy duro, ha habido enormes costos”, señaló Amir Razzai Far, de 62 años.

“No deberíamos tomarnos a Trump tan en serio. Quiere borrar una civilización del mapa y, doce horas después, establece un alto el fuego que no se basa en nada”, dijo por su parte un hombre de 30 años que pidió el anonimato.

Antes de las conversaciones, Trump había acusado a Irán de usar el Estrecho de Ormuz para extorsionar, y dijo a los reporteros el viernes que se abriría “con o sin ellos”.

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cantó victoria sobre su tradicional enemigo, como más tarde lo haría su aliado Donald Trump. “Hemos logrado destruir el programa nuclear y destruir el programa de misiles” de Irán, afirmó en televisión.

Señaló además que la guerra había debilitado a los dirigentes iraníes y a sus aliados. “Querían estrangularnos, y somos nosotros quienes los estrangulamos. Nos amenazaban con la aniquilación, y ahora luchan por su supervivencia”, aseguró.

Desde la entrada en vigor del alto al fuego el miércoles, Israel sostuvo que el Líbano no estaba incluido en la tregua. En consonancia con esa declaración de principios, los ataques en el sur del Líbano mataron este sábado a un total de 18 personas, según el Ministerio de Salud.

Un ataque israelí esta semana en el Líbano

El Ejército israelí anunció haber atacado en 24 horas más de 200 objetivos de Hezbollah. El miércoles llevó a cabo en el Líbano los ataques más mortíferos de esta guerra, con al menos 357 muertos en un solo día.

Según la presidencia libanesa, el martes próximo están previstas conversaciones entre el Líbano e Israel en Washington, que Hezbollah no ve con buenos ojos.

“El Líbano ha acudido a nosotros para iniciar negociaciones directas (…) He puesto dos condiciones: queremos el desarme de Hezbollah y queremos un verdadero acuerdo de paz que perdure durante generaciones”, dijo Netanyahu.

Agencias AFP, AP y Reuters

​El vicepresidente dijo que es “una mala noticia” para el régimen, que no se comprometió a renunciar a las armas nucleares después de más de 15 horas de conversaciones  LA NACION