La carne vacuna argentina mantiene una posición competitiva en materia de precios frente a los principales mercados internacionales, aunque las diferencias varían según el corte. Un relevamiento de Juan Manuel Garzón, de la Fundación Mediterránea, mostró que el kilo de carne cuesta en promedio 82% más en Estados Unidos que en la Argentina, mientras que Brasil y Paraguay registran valores inferiores.

El trabajo analiza los precios de la carne bovina en Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, a partir de valores publicados en supermercados y comercios especializados, complementados con estadísticas oficiales y sectoriales.

Según el relevamiento, el precio medio de la canasta de carne vacuna se ubicó en torno de los US$ 13,1 por kilo en la Argentina. La comparación general muestra que Paraguay tiene precios aproximadamente 19% inferiores a los argentinos y Brasil, 10% menores. En sentido contrario, Uruguay registra valores alrededor de 10% superiores y Chile, 17% más altos.

Las diferencias se amplían frente a los países de Oceanía y América del Norte. Australia y Nueva Zelanda presentan precios entre 48% y 50% por encima de los argentinos, mientras que Canadá alcanza una brecha del 59% y Estados Unidos, del 82%.

Las brechas internacionales se acentúan en algunos cortes de mayor valor. En Estados Unidos, el lomo cuesta alrededor de US$ 59,1 por kilo, frente a US$ 22,8 en la Argentina. La diferencia alcanza el 159%.

También se observan distancias importantes en el bife ancho y el bife angosto, cuyos precios estadounidenses superan a los argentinos en 103% y 120%, respectivamente.

La situación cambia al analizar la carne picada. En la variedad especial, el precio argentino se ubica en US$ 12,74 por kilo, frente a US$ 17,71 en Estados Unidos, US$ 13,91 en Canadá y US$ 13,70 en Australia. Las diferencias son de 39%, 9% y 8%, respectivamente.

En la picada común, en cambio, la Argentina registra el menor precio entre los mercados comparados. El kilo cuesta US$ 6,04, mientras que en Estados Unidos alcanza US$ 14,75; en Canadá, US$ 10,42; y en Australia, US$ 10,57. Esos valores representan diferencias de entre 73% y 144% respecto del precio argentino.

Otra particularidad es la distancia entre ambas variedades. En la Argentina, la picada especial cuesta aproximadamente 2,1 veces lo que vale la común. En Estados Unidos, Canadá y Australia, esa relación se reduce a entre 1,2 y 1,3 veces.

Qué pasa en los países vecinos

La comparación con los mercados regionales también revela diferencias importantes entre cortes, incluso en países que presentan precios generales más bajos o más altos que los argentinos.

En Uruguay, donde el índice general supera en aproximadamente 10% al argentino, la nalga cuesta 15% menos y el peceto, 22% menos. Sin embargo, el lomo es 33% más caro y el vacío, 45%. La picada común presenta un precio 51% superior al de la Argentina, mientras que la especial es 13% más barata.

Brasil, que registra un nivel general de precios 10% inferior al argentino, tiene valores más bajos en numerosos cortes, entre ellos el bife ancho, el bife angosto, la nalga y el vacío. No obstante, el lomo cuesta 38% más que en la Argentina. También son más caras las dos variedades de picada: la común, un 73%, y la especial, un 10%.

En Paraguay ocurre algo similar. Aunque el precio general de la carne vacuna es inferior al argentino, la picada común resulta 43% más cara, mientras que la especial es 19% más barata.