
Un dÃa de 2008, cuando tenÃa poco más de 20 años, Jaimie Krems se topó con mensajes de Gchat entre una de sus amigas más cercanas y su compañera de vivienda. Los habÃan escrito en su propia computadora, que su compañera le habÃa pedido prestada, y resultó que las dos habÃan estado hablando de ella. No era nada bueno. âQuedé realmente devastadaâ, recordó Krems. âY desde entonces quise entenderâ. ¿Qué podÃa llevar a dos amigas a comportarse de una manera tan dolorosa con una tercera? La experiencia impulsó a Krems a desarrollar una carrera dedicada al estudio de la amistad entre adultos, un campo que, según lamenta, ha sido sumamente desatendido tanto en atención como en financiamiento, relegado en favor del estudio de las relaciones románticas o, por el contrario, de las dinámicas que conducen a los estereotipos y la discriminación. âEs comprensibleâ, dijo Krems sobre esto último, âporque es horrible y afecta a mucha genteâ. Pero, añadió, âyo dirÃa que la amistad afecta a aún más personasâ. Krems citó un análisis de la investigadora Dra. Julianne Holt-Lunstad que determinó que la falta de conexión social afecta la salud de forma similar a fumar hasta 15 cigarrillos al dÃa. Y cada vez sentimos más que no somos buenos para esto, señaló, citando las tendencias de búsqueda de Google: la consulta âcómo hacer amigosâ alcanzó un máximo histórico la primavera pasada y supera ampliamente las búsquedas sobre cómo conseguir una cita o enamorarse. Una epidemia de soledad, un sentimiento que experimenta más de la mitad de los adultos de EE.UU., llevó al director general de Sanidad de EE.UU. a emitir un aviso en 2023. Pero hay cosas que podemos hacer al respecto, según han descubierto investigaciones de Krems y otros expertos. âAunque la amistad parece algo mágico, sà requiere estas habilidades que se pueden enseñarâ, dijo Krems, quien ahora es directora del Centro de Investigación sobre la Amistad de la UCLA. âSi pudiéramos enseñarlas, creo que resolverÃamos esta epidemia de soledad, que es un problema de salud, un problema de salud pública, un problema cÃvico. Es un problema económico, y todo el mundo está descontentoâ. La receta para hacer amigos Hay dos âingredientes principales para que se formen amistadesâ, indicó Krems, citando investigaciones del Dr. Daniel Hruschka, de la Universidad Estatal de Arizona, entre otros: âinteracción frecuente y atracción mutuaâ. Estar repetidamente en el mismo lugar con las mismas personas, aunque sea algo tan sencillo como escribir en un diario en una cafeterÃa a la misma hora cada semana, es suficiente para empezar. Y es la parte de la ecuación que nos resulta más fácil controlar, señaló Krems. âSi logras tener una interacción frecuente, tal vez haya alguien con quien exista una atracción mutuaâ, afirmó Krems. âSe necesitan ambas cosas para crear una amistadâ. Una manera de maximizar tus probabilidades de éxito en ambos frentes es identificar lo que la investigadora de Dartmouth Dra. Janice McCabe llama âmercados de amistadâ: básicamente, âlugares donde muchas personas están dispuestas a hacer amigosâ, explicó a CNN. Es especialmente útil pensar en aspectos de tu propia identidad al considerar estos mercados de amistad, incluso aquellos que quizá no esperarÃas, afirmó McCabe, profesora de sociologÃa que estudia cómo y por qué las personas establecen vÃnculos. âAsà que, si hay una nueva identidad que quieres explorar, busca lugares donde las personas se reúnan con regularidad y tengan la oportunidad de conocerseâ, dijo McCabe, en particular aquellos con momentos previstos para interactuar, como un club para correr en el que se pueda conversar durante el recorrido, o clases de improvisación o arte. Las comunidades de expatriados, añadió, son un ejemplo de âexcelentes mercados de amistadâ. A menudo, las personas que viven en otro paÃs esperan entablar amistad con los