Dicen que los grandes sueños comienzan con pequeños pasos, y lo que pasó este domingo por la tarde en Puerto Madero fue un pasito de esos que algún día prometen ser recordados. “Histórico”, fue la palabra más repetida por los fanáticos del fútbol americano y los periodistas especializados que se acercaron al Hard Rock del barrio más lujoso de Buenos Aires, donde unos trescientos fanáticos de los Miami Dolphins se calzaron sus camisetas verde agua con mucho orgullo y se mezclaron con los turistas para ver el primer partido de la temporada del equipo.

En Puerto Madero se gritó por los Dolphins pero también por "¡Ar-gen-ti-na!".

Esta watch party fue ni más ni menos que el primer evento oficial organizado por la NFL en Argentina y se hizo a través de una de sus franquicias más emblemáticas, que en 2024 obtuvo los derechos de comercialización del país a través del Global Marketing Program (GMP) de la liga. El objetivo a futuro es uno solo: recibir un partido del calendario y llenar algún estadio, como viene pasando en otros puntos del planeta.

No es momento de pensar en fechas. Por ahora toca valorar que el sur del sur sigue siendo atractivo en la consideración de la liga más popular y poderosa del deporte estadounidense. Hamburguesas, cerveza tirada, gritos por algún primero y diez, lamentos por un pañuelo amarillo y muchos aplausos, a pesar de que el choque en Las Vegas terminó en derrota ante los Raiders.

El Pollo Álvarez le puso onda con una trivia y el premio máximo fue una pelota ovalada enviada desde la tierra donde vive Lionel Messi. El 10 del Inter Miami ya contó que se enganchó con la NFL y su equipo supo lucir una casaca con los mismos colores. “Nosotros le dimos a Messi, ellos nos podrían mandar un partidito”, bromea un hincha de los veteranos, con una camiseta dedicada al legendario mariscal de campo Dan Marino.

El encuentro, organizado por la agencia de marketing deportivo TAI, fue un éxito y mucho tuvo que ver la convocatoria en las redes de Dolphins Argentina, el club de fanáticos de la franquicia en el país, que se juntan muy seguido y hasta viajan, pero por primera vez fueron parte de un evento oficial de la NFL en su casa. “Es algo muy lindo esto, poder compartirlo con amigos y familia, empezó como un hobby y es algo que nos llena de felicidad”, dijo el Chelo Martino, el presidente de la comunidad.

Detrás de esa fiesta hay, además, una estrategia mucho más grande. Los Dolphins obtuvieron derechos de comercialización en seis países a través del Global Marketing Program de la NFL y Argentina es uno de ellos, junto con México y Brasil. El programa fue lanzado por la liga en 2022 y les permite a las franquicias desarrollar actividades en distintos mercados, desde eventos para ver partidos hasta clubes de aficionados y clínicas de flag football.

“Los Miami Dolphins están comprometidos con convertirse en el equipo de la NFL del mundo hispanohablante y lusófono”, explicó Felipe Formiga, vicepresidente de Desarrollo Internacional de la franquicia, en diálogo con Clarín. La elección de Argentina no es casual. Según datos de la propia NFL, hay 4,4 millones de aficionados al fútbol americano en el país, que se encuentra entre los diez mercados más importantes del mundo y entre los tres principales de América Latina, detrás de México y Brasil.

Un domingo por la tarde distinto, viendo NFL con los hinchas de los Dolphins.

Para Miami, además, existe una conexión natural con esa región. La ciudad tiene más de 2,7 millones de residentes de origen latinoamericano y más del 66 por ciento del condado de Miami-Dade, donde está el Hard Rock Stadium, habla español. “Argentina encaja de manera natural en nuestra estrategia internacional, ya que ofrece una cultura enérgica que refleja la pasión de los aficionados de los Miami Dolphins en el sur de Florida”, explicó Formiga.

El desembarco recién comienza. La prioridad de la franquicia es construir una comunidad cada vez más grande alrededor del equipo y hacer crecer el deporte en el país. Después aparecen las posibilidades comerciales, el merchandising, los contenidos y nuevas experiencias para los fanáticos.

El Pollo junto a Chelo Martino, presidente de la comunicad de los Dolphins en Argentina.

“Los Miami Dolphins tienen tres objetivos centrales en todos nuestros mercados globales: hacer crecer el deporte, aumentar el reconocimiento de la marca dentro de distintas culturas internacionales y generar oportunidades comerciales”, explicó Formiga. Y enseguida marcó cuál es el más importante: “Conectar con los aficionados de los Miami Dolphins en todo el mundo, incluida la vibrante y creciente base de seguidores en Argentina”.

La apuesta, en realidad, no es solamente de los Dolphins. La NFL lleva varios años buscando ampliar sus fronteras y en 2026 tendrá nueve partidos internacionales: Melbourne (se jugó la semana pasada, ante 100 mil personas), Río de Janeiro, Londres (tres), París, Madrid, Múnich y Ciudad de México. Miami, además, ya disputó ocho partidos fuera de Estados Unidos.

El Pollo Álvarez, conductor del evento.

¿Puede Argentina convertirse algún día en una de esas sedes? La ilusión existe, aunque todavía está lejos de ser una posibilidad concreta. Formiga fue claro: las decisiones sobre los partidos internacionales corresponden a la NFL y no a las franquicias.

Los Miami Dolphins tienen la exclusividad en el mercado argentino.

Por ahora, entonces, hay que conformarse con los pequeños pasos. Un grupo de hinchas, una pantalla gigante, camisetas de los Dolphins, una pelota ovalada, un domingo de fútbol americano y una comunidad que demuestra que la pasión ya está instalada. El gran sueño queda para después. Pero en Puerto Madero, este domingo, empezó a tomar forma.