El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, volvió a advertir este lunes sobre el peligro de perder el "control del futuro" ante la inteligencia artificial (IA) e insistió en la necesidad de crear modelos seguros en su desarrollo, en una publicación en sus redes sociales.

Además, Altman destacó los riesgos de crear "un mundo con demasiada concentración de poder", dado que "si una IA extraordinariamente poderosa es utilizada por una persona o empresa para imponer su visión del mundo a todos los demás, los resultados podrían ser extremadamente distópicos".

El directivo de OpenAI consideró que para evitar estas dos amenazas se debe "caminar por un angosto camino intermedio", que evite que un país o un laboratorio tenga demasiado poder.

En ese sentido, Altman pidió confianza en las empresas estadounidenses que desarrollan IA, ya que, en su opinión, "cada vez más actuarán de manera responsable, especialmente ahora que la trayectoria del progreso se ha acelerado".

There are two ways AI progress could go very badly and that we must avoid.

First, we could lose control of the future to AI. This is unacceptable; we are unapologetically on Team Humanity, and AI must always serve people. To ensure that, we need ways to ensure that alignment and… https://t.co/GK7XcoOh3v

— Sam Altman (@sama) September 14, 2026

Y solicitó un marco legal federal en Estados Unidos que "establezca requisitos de seguridad consistentes para la IA de frontera (frontier AI)", un conjunto de sistemas de inteligencia artificial que se sitúan en el límite superior de la tecnología actual.

El ejecutivo pidió la colaboración entre empresas para formular nuevos enfoques y compartir estándares de seguridad, sin detener el ritmo de progreso de la IA, aunque considera que "ninguna cantidad de presión competitiva estadounidense debería justificar la imprudencia".

Por último, en su cuenta de X, Altman solicitó la colaboración del Gobierno de EE. UU. para encontrar una coordinación internacional en el desarrollo de la IA.

El presidente Donald Trump con el CEO de OpenAI, Sam Altman, y el CEO de Google Demis Hassabis. REUTERS/Evelyn Hockstein

Los pedidos del sector para regular la inteligencia artificial y ralentizar su desarrollo sorprendieron la pasada semana cuando el propio Altman comunicó a su plantilla sus planes para moderar el ritmo con el que desarrollan sus productos.

En el mismo sentido se pronunciaron el fin de semana el magnate Elon Musk y el máximo responsables de Anthropic, Dario Amodei.

Además, Altman anunció ayer que su compañía no saldrá a la bolsa este año, en un fuerte giro de timón vinculado a estas mismas preocupaciones.

"Teniendo en cuenta todo lo que está ocurriendo en materia de seguridad, ahora mismo sería un momento poco prudente para salir a bolsa, y no sentimos presión para hacerlo", dijo Altman a la revista de negocios Fortune.

En tanto que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó pausar el desarrollo de la inteligencia artificial por parte de las empresas estadounidenses, dado que esto podría darle ventaja a China.

Con información de EFE

D.D.