La consolidación del mercado de telecomunicaciones puede contribuir a ampliar la capacidad de inversión de los operadores. Así lo planteó Vivek Badrinath, director general de la GSMA, la asociación que reúne a los principales operadores móviles del mundo, en una entrevista exclusiva con Clarín, durante las Jornadas Internacionales organizadas por ATVC y CAPPSA, que se realizaron este martes y miércoles en el Alvear Icon Hotel de Puerto Madero.

Entre 2025 y 2030, los operadores de América Latina prevén invertir US$ 75.800 millones, según las proyecciones que presentó Badrinath en las Jornadas. El ejecutivo advirtió que el crecimiento del tráfico en las redes móviles, la presión sobre los ingresos y el costo del capital hacen cada vez más importante contar con condiciones que permitan sostener esas inversiones.

-¿Qué condiciones necesita la Argentina para impulsar las inversiones en telecomunicaciones?

-El principal factor es la estructura de mercado. En la Argentina se está viendo eso con la consolidación de operadores, de manera de tener una mayor base que permita potenciar las inversiones. El otro factor es el espectro asequible, que si se usa como un impuesto, ese dinero no va a inversiones. Si tenés la estructura correcta y el espectro no es caro, podés salir de esa situación del huevo y la gallina. Las empresas necesitan demanda para invertir, pero esa demanda también depende de que exista la infraestructura para prestar los servicios.

-¿En qué etapa está la Argentina con el 5G?

-Una cosa es desplegar 5G y, otra, es ver a la gente adoptarlo. Es que 5G es muy diferente de 4G. La cuarta generación estuvo pensada principalmente para llevar banda ancha al teléfono celular. Lo interesante del 5G es su utilización para la industria y los negocios. Y ahí la brecha es mucho más grande. La Argentina ya tiene despliegues de 5G, pero el desafío es avanzar con las redes 5G Stand Alone, que habilitan aplicaciones más avanzadas para fábricas, puertos, hospitales y otros sectores productivos. China avanzó con este tipo de redes, aunque requiere inversiones importantes antes de que aparezcan nuevos negocios. La GSMA estima que el 5G Stand Alone podría sumar hasta US$ 187.000 millones a los ingresos móviles globales para 2030.

-¿Qué pueden hacer los gobiernos para acelerar ese proceso?

-Pueden ayudar a crear demanda. Por ejemplo, si compran equipamiento compatible con 5G para hospitales o puertos, eso puede impulsar nuevos servicios. También hay mucho potencial en la agricultura de precisión, con sensores que permiten mejorar el uso de fertilizantes, agua, riego y semillas.

-¿Cómo debería regularse la competencia con Starlink y otros operadores satelitales?

-Hay un principio básico de equidad: mismas reglas para el mismo servicio. Si una empresa brinda servicios de telecomunicaciones en un país, debería cumplir con obligaciones como las llamadas de emergencia y la intercepción legal de comunicaciones. Si no, los criminales podrían usar una red que no tiene esa capacidad. Las redes terrestres y satelitales pueden ser complementarias, pero necesitan reglas que armonicen sus condiciones de competencia y el uso del espectro. La GSMA publicó una guía para reguladores ante el avance de estos servicios y las diferencias de conocimiento técnico entre los sectores.

-¿Las grandes plataformas digitales deberían contribuir a financiar las redes que utilizan?

-No es una cuestión de ellos contra nosotros. Seamos honestos, si no hay contenido, ¿para qué necesitás un teléfono 4G o 5G? Es un equilibrio. Pero cuando el 70% del tráfico de las redes móviles viene de tres empresas, tienen una responsabilidad moral en que esa infraestructura se use de manera correcta y responsable. Por ejemplo, una de las principales generadoras de tráfico modificó sus códecs de video y logró reducir un 30% el tráfico, sin afectar la experiencia de los usuarios. Eso es mucho dinero en ahorra, ya que es un año de inversiones para un operador. El uso intensivo puede crecer con la inteligencia artificial, cuando los teléfonos y los automóviles comiencen a enviar grandes volúmenes de imágenes y datos a las redes.

-¿Qué rol pueden tener las prestadores de servicios de telecomunicaciones en el negocio de la inteligencia artificial?

-Los operadores tienen un rol para jugar, no solamente porque van a utilizarla en procesos internos, como los centros de atención al cliente y la gestión de las redes, sino también porque pueden invertir. Somos confiables y locales. Eso forma parte de las necesidades básicas para que la inteligencia artificial penetre en la sociedad. El desafío es pasar de usar la tecnología para reducir costos, a convertirla también en una fuente de nuevos ingresos.

-¿Cómo se puede encarar el problema del contrabando de celulares, que en Argentina es muy alto?

-Tenemos un problema global con el precio de los dispositivos. Tres mil millones de personas no se conectan a Internet móvil en todo el mundo, aunque tienen cobertura, porque no pueden pagar un dispositivo. Los impuestos elevados pueden generar diferencias de precios que favorecen el contrabando. Es mejor bajar los impuestos a la importación de dispositivos, porque alguien conectado contribuye más al PBI del país, que el impuesto que se deja de recaudar. Sudáfrica eliminó impuestos para dispositivos de menos de 150 dólares. También es importante la reducción de impuestos aplicada en la Argentina. Es el momento correcto y el lugar adecuado para hacerlo. La brecha digital también pasa por el uso y no solamente por la cobertura. Según los datos de GSMA, el 32% de la población de América Latina y de la Argentina vive en zonas con cobertura de Internet móvil, pero no utiliza el servicio.