
Las empresas de apuestas deportivas de Brasil llevaron a la Justicia su disputa con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. El Instituto Brasileño del Juego Responsable (IBJR) principal asociación del sector presentó este lunes un pedido ante la Corte Suprema para que suspenda la prohibición de las apuestas online anunciada por el presidente brasileño.La presentación fue realizada a menos de una semana de las elecciones presidenciales de Brasil en las que Lula buscará la reelección frente a Flávio Bolsonaro.Las compañías solicitaron una intervención urgente de la Corte porque consideran que la medida puede generar consecuencias “irreversibles” antes de que el Congreso brasileño tenga la oportunidad de analizarla.Qué argumentan las empresas de apuestasEl IBJR cuestionó la decisión del Ejecutivo sobre la base de principios como la libertad económica la competencia y la seguridad jurídica. Según la asociación las empresas autorizadas para operar en Brasil realizaron inversiones pagaron impuestos y contrataron trabajadores a partir de las reglas establecidas para el sector.La entidad también sostiene que la prohibición afecta derechos de las operadoras que ingresaron al mercado bajo la regulación aprobada en 2023 que contempló permisos por cinco años para las compañías autorizadas. El sector acusa además al Gobierno de haber avanzado de manera unilateral y sin criterios técnicos suficientes.La prohibición fue establecida mediante una medida provisional firmada por Lula el viernes. Ahora deberá pasar por el Congreso que cuenta con un plazo de 120 días para aprobarla o rechazarla.Por qué Lula quiere terminar con las apuestas onlineLula vinculó su decisión con el impacto económico y social que según sostiene provocan las apuestas sobre las familias brasileñas. El mandatario considera que las plataformas pueden profundizar el endeudamiento de los hogares y cuestionó especialmente la facilidad con la que actualmente se puede apostar desde teléfonos celulares y otros dispositivos.Brasil ya había endurecido anteriormente los controles sobre el acceso a estas plataformas. Entre otras restricciones el sistema oficial impide que determinados beneficiarios de programas sociales puedan abrir o mantener cuentas en operadores de apuestas autorizados.El mecanismo funciona mediante el cruce del CPF –el equivalente brasileño del Cuit o Cuil– con bases oficiales. Cuando se detecta un impedimento en una cuenta existente la plataforma debe cerrarla y devolver al usuario el saldo disponible.Una disputa que se metió en la campaña electoralEl conflicto estalló además en un momento políticamente sensible. El primer turno de las elecciones presidenciales brasileñas se realizará el próximo domingo y Lula tiene como principal adversario a Flávio Bolsonaro.El candidato opositor cuestionó la decisión del Gobierno y la calificó como un “fraude electoral” mientras que Lula defiende la prohibición como una medida destinada a proteger a las familias frente al crecimiento de las apuestas digitales.La discusión tendrá ahora otro escenario: la Corte Suprema deberá resolver el planteo de las empresas mientras el Congreso tiene pendiente el tratamiento de la medida adoptada por el Ejecutivo.
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