“Que nunca la gente se rinda, que siempre intente ir para adelante”: Oriana Bruno y su lucha tras la amputación de sus piernas​

A seis meses del dramático accidente ferroviario, Oriana Bruno atraviesa una nueva etapa en su recuperación y comenzó a adaptarse a las primeras prótesis luego de la amputación de sus piernas. La joven, que fue atropellada por una formación en el paso a nivel de calle Corrientes, entre Brandsen y Lavalle, ya logró volver a ponerse de pie y dar sus primeros pasos, en medio de un intenso proceso de rehabilitación física y emocional.

Acompañada por su mamá, Mariela Pessolani, Oriana contó que las prótesis que utiliza actualmente forman parte de una instancia inicial de adaptación y que todavía queda un largo camino hasta llegar a las definitivas. “Estoy contenta porque volví a caminar de a poco”, expresó la joven, aunque reconoció que aprender a utilizarlas “es difícil” y requiere paciencia y entrenamiento constante.

Mariela explicó que las prótesis actuales son pequeñas y temporales, y que el objetivo es que Oriana vaya adquiriendo estabilidad y seguridad antes de incorporar las rodillas y los pies ortopédicos definitivos. “Se volvió a parar después de casi seis meses y eso es lo que más cuesta”, señaló. También detalló que la segunda etapa será la más costosa, ya que implicará sumar nuevos componentes y continuar financiando tratamientos, rehabilitación y equipamiento especializado.

La evolución sorprendió incluso a la familia y a los médicos. Según relató su mamá, inicialmente pensaban que el proceso demandaría mucho más tiempo. Sin embargo, la recuperación avanzó más rápido de lo previsto. “Siempre fue así. Cuando estaba internada hablaban de cuatro meses y fueron dos. Después pensábamos en las prótesis para fin de año y llegaron antes”, explicó.

En paralelo al tratamiento, Oriana retomó parte de sus actividades cotidianas. Volvió a estudiar, comenzó nuevamente la universidad y mantiene una intensa rutina entre rehabilitación y talleres. Además, destacó que logró recuperar independencia dentro de su casa gracias al acompañamiento de kinesiólogos y profesionales de la salud. “No necesito ayuda para nada acá adentro”, aseguró.

La joven también habló del impacto emocional del accidente y de cómo logró resignificar su vida después de una situación extrema. “La vida puede tomar otros significados y siempre se puede crecer”, reflexionó. Y dejó un mensaje para quienes atraviesan situaciones similares: “Nunca la gente se rinda, que siempre intente ir para adelante”.

La recuperación de Oriana fue posible, en gran parte, gracias a la ayuda de la comunidad bahiense. Durante los últimos meses se realizaron festivales solidarios, colectas y ferias para reunir fondos destinados al tratamiento. Mariela destacó especialmente el acompañamiento de músicos, vecinos y personas que colaboran permanentemente con ropa y donaciones. La familia confirmó que las campañas solidarias continuarán al menos hasta fin de año, debido a los elevados costos de las futuras prótesis definitivas.

La pelea de Oriana. Se adapta a las nuevas prótesis

Adblock test (Why?)