Pasillos llenos de gente que mira, pregunta y continúa al siguiente stand. Si se descartan las compras institucionales, vale preguntarse qué tipo de obras fue a buscar la gente en los stands de las galerías participantes? Una para disfrutar en la tranquilidad de la casa? Para exhibir ante los invitados ocasionales? Para combinar con el mobiliario?Son solo coleccionistas profesionales o se atreven los que quieren comenzar una colección?
Obras de Berni en la Galería Sur (Uruguay). Foto: Cecilia Profetico.
Por lo pronto en el día restante de la Feria si tiene interés cuente como mínimo con 10 mil dólares. De ahí para arriba puede comprar obras de consagrados, artistas con trayectoria destacada, artistas más jóvenes. Y si tiene intención de hacerse con un Xul Solar o un Berni que este año tienen un lugar destacado en distintas galerías expositoras, abra su caja de ahorros y calcule que invertirá de cien mil dólares hacia arriba.
En la diversidad de arteba hay para todos los gustos. Como la Feria legitima, en los días previos a la apertura al público, se venden obras top a instituciones y grandes coleccionistas que ya tienen el ojo listo a través de los porfolios anticipados.
Pero el placer está en recorrer, mirar, preguntar sin temor y tener tomada la decisión de invertir en arte.
Reflexionar antes de comprar.... EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
En el stand Crudo Arte Contemporáneo hay obra de cuatro artistas: Jessica Trosman, Yuyo Gardiol (también galerista), Juan José Cambre y Juan Ignacio Cabruja. Reconocidos todos, las obras oscilan entre los mil y los 30 mil dólares. Gardiol le dice a Clarín Cultura que están contentos con el comportamiento de las ventas este año.
En el espacio de Galería Rubbers, la galerista Mariana Povarché nos muestra unas piezas fantásticas de Ana Seggiaro a 12 mil dólares, de Candelaria Palacios, entre mil y 3600 dólares. Pero recorriendo el stand nos encontramos con un óleo espectacular de Eduardo Cetner a 9300 dólares.
Estas piezas conviven con cuatro piezas de Xul Solar, que este año ha sido foco de tres exhibiciones en el exterior, a 120 mil dólares. Los nuevos coleccionistas o compradores ocasionales tienen que saber que todo valor en la Feria es negociable.
Obra de Xul Solar en el espacio de Galería Rubbers. Foto: gentileza.
Arte de los siglos XX y XXI
Quimera llevó a arteba obra de Camilo Guinot, Pablo Insaurralde y Lorena Ventimiglia. Gabriel Biterman, el galerista, nos cuenta que la mayoría de las obras que vendió estuvieron en el rango de los 2000 a 15 mil dólares. Y está satisfecho con el ritmo de ventas en esta edición.
¿Qué se encuentra el visitante cuando llega arteba? Este año, en particular con dos hechos salientes que le añaden atractivo a la Feria. Obras de pequeño formato. Eso facilita el acceso de coleccionistas que recién empiezan. A menor formato, menor precio. Sobre todo a partir de que la Feria abre al gran público el viernes.
El otro dato es que en esta edición hay un gran homenaje a los grandes maestros del arte argentino. La gestora cultural e historiadora del arte Gabriela Jurevicius, que acaba de estar en Art Basel París, nos cuenta que “se advierte en esta edición un trabajo de investigación, de recuperación y puesta en circulación de obras fundamentales del arte argentino del siglo XX. Hay una tarea curatorial y de archivo por parte de las galerías que merece destacarse. En Del Infinito, por ejemplo, es relevante el encuentro entre las obras de Alicia Penalba y Alberto Greco. En Estudio de Arte Faggioni, su selección de arte abstracto y concreto argentino o en Roldán, obras de grandes figuras de nuestra modernidad, entre ellas, Lino Enea Spilimbergo”.
Tomás Sareaceno presente en arteba 2026. Foto: Mariana Nedelcu.
En todas las ferias del mundo se está dando esta recuperación de obras fundamentales del arte, nos dice Jurevicius. “Son estas piezas las que tienen una salida segura y permiten recuperar la inversión para financiar a las figuras nuevas que las galerías apoyan”, añade.
También llegaron este año a arteba artistas argentinos con trayectorias consolidadas y proyección en el circuito internacional, como Tomás Saraceno, Diego Bianchi, Matías Duville, Fabián Marcaccio o Leandro Katz.
“Lo que le da el carácter de internacional a arteba es que el rango de precios va de los mil dólares a 900 mil”, nos dice otro galerista que prefiere no ser mencionado. En este último valor se vendió “Breve historia de Emma”, de Lino Enea Spilimbergo.
“Breve historia de Emma”, de Lino Enea Spilimbergo, en Roldán: "vendido". Foto: Cecilia Profetico.
En los stands de Diego Obligado, Cosmocosa, Del Infinito, Palatina, María Calcaterra y la uruguaya Galería Sur, la calidad de la obra expuesta y los precios tienen un arco de enorme diversidad. Lo bueno es que, en materia de valores, se contempla al pequeño coleccionista también. Vimos obra bellísima entre 6000 y 200 mil dólares. Más cara también? Sí. Las cosas como son. Sur expuso dos obras impresionantes de Berni, con un promedio de 450 mil dólares. Piezas notables para grandes coleccionistas.
¿Con qué criterio comprar? Allí están los galeristas para ayudar a definir un criterio. La duda hamletiana será gusto o inversión. Este año los grandes ausentes son los boards de los museos e instituciones culturales del exterior. Vinieron los directores y los curadores. Pero los fundraisers (estrategas de acciones y técnicas utilizadas para obtener recursos económicos y materiales), dueños de fortunas considerables, no llegaron a Buenos Aires en esta ocasión.
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