Hay países que acumulan títulos mundiales, estrellas y generaciones de futbolistas que hicieron historia. Y hay otros que jamás tuvieron la oportunidad de disputar una Copa del Mundo. En Azerbaiyán, esas dos realidades se encontrarán por primera vez en una misma cancha. La FIFA pondrá en marcha este sábado 24 de octubre el Mundial más multitudinario de su historia, una competencia Sub-15 con 189 selecciones, casi 3.000 jugadores y alrededor de 950 partidos. Entre los protagonistas estará Argentina, que buscará mostrar a una nueva camada de talentos. Pero también habrá 78 países que nunca habían participado de un Mundial de la FIFA, ni masculino ni femenino, en ninguna categoría.
El acontecimiento tiene una dimensión que excede lo deportivo. Para muchos chicos de 14 y 15 años será su primer viaje al extranjero, su primera experiencia internacional y hasta la primera oportunidad de vestir oficialmente la camiseta de su país. Para otros, como los argentinos, representará un paso inicial en un recorrido que sueñan terminar algún día con la Selección Mayor. La intención de la FIFA es que el fútbol deje de ser un privilegio competitivo de unos pocos y se convierta en una oportunidad para todos.
Los grupos seran de A al AF.
Foto: Redes Sociales
La primera Copa Mundial y Festival Sub-15 se desarrollará en Bakú, la capital de Azerbaiyán, entre el 24 y el 30 de octubre. Participarán 189 de las 211 federaciones afiliadas a la FIFA. Una cifra extraordinaria que explica el carácter experimental del torneo y obliga a utilizar un formato diferente al de los Mundiales tradicionales. No habrá equipos eliminados después de la primera fase y todos tendrán garantizada actividad hasta la última jornada.
Entre los 78 debutantes aparecen países tan diversos como Afganistán, Andorra, Bangladés, Bután, Kosovo, Nepal, Palestina, Surinam, Zimbabue y varias pequeñas islas del Caribe y el Pacífico. Selecciones que, por razones deportivas, económicas o estructurales, nunca habían logrado clasificarse a una Copa del Mundo. Esta vez no necesitaron superar eliminatorias. La FIFA abrió la competencia a todas sus asociaciones.
Argentina estará representada por un plantel de 14 futbolistas nacidos en 2011 y 2012, conducido por Adrián Gallará. El equipo integra el Grupo B junto con Argelia, China Taipéi, Omán, Surinam y Malaui. Su debut será el sábado a las 2 de la madrugada de nuestro país frente a los argelinos. El domingo tendrá una doble jornada ante China Taipéi (5.45) y Omán (12.30), mientras que el lunes cerrará la primera etapa contra Surinam (4.30) y Malaui (11.15).
El nuevo Mundial de la FIFA.
La convocatoria también refleja el trabajo de las divisiones inferiores argentinas. Independiente, por ejemplo, aportó cuatro juveniles: Joaquín del Campo, Renzo Gonella, Bruno Juárez y Ramiro Gómez. Para ellos y sus compañeros, el viaje constituye una oportunidad de competir con rivales de distintas escuelas futbolísticas y empezar a familiarizarse con las exigencias de representar al país.
Un Mundial diferente, con partidos de 40 minutos
La competencia también rompe con algunas reglas habituales del fútbol internacional. Los partidos se disputarán ocho contra ocho, en canchas de 68 por 47 metros y con dos tiempos de 20 minutos. Habrá sustituciones ilimitadas, una herramienta que busca multiplicar la participación y permitir que los entrenadores distribuyan la carga física entre todos sus jugadores.
La primera etapa se desarrollará durante tres días. Según los resultados, las selecciones quedarán distribuidas en seis niveles de rendimiento para afrontar otras tres jornadas. El ganador del Nivel A será proclamado campeón, aunque también continuarán jugando los equipos que no hayan conseguido buenos resultados iniciales. No habrá eliminación directa ni regresos anticipados por una derrota.
El estadio donde se va a jugar la final dle Mundial Sub-15.
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La decisión responde a una filosofía que busca priorizar la formación sobre la competencia. La FIFA pretende que los chicos acumulen experiencias internacionales en una edad en la que todavía están construyendo sus herramientas técnicas, tácticas y emocionales. Ganar será importante, pero no constituirá el único objetivo.
"¿Pueden imaginar cuántos de estos jóvenes viajarán al extranjero por primera vez en su vida, vistiendo la camiseta de su país? Eso es exactamente para lo que estamos aquí", explicó Roberto Grassi, responsable de Torneos Juveniles de la FIFA, al presentar el proyecto, en diálogo con Clarín.
El dirigente destacó que se trata de una iniciativa ambiciosa, pensada para extender el acceso al fútbol internacional. Y justificó la elección del nombre Copa Mundial y Festival. La palabra festival no es casual: busca quitarle parte de la presión competitiva a una experiencia protagonizada por jugadores que todavía no son profesionales.
Los organizadores también prepararon talleres educativos, encuentros con leyendas del fútbol y actividades vinculadas con habilidades para la vida. La propuesta incluye herramientas para acompañar el desarrollo físico y mental de los adolescentes, aprender a convivir con otras culturas y manejar las emociones que genera una competencia internacional.
La Argentina, en el radar para futuros torneos
El proyecto también puede abrir una oportunidad para Argentina como organizadora. En el intercambio con Clarín incluido en la presentación de esta iniciativa, Grassi destacó la tradición futbolística del país y la infraestructura disponible para albergar competencias juveniles. Mencionó especialmente a Córdoba y Santiago del Estero, dos provincias que cuentan con estadios y experiencia en acontecimientos internacionales, además de La Plata, que fue sede del Mundial Sub-20 de 2023.
La posibilidad de distribuir partidos entre distintas ciudades aparece como uno de los atractivos argentinos. No se trata de una candidatura oficial ni existe una sede asignada para futuras ediciones, pero sí de una alternativa que podría ganar espacio si la FIFA decide extender el modelo a nuevos países.
Por ahora, Azerbaiyán será el laboratorio. La mayoría de los encuentros se jugarán en el Complejo Deportivo de Hovsan, mientras que el Baku Crystal Hall recibirá la inauguración y las finales del 30 de octubre. Todas las delegaciones compartirán una Villa de Atletas, una decisión que también apunta a favorecer el intercambio cultural.
El calendario ya tiene continuidad prevista. En 2027 se realizará la primera edición femenina y desde 2028 habrá competencias anuales masculinas y femeninas. La decisión forma parte de una estrategia de la FIFA para ampliar la participación internacional durante las etapas iniciales de formación.
Para Argentina, acostumbrada a medir el éxito de sus selecciones por los títulos, este Mundial propone además otra mirada. Antes de pensar en levantar una copa, los chicos tendrán la oportunidad de enfrentarse a cinco rivales de cuatro continentes en apenas tres días. Una experiencia difícil de reproducir en las competencias juveniles habituales.
Dentro de unos años, quizá alguno de esos futbolistas llegue a la Selección Mayor. Otros construirán sus carreras en clubes de distintas categorías y muchos no alcanzarán el profesionalismo. Pero todos habrán tenido la posibilidad de disputar un Mundial.
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