habitantes locales, pero también pueden establecer lazos sólidos con otras personas que viven la misma experiencia como âextranjerosâ, aunque provengan de paÃses distintos. âPara mÃ, la lección aquà es darse cuenta de cuándo uno ha asumido una nueva identidad, incluso si no fue intencional, y buscar a otras personas que compartan esa nueva identidad, ya que ellas también podrÃan estar dispuestas a conectarse a partir de esa identidad en la que también se encuentranâ, afirmó McCabe. Pide ayuda Al convertir a conocidos en amigos, pedir favores puede en realidad profundizar las relaciones, según muestran las investigaciones. Se ha vuelto menos común que pidamos ayuda porque âtenemos todas estas aplicaciones en nuestros teléfonos que hacen lo que antes hacÃan los amigosâ, dijo Krems: âTe llevan al aeropuerto. Recogen tus compras cuando estás enfermo. Probablemente cuidan a tus hijos e instalan tu televisor, o te ayudan a cargar un sofáâ. Pero resulta que pedirle un favor a alguien, si esa persona te ayuda, en realidad hace que le caigas mejor, según Krems. âNo queremos sentir que somos una cargaâ, reconoció. Pero una forma de evitarlo es âponerte en el lugar de la otra persona. Si puedo hacerle un favor a uno de mis amigos, me siento como una diosa. Me siento tan bien. Paso el dÃa eufórica. Imagina si pudieras hacer que alguien sintiera esoâ. En esa misma lÃnea, abrirse para mostrar un poco de vulnerabilidad en una conversación tiene un efecto similar al aumentar la confianza, indicó la doctora Alison Nagel, profesora adjunta de la Universidad de Virginia que dirige el Proyecto Conexión, cuyo objetivo es combatir la soledad y la desconexión social entre adolescentes y adultos jóvenes. âHay muchas investigaciones que demuestran que la revelación personal genera revelación personalâ, comentó Nagel a CNN. âLas personas que revelan algo de sà mismas suelen caer mejor y los demás las perciben como más confiablesâ. Como pauta para evaluar si estás revelando algo de ti o simplemente conversando, Nagel recomienda considerar si compartirÃas lo mismo con un desconocido en un autobús. âSi no lo harÃas, entonces quizá estés empezando a adentrarte un poco en la vulnerabilidadâ, afirmó. Por supuesto, agregó Nagel, los lÃmites también son importantes: âPuedes ser auténtico sin pedir más de lo que la relación puede darte en ese momentoâ, dijo. âAvanzar despacio y de manera constante parece un enfoque bastante seguroâ. No esperes el momento perfecto Esto tiene que ver con mantener las amistades. No esperes a tener las dos horas perfectas para llamar a un amigo y ponerse al dÃa, dijo Krems. âSimplemente llámaloâ. âEsos cinco minutos de conexión genuina son mucho más valiosos que esa llamada que sigues pensando hacerâ, afirmó Krems en una charla TEDx en UCLA en agosto. Y aprovecha las oportunidades de mantenerte en contacto cuando surjan. âSupongamos que quieres preparar una comida especial que recuerdas que tu tÃa te hacÃa cuando eras niñoâ, dijo Nagel. â¿Vas a llamar a tu tÃa para pedirle la receta y quizá conversar un minuto? ¿O vas a buscarla en Google, ver qué aparece e intentarlo? âEste tipo de pequeños cambiosâ ârecurrir a una búsqueda en Google en lugar de hacer una llamada telefónicaâ âpueden impedir ese fortalecimiento casual, pero importante, de los vÃnculos débilesâ. Y los beneficios de conectarse se multiplican. âEstá relacionado con una mejor gestión del estrés y un mejor funcionamiento del sistema inmunitario, por lo que uno se enferma menosâ, dijo Krems. Citó estudios que sugieren que los amigos y las conexiones sociales entre los adultos mayores reducen en un tercio el riesgo de demencia y a la mitad el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. âSi la amistad fuera un fármacoâ, comenta Krems, âserÃa el medicamento más recetado de la historiaâ.
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