RedaccióLa decisión de la Administración de Estados Unidos de sancionar a la Corte Penal Internacional (CPI), el día en el que el premio Nobel de la Paz fue otorgado a su exjueza Navi Pillay, ha despertado este viernes fuertes reacciones de la comunidad internacional.

El Comité Nobel noruego concedió hoy el galardón a la jurista sudafricana que ayudó a crear el CPI hace dos décadas y que formó parte de la comisión independiente de Naciones Unidas sobre Israel y los territorios palestinos ocupados, que concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza.

Tras conocerse esta noticia, la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció "medidas adicionales para defender la soberanía estadounidense y neutralizar la amenaza que representa la CPI".

La decisión de Washington de incluir a la propia CPI en su régimen de sanciones, llega después de las medidas impuestas meses atrás contra 17 personas vinculadas a la institución, entre ellas jueces y fiscales.

Las nuevas sanciones implican, en principio, el bloqueo de bienes e intereses de la CPI en Estados Unidos o bajo control de ciudadanos y empresas estadounidenses, así como restricciones a las transacciones con la institución.

Trump firmó en febrero de 2025 una orden ejecutiva que abrió la puerta a sancionar a responsables de la CPI que participaran en investigaciones o procesos contra ciudadanos estadounidenses o de países aliados, y señaló expresamente las órdenes de arresto emitidas en noviembre de 2024 contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant.

Ni Estados Unidos ni Israel son miembros de la CPI, pero el tribunal tiene jurisdicción sobre determinados crímenes cometidos en territorios de países miembros, como Palestina o Afganistán.

Aunque las sanciones coinciden con el anuncio esta mañana del Premio Nobel de la Paz para la jurista sudafricana Navi Pillay, fuentes diplomáticas en La Haya aseguraron a EFE a principios de esta semana que Trump tenía ya previsto anunciar este viernes sanciones contra la Corte como "institución".

La reacción a las sanciones no se han hecho esperar: mientras la ONU, la Unión Europea (UE), la Unión Africana (UA) y varios países como Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá o Japón expresaron su firme rechazo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, elogió la decisión estadounidense.

Elogios a Trump de Netanyahu

Benjamín Netanyahu acusó al Comité del Nobel de "perder su brújula moral", al otorgar su "máximo galardón a una fanática que construyó su carrera inventando y propagando libelos de sangre contra el único Estado judío".

Asimismo, elogió a Trump por "tomar esta decisión crítica" de sancionar a la Corte Penal Internacional (CPI).

CPI denuncia un "ataque al Estado de derecho"

La Corte Penal Internacional rechazó "firmemente" las sanciones y advirtió de que la medida supone "un ataque al Estado de derecho" que busca "perturbar" su funcionamiento e "intimidar" a quienes trabajan en la CPI.

"Es un intento de obstaculizar el curso de la justicia y de impedir que la Corte haga aquello para lo que fue creada", denunció la CPI, que recordó que el tribunal fue establecido mediante un tratado internacional y cuenta con 125 países miembros.

La Corte investiga y juzga a individuos por genocidio, crímenes de lesa humanidad, de guerra y de agresión cuando tiene la jurisdicción que le otorga su tratado fundacional, el Estatuto de Roma.

Ni Estados Unidos ni Israel son miembros de la CPI, pero el tribunal tiene jurisdicción sobre determinados crímenes cometidos en territorios de países miembros, como Palestina o Afganistán.

Rechazo de la ONU y la Unión Europea

El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó las sanciones impuestas y alertó de su impacto en la capacidad del tribunal para cumplir sus funciones, en particular en los casos remitidos por el Consejo de Seguridad y los países firmantes del Estatuto de Roma.

Guterres se mostró "profundamente alarmado" por las consecuencias que las medidas estadounidenses pueden tener para el conjunto de la Corte, según un comunicado de su portavoz, Stéphane Dujarric.

Alemania, Francia, Reino Unido y otros cinco países manifestaron su rechazo a las sanciones.

"Como países comprometidos a respaldar la CPI, lamentamos y expresamos nuestro profundo desacuerdo ante el anuncio de sanciones", afirmó un comunicado emitido por Alemania, Dinamarca, Canadá, Francia, Italia, Japón, Países Bajos y Reino Unido.

La Comisión Europea dijo estar "dispuesta a adoptar todas las medidas necesarias para que la Corte pueda llevar a cabo su labor".

Mientras que la misión de la Unión Africana (UA) ante las Naciones Unidas apoyó la decisión del Comité del Nóbel y felicitó a la jurista por haber ganado el Premio Nobel de la Paz 2026 y por su "dedicación" a la justicia y a los derechos humanos.