Durante décadas, una fábrica de conservas de sardinas formó parte de la actividad económica de Monterey, en el norte de California. Cuando la industria entró en declive y el establecimiento cerró, el lugar quedó a la espera de un nuevo destino.
La respuesta llegó de un grupo de científicos marinos que imaginó un acuario para acercar al público a los ecosistemas de la región. Una donación de US$57 millones de David y Lucile Packard permitió llevar adelante el proyecto.
El Monterey Bay Aquarium abrió el 20 de octubre de 1984. Más de 10.000 personas lo visitaron durante aquella primera jornada.
California Monterey Bay Aquarium institución de conservación. Imagen Monterey Bay Aquarium
Cómo una conservera de sardinas terminó convertida en un acuario
La historia del edificio comenzó en julio de 1917, cuando Knut Hovden inauguró la fábrica que llegaría a ser la más grande de Cannery Row. Monterey, situada a unos 193 kilómetros al sur de San Francisco, era entonces un importante centro de procesamiento y envasado de sardinas.
Fábrica de conservas de K. Hovden, Monterey.
Sin embargo, la disminución de las poblaciones de esos peces afectó a la industria. Hovden intentó adaptar el negocio y comenzó a procesar calamares, pero la conservera finalmente cerró sus puertas en 1973.
El proyecto del acuario propuso recuperar ese espacio y contribuir a revitalizar la ciudad mediante una actividad diferente. El objetivo era mostrar la riqueza marina que existía frente a sus costas.
Quiénes impulsaron la transformación de la fábrica
Entre las personas que promovieron la iniciativa estaba Nancy Burnett, hija de David y Lucile Packard. Sus padres hicieron la donación que ayudó a convertir la propuesta en una institución abierta al público.
Nancy y su hermana, Julie Packard, habían realizado estudios de posgrado en biología marina. Según explicó la fundación familiar, ambas compartían la convicción de que era necesario ampliar el conocimiento sobre la bahía de Monterey y los océanos.
Después de seis años de planificación, el acuario recibió a sus primeros visitantes. La antigua instalación industrial pasó así a albergar exhibiciones dedicadas a los animales y ambientes marinos.
Qué hizo diferente al Monterey Bay Aquarium
La institución desarrolló exhibiciones permanentes centradas en la vida marina local y fue pionera en presentar un bosque vivo de algas kelp, uno de los ecosistemas característicos de la región.
También logró exhibir y liberar ejemplares juveniles de tiburón blanco. Su trabajo de conservación incluyó un programa dedicado a las nutrias marinas, con investigaciones sobre las amenazas que enfrentan y acciones para reintroducir crías rescatadas.
Monterey Bay Aquarium en Monterey (AP Photo/ Monterey County Herald, David Royal)
La trayectoria del acuario estuvo vinculada, además, con la creación del Santuario Marino Nacional de la Bahía de Monterey en 1992.
Julie Packard resumió el vínculo personal que la unía al proyecto: “Crecí explorando los increíbles espacios naturales de California, y soy solo una de las muchas personas que se han inspirado en este rincón tan especial del océano”.
En tanto, destacó que (junto a su familia) habían acercado a más de 70 millones de personas a la vida marina de la costa y del océano.
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