En vigor: la nueva regla que limita el volumen de la música en bares y restaurantes de Carolina del Norte

A partir del 1° de enero de 2026, las fiestas ruidosas tienen límites más estrictos en Carolina del Norte. Una nueva normativa aprobada en la ciudad de Raleigh regula el volumen de la música en bares y restaurantes. Quienes no la cumplan podrán recibir multas y sanciones severas.

Qué dice la nueva regla que limita el volumen en bares y restaurante de Carolina del Norte

Según informó The News and Observer, el Ayuntamiento de Raleigh aprobó en octubre de 2025 una ordenanza que fija límites concretos de decibeles para bares y restaurantes, dejando atrás el criterio anterior basado en la “persona razonable”.

Habitantes de Carolina del Norte pueden presentar quejas por ruido muy alto (Unsplash)

La normativa aplica exclusivamente a establecimientos comerciales y varía según la zona y el horario, con el objetivo de reducir el ruido durante la noche y la madrugada, especialmente en áreas residenciales.

Zonas con límites especiales de ruido

Uno de los puntos clave de la nueva regla es que no toda la ciudad tendrá los mismos límites.

  • Glenwood South, el principal distrito de vida nocturna de Raleigh, tendrá límites de decibeles más altos que otras zonas.
  • En el resto de la ciudad, los comercios podrán solicitar permisos especiales para operar con un mayor nivel de sonido.

Cuántos decibeles están permitidos

Estos son los límites establecidos por la nueva normativa:

Glenwood South (viernes y sábado):

  • Hasta 92 decibeles de sonido grave
  • De 10.00 hs a medianoche

Glenwood South (domingo a jueves):

  • Entre 75 y 80 decibeles
  • De 22.00 a 0.00 hs

Resto de la ciudad:

  • 70 a 75 decibeles de domingo a jueves, de 10.00 a 22.00 hs
  • Viernes y sábado, el límite se extiende hasta las 23.00 hs

Locales con permisos especiales:

  • Hasta 80 u 88 decibeles
  • Domingo a jueves de 10.00 a 22.00 hs
  • Viernes y sábado hasta las 23.00 hs

Habitantes pueden enviar quejas por ruido excesivo

Para garantizar el cumplimiento de la norma, la ciudad habilitó la plataforma Ask Raleigh, donde los residentes pueden denunciar ruidos excesivos provenientes de bares y restaurantes.

Los bares y restaurantes pueden ser multados por exceso de ruido (Unsplash)

Las quejas se envían directamente a la policía local, que puede acudir al lugar para verificar la situación.

Según informaron las autoridades:

  • Las primeras infracciones recibirán advertencias formales.
  • Tras tres o más faltas, los negocios pueden ser multados con hasta US$1500.
  • Una cuarta infracción puede derivar en la prohibición de usar equipos de sonido exteriores por al menos 18 meses.

Nuevas normas de tránsito en Carolina del Norte en 2026

Desde el primer día de 2026, entraron en vigor nuevas normas de tránsito en Carolina del Norte.

En especial, prohíbe la inmovilización (booting) de tractocamiones y otros vehículos comerciales.

Al mismo tiempo impone nuevas medidas para proteger a trabajadores, endurecer sanciones por accidentes graves y regular desde la conducción imprudente hasta el uso de dispositivos contra vehículos.

Los establecimientos públicos pueden pedir un permiso para superar el límite de ruido (Unsplash)

La normativa SB 311 modifica varias reglas como:

  • Conducción imprudente: si una conducción temeraria causa lesiones graves, el responsable será acusado de una falta de Clase 1.
  • Carreras callejeras ilegales: si una competencia de velocidad no autorizada en la vía pública causa lesiones graves o muerte, los responsables podrán enfrentar penas de clase H o clase G, según la gravedad. Además, la licencia de conducir se revocará por períodos prolongados.
  • Obligaciones por accidentes: ante un choque con lesiones graves o muerte, el conductor deberá detenerse, brindar información, prestar asistencia y permanecer en la escena hasta que la autoridad lo autorice a retirarse; la omisión podrá conllevar penas de crimen grave.

​Carolina del Norte endureció las normas desde enero de 2026 y limita el volumen de la música en bares y restaurantes; así impacta a clubes nocturnos en EE.UU.  LA NACION