Boca ya conoce el día y la hora en que deberá definir su futuro en la Copa Sudamericana pero todavía no sabe en qué cancha lo hará. Vasco da Gama sufrió un nuevo revés en su intento por encontrar escenario para la revancha de las semifinales: Flamengo y Fluminense administradores del Maracaná rechazaron el pedido del club para utilizar el mítico estadio de Río de Janeiro.La negativa tiene como argumento principal el intenso calendario que soportará el Maracaná y la preocupación por el estado del campo de juego. De esta manera a poco más de dos semanas del comienzo de la serie Vasco continúa sin estadio confirmado para recibir al equipo de Rodolfo Arruabarrena el martes 20 de octubre desde las 21.30.Y el reloj corre. De acuerdo con los plazos establecidos para la competencia el conjunto carioca deberá informar el escenario antes del 10 de octubre. Frente a esta situación en Vasco no descartan insistir por otras vías para conseguir el Maracaná incluso mediante una presentación judicial mientras paralelamente analizan las alternativas disponibles.El problema comenzó con São Januário la casa de Vasco. El estadio tiene capacidad para poco más de 20.000 espectadores y no alcanza el mínimo de 30.000 localidades requerido por la Conmebol para las semifinales de sus competencias. Por eso desde que quedó definido el cruce con Boca la dirigencia brasileña comenzó a buscar una solución.Una de las posibilidades fue intentar conseguir una excepción para jugar igualmente en su estadio. Vasco incluso inició conversaciones con Boca y propuso reducir la cantidad de entradas destinadas a los visitantes con la condición de aplicar la misma reciprocidad cuando el equipo brasileño juegue en la Bombonera. La dirigencia xeneize no aceptó la propuesta."Voy a intentar aumentar la capacidad para los visitantes en São Januário. Tengo una buena relación con Juan Román Riquelme y vamos a intentar todo para la comodidad de los hinchas de Boca en nuestro estadio. Le pido a Alejandro Domínguez que sea más flexible y autorice que juguemos en nuestro hogar" expresó Pedrinho presidente de Vasco.Descartado por ahora el Maracaná y con São Januário condicionado por el reglamento vuelve a tomar fuerza el estadio Nilton Santos donde habitualmente juega Botafogo. Tiene capacidad suficiente para recibir una semifinal continental aunque presenta un detalle que no convence a Vasco: su campo de juego es de césped sintético. Esa característica había llevado inicialmente al club a dejarlo en segundo plano pero la falta de opciones podría obligarlo a reconsiderarlo.No es la primera vez que Vasco choca con una negativa para utilizar el Maracaná. La administración del estadio ya había rechazado pedidos del club para disputar allí partidos de la Copa de Brasil frente a Vitória y Palmeiras.Mientras en Río de Janeiro buscan una solución Boca tiene prácticamente todo lo demás definido. La ida se disputará el martes 13 de octubre a las 21.30 en la Bombonera. Siete días más tarde llegará la revancha en Brasil también desde las 21.30. El único casillero que sigue vacío es justamente uno de los más importantes: dónde se jugará el partido que definirá a uno de los finalistas de la Copa Sudamericana