Christa Gail Pike tenía una cita con la muerte este miércoles 30 de septiembre. A sus 50 años, debía recibir una inyección letal en Tennessee y convertirse en la primera mujer ejecutada por ese estado desde 1819. Sin embargo, una corte federal de apelaciones frenó el procedimiento una hora antes.
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, cometido un año antes, cuando Pike tenía 18. El crimen fue particularmente violento y alcanzó repercusión nacional.
Tres décadas después, su responsabilidad no está en discusión, pero su defensa puso el foco en una parte de su historia que, sostiene, no fue presentada adecuadamente al jurado: una infancia atravesada por abandono, abusos sexuales y múltiples violaciones.
Los abusos que comenzaron cuando era una niña
Según el Cornell Center on the Death Penalty Worldwide, que participa de la campaña para conmutar su sentencia, los abusos comenzaron cuando Pike era muy pequeña.
La organización sostiene, basándose en evaluaciones y documentos incorporados a su defensa, que la pareja de su abuela abusó sexualmente de ella durante años cuando todavía era una niña. Cuando comenzó la escuela, hizo un dibujo que alertó a docentes, pero las autoridades no lograron apartarla de ese entorno.
Christa Gail Pike se da vuelta para darle a su abogado un bloc de notas antes de ser acompañada fuera de la sala para la pausa del almuerzo el lunes 18 de marzo de 1996. Foto: News Sentinel Archives
A los 11 años, según esos mismos registros, fue violada por un hombre que vivía cerca de su casa. Su madre inicialmente no le creyó. La situación llegó a conocimiento de una docente después de que la niña desarrollara una infección y el agresor terminó procesado, aunque se declaró culpable de un cargo reducido.
La violencia continuó dentro de su hogar. La defensa de Pike sostiene que parejas de su madre también la sometieron a agresiones físicas y que creció en un contexto marcado por el abandono y la negligencia parental.
A los 12 años, intentó quitarse la vida por primera vez, de acuerdo con Cornell.
Otra violación antes del crimen que cambió su vida
Cuando tenía 17 años, Pike sufrió otro episodio que sus abogados consideran fundamental para comprender su historia.
Según los documentos recopilados por Cornell, un desconocido la interceptó al costado de una ruta, la tiró al suelo y la violó. El hombre nunca fue detenido.
Pike llegó a la adolescencia, sostiene su defensa, sin haber recibido un tratamiento adecuado para las consecuencias de los abusos. Evaluaciones realizadas posteriormente señalaron que padecía trastorno de estrés postraumático y trastorno bipolar, además de otras dificultades que sus abogados argumentan que no fueron debidamente presentadas durante el juicio.
La asesina condenada Christa Gail Pike habla con su abogado William C. Talman durante una audiencia de mociones el viernes 17 de enero de 1997. Foto: News Sentinel Archives
En busca de un nuevo comienzo, ingresó al Job Corps de Knoxville, un programa de capacitación laboral. Quería convertirse en enfermera. Allí conoció a Tadaryl Shipp, con quien inició una relación que, según los documentos de su defensa, también estuvo marcada por episodios de violencia.
El asesinato de Colleen Slemmer
El 12 de enero de 1995, Pike, Shipp y otra adolescente llevaron a Colleen Slemmer, también estudiante del Job Corps, hasta una zona aislada de Knoxville.
Slemmer fue golpeada y asesinada. Pike admitió su participación y fue condenada por el crimen. Tenía 18 años. Shipp, que tenía 17, recibió cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional.
Colleen Slemmer, la compañera de clases y víctima de Christa Pike. Foto: First Coast News
Pike fue sentenciada a muerte el 30 de marzo de 1996 y se convirtió en la mujer más joven condenada a la pena capital durante la era moderna de la pena de muerte en Estados Unidos, según Cornell.
Su defensa sostiene que durante la fase en la que el jurado debía decidir entre la prisión y la muerte no conoció en profundidad los abusos sexuales, las violaciones, los problemas de salud mental ni otros antecedentes de su infancia. Esa cuestión forma parte de la disputa judicial que continúa tres décadas después.
Una ejecución histórica que quedó suspendida
El Departamento de Corrección de Tennessee había fijado oficialmente la ejecución para las 10 de la mañana, hora central, del 30 de septiembre, en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville.
De concretarse, habría sido la primera ejecución de una mujer en Tennessee en más de dos siglos. La última había ocurrido en 1819.
Pero este miércoles una corte federal de apelaciones concedió una suspensión mientras analiza si las afirmaciones de Pike sobre los graves abusos sufridos durante su infancia fueron consideradas adecuadamente al momento de imponerle la pena capital.
La familia de Slemmer mantiene otra posición. Su madre respaldó públicamente la ejecución y remarcó el sufrimiento provocado por el asesinato de su hija y las décadas transcurridas desde el crimen.
Christa Gail Pike, única mujer condenada a muerte en Tennessee. Estados Unidos, por el crimen de Colleen Slemmer. REUTERS/Tennessee Department of Correction/Handout
Pike, por su parte, ha dicho que sus antecedentes no constituyen una excusa por lo ocurrido. “Asumo toda la responsabilidad por mis acciones”, afirmó al referirse al crimen, al tiempo que expresó arrepentimiento por el daño causado.
Por ahora, su ejecución quedó suspendida. La discusión judicial vuelve a colocar frente a frente dos partes de una misma historia: la extrema violencia del asesinato de Colleen Slemmer y los abusos que atravesaron la vida de Pike mucho antes de cometerlo.
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