Micaela Martínez Benavente tiene 38 años, cinco hijos de entre 2 y 11 años y trabaja como directora de la oficina del Catastro en Pontevedra. Su experiencia pone el foco en un aspecto que suele quedar fuera del debate sobre la crianza: cuánto influye el lugar donde vive una familia en su organización diaria.
Tener cinco hijos no significa necesariamente que todas las familias numerosas vivan de la misma manera. Para Micaela Martínez Benavente, de 38 años, la diferencia está también en el entorno: asegura que criar a sus cinco hijos en Pontevedra resulta más sencillo que hacerlo con una familia más pequeña en una gran ciudad como Madrid.
“Es más fácil criar a cinco hijos en Pontevedra que a dos en Madrid”, afirma Micaela en declaraciones recogidas por La Voz de Galicia y reproducidas por HuffPost. Su explicación no apunta solamente al tamaño de la familia, sino a las distancias, los desplazamientos y la forma en que está organizada su vida cotidiana.
Micaela trabaja como funcionaria y es directora de la oficina del Catastro en Pontevedra. Su marido es militar y está destinado en A Coruña. Juntos tienen cinco hijos, de entre 2 y 11 años.
La pareja tenía desde el comienzo la intención de formar una familia numerosa. Foto: Pexels
Una familia numerosa que apuesta por una vida sencilla
La pareja tenía desde el comienzo la intención de formar una familia numerosa. En un principio pensaban tener cuatro hijos, pero finalmente fueron cinco.
La organización familiar requiere, en su caso, combinar dos trabajos con las necesidades de cinco menores. Los padres han recurrido incluso en algunas ocasiones a días sin sueldo para poder atender las obligaciones familiares y laborales.
También han elegido una forma de vida que Micaela describe como alejada del consumo habitual. En su casa no tienen consolas, los cumpleaños no suelen celebrarse fuera y las vacaciones familiares consisten, en buena medida, en viajar en furgoneta para visitar a familiares.
La familia también cuenta con ayuda para poder organizar el día a día. Los abuelos y otros familiares viven en Madrid, por lo que no están disponibles de manera cotidiana. Para compensar esa distancia, recurren a una au pair alemana que llega cada año y a una persona que trabaja en la casa, Rosi, a quien Micaela define como “una joya”.
La familia también cuenta con ayuda para poder organizar el día a día. Foto: Pexels
El regreso a clases y uno de los gastos que más pesan
Con cinco hijos en edad escolar, el comienzo del curso representa otro desafío para la economía familiar. Micaela cuenta que ya había gastado alrededor de 650 euros entre libros y material escolar, aunque una parte de los ejemplares habían sido prestados. “Eso sí, llevo mal la barbaridad que nos gastamos en libros y material escolar”, reconoce.
El gasto educativo de las familias varía según la comunidad autónoma y el tipo de centro. En Galicia, por ejemplo, la Xunta mantiene para el curso 2026/27 un fondo solidario de libros de texto y ayudas para la adquisición de libros y material escolar en centros sostenidos con fondos públicos. La convocatoria contempla alumnado de Primaria, ESO y educación especial.
Además, la normativa fiscal gallega contempla una deducción por la compra de libros de texto y material escolar para determinadas familias. La regulación de 2026 establece, entre otros requisitos, un límite de renta per cápita de 30.000 euros para acceder a esta deducción y fija un límite conjunto de 105 euros para la deducción.
Qué implica tener cinco hijos en España
El caso de Micaela también permite poner en contexto qué significa legalmente ser una familia numerosa. De acuerdo con la Ley 40/2003, las familias con cinco o más hijos pertenecen a la categoría especial de familia numerosa.
Esta consideración puede dar acceso a diferentes beneficios y ayudas, que dependen de la administración correspondiente. La Seguridad Social, por ejemplo, contempla una prestación económica de pago único por nacimiento o adopción en determinados supuestos de familias numerosas.
No obstante, contar con la condición de familia numerosa no elimina los gastos cotidianos asociados a la crianza. Alimentación, vivienda, educación, transporte y actividades de los hijos forman parte de una economía familiar que crece a medida que aumenta el número de integrantes.
En España había 19,5 millones de hogares a comienzos de 2025, con un tamaño medio de 2,5 personas. Los hogares de cuatro o más miembros sumaban algo más de 4,48 millones.
Los hogares de cuatro o más miembros sumaban algo más de 4,48 millones. Foto: Pexels
La conciliación también depende de cómo esté organizada la ciudad
La experiencia de esta familia pone sobre la mesa otro elemento: la conciliación no depende únicamente de los permisos laborales o de los ingresos. El tiempo necesario para llevar a los hijos al colegio, desplazarse al trabajo, hacer compras o acudir a actividades también puede cambiar de forma importante según dónde viva una familia.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la conciliación sigue requiriendo modificaciones en la vida laboral de una parte de la población. En 2025, casi uno de cada cuatro ocupados de entre 18 y 74 años con responsabilidades de cuidado realizó algún cambio en su trabajo para poder compatibilizar empleo y familia.
Entre quienes hicieron modificaciones, el 9,6% adaptó su jornada sin reducir las horas trabajadas y el 4,4% redujo su tiempo de trabajo. La diferencia entre hombres y mujeres también aparece en los datos: el 8,3% de las mujeres redujo su tiempo de trabajo frente al 0,8% de los hombres.
Para Micaela, la cuestión pasa también por el lugar donde transcurre esa rutina. Tener cinco niños implica una logística considerable, pero vivir en una ciudad donde los desplazamientos cotidianos son más manejables puede cambiar la manera en que una familia organiza sus horarios.
Cinco hijos y una rutina basada en la organización
La familia de Micaela no presenta la crianza de cinco hijos como una fórmula sin dificultades. Al contrario, su experiencia muestra hasta qué punto la organización, la red de apoyo y las condiciones del lugar de residencia pueden ser determinantes.
Con dos adultos que trabajan, cinco menores y familiares que viven en otra ciudad, la planificación forma parte de la rutina. Y aunque la familia ha encontrado sus propias estrategias para resolver el día a día, hay gastos que siguen siendo difíciles de asumir, especialmente cuando llega el momento de preparar a cinco niños para un nuevo curso escolar.
En su caso, el número de hijos es solo una parte de la ecuación. La vivienda, las distancias, los empleos, la red familiar disponible y las ayudas públicas también pueden determinar cómo se vive una familia numerosa.
Nota creada con asistencia IA
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