Conseguir un ascenso, comenzar una relación o alcanzar una meta personal suele ser motivo de celebración. Sin embargo, algunas personas prefieren guardar silencio cuando saben que un amigo atraviesa una situación difícil. La psicología estudió las razones detrás de esta decisión.
Una investigación publicada en la revista científica Organizational Behavior and Human Decision Processes examinó cómo cambia la comunicación de las experiencias personales según el estado emocional de quien escucha. El trabajo reunió nueve estudios con más de 8.200 participantes.
Los resultados mostraron un patrón: cuando alguien cercano sufre una decepción, las personas tienden a compartir sus propios fracasos y a reservarse sus éxitos. Esta diferencia sugiere que contar una experiencia no depende únicamente de lo importante que sea, sino también de cómo podría afectar al otro.
Por qué algunas personas prefieren ocultar sus éxitos
Los investigadores analizaron situaciones en las que una persona debía decidir qué información personal compartir con alguien que acababa de experimentar un resultado negativo.
En esos escenarios, los participantes mostraron una mayor disposición a hablar de sus propias dificultades. En cambio, disminuyó su intención de comunicar acontecimientos positivos que podían establecer una comparación desfavorable para el interlocutor.
Qué contar y que no cuando un amigo está pasando un mal momento. Foto ilustración Shutterstock.
El objetivo no siempre es esconder información, sino evitar que una buena noticia propia aumente el malestar de quien acaba de sufrir una decepción.
Por ejemplo, alguien que consiguió un empleo puede postergar el anuncio si su mejor amigo acaba de perder el suyo. Una persona que comenzó una relación también podría evitar hablar de ella con alguien que atraviesa una separación reciente.
El comportamiento refleja una preocupación por las consecuencias emocionales de la conversación. En lugar de compartir automáticamente lo que le ocurrió, quien habla considera primero las circunstancias de la otra persona.
Qué descubrió la psicología sobre compartir los fracasos
La investigación también identificó una tendencia complementaria: las personas pueden sentirse más dispuestas a revelar experiencias negativas cuando saben que alguien cercano pasó por una situación similar.
Contar un fracaso propio puede transmitir que el otro no está solo y que las dificultades forman parte de experiencias humanas compartidas.
Esta conducta aparece en conversaciones sobre problemas laborales, relaciones sentimentales o metas personales que no se cumplieron. En esos contextos, hablar de una decepción puede funcionar como una forma de acompañamiento.
Sin embargo, compartir una experiencia negativa no garantiza que el interlocutor se sienta mejor. La reacción depende del vínculo, del momento y de la manera en que se presenta la información.
Las amistades poco recíprocas pueden generar una sensación de soledad. Foto: Pexels.
Los hallazgos describen tendencias observadas en los estudios, no reglas universales sobre cómo deben comportarse los amigos.
La relación entre empatía, comparación social y amistad
La comparación social ofrece una explicación posible de este fenómeno. Las personas suelen evaluar sus experiencias en relación con las de quienes las rodean, especialmente cuando atraviesan situaciones emocionalmente importantes.
En ese contexto, escuchar que alguien consiguió exactamente aquello que uno acaba de perder puede resultar incómodo, incluso cuando existe afecto genuino por esa persona.
Por eso, algunas personas adaptan lo que cuentan para proteger los sentimientos de sus amigos. No necesariamente sienten vergüenza por sus logros ni desean ocultarlos de manera permanente.
La investigación invita a distinguir entre celebrar una experiencia personal y elegir el momento adecuado para compartirla.
Amigas de compras.
También muestra que las conversaciones entre personas cercanas incluyen decisiones que muchas veces pasan inadvertidas: qué contar, cuánto revelar y cuándo hacerlo.
Ocultar una buena noticia puede ser un intento de consideración, aunque mantener ese silencio indefinidamente también podría limitar la confianza y la posibilidad de compartir momentos importantes.
El estudio no establece que callar sea siempre la mejor alternativa. Su principal aporte consiste en mostrar cómo las circunstancias emocionales de los demás pueden influir en la decisión de revelar éxitos y fracasos personales.
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