{"id":26776,"date":"2026-07-15T20:23:23","date_gmt":"2026-07-15T23:23:23","guid":{"rendered":"https:\/\/infinitoradio.com\/?p=26776"},"modified":"2026-07-15T20:23:23","modified_gmt":"2026-07-15T23:23:23","slug":"como-se-construyen-las-canciones-de-cancha-lejos-del-marketing-anonimato-impunidad-de-masas-y-el-heroe-popular-sergio-denis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infinitoradio.com\/?p=26776","title":{"rendered":"C\u00f3mo se construyen las canciones de cancha: lejos del marketing, anonimato, impunidad de masas y el h\u00e9roe popular Sergio Denis"},"content":{"rendered":"<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>&#8220;Algo fundamental como poeta lo aprend\u00ed yendo a la cancha&#8221;, escribi\u00f3 el poeta argentino Alejandro Crotto al rememorar su iniciaci\u00f3n a los quince a\u00f1os en la tribuna del Monumental, bajo un anillo de luces que recortaba un cielo negr\u00edsimo. &#8220;Borges dec\u00eda que lo distintivo de la poes\u00eda es que al leerla sentimos el deseo de decirla en voz alta, como si hubiera algo en su intensidad que pide materializarse. <strong>La canci\u00f3n de cancha nos recuerda eso, que la poes\u00eda empez\u00f3 hace miles de a\u00f1os alrededor del fuego con percusi\u00f3n tribal<\/strong>&#8220;.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>La estructura formal de estos cantos revela una arquitectura r\u00edtmica milenaria. <strong>No es casualidad que las tribunas adopten m\u00e9tricas casi id\u00e9nticas a los cl\u00e1sicos romances castellanos<\/strong>. Crotto descompone la c\u00e9lebre melod\u00eda de\u00a0&#8220;Qu\u00e9 alegr\u00eda, qu\u00e9 alegr\u00eda&#8230;&#8221;\u00a0para revelar su secreto t\u00e9cnico: versos heptas\u00edlabos que se encastran unos con otros en un\u00a0loop\u00a0infinito, donde la base instrumental de la percusi\u00f3n modifica incluso la acentuaci\u00f3n natural de las palabras para sostener la misma duraci\u00f3n. As\u00ed, el final se encabalga con el principio:\u00a0&#8220;como mi coraz\u00f3n, quea \/ legr\u00eda qu\u00e9 alegr\u00eda&#8221;.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Pero el verdadero milagro po\u00e9tico de la tribuna ocurre cuando, dentro de ese andamiaje r\u00edgido, se produce un chispazo imprevisto. El canto puede venir hilando lugares comunes sobre el ganar o el salir campe\u00f3n, hasta que, de repente, la letra da un salto l\u00edrico hacia el abismo:<strong> &#8220;El d\u00eda que me muera \/ yo quiero mi caj\u00f3n \/ pintado rojo y blanco \/ como mi coraz\u00f3n&#8221;<\/strong>.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Hay all\u00ed, como destaca Crotto, <strong>la necesidad existencial de dejar constancia, aun ante la muerte, de una pasi\u00f3n semejante<\/strong>.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>El verdadero sost\u00e9n de la canci\u00f3n de cancha es su ac\u00fastica poderosa. Hay una tensi\u00f3n f\u00edsica, casi violenta, en el instante previo a la unificaci\u00f3n de las voces. <\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Quienes estudiaron la ac\u00fastica de las catedrales g\u00f3ticas suelen describir el &#8220;efecto de acoplamiento&#8221;: ese momento en que el espacio f\u00edsico y la vibraci\u00f3n de las gargantas de los fieles se funden en una sola masa resonante, anulando la distancia entre el suelo y el techo. En el siglo XXI, el templo donde esta comuni\u00f3n ac\u00fastica se manifiesta con su mayor carga dram\u00e1tica, visceral y sociol\u00f3gica no es la Abad\u00eda de Westminster ni el Teatro Col\u00f3n ni la Philharmonie de Berl\u00edn. Es la tribuna popular de un estadio de f\u00fatbol.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>All\u00ed, bajo el sol de la tarde o el fr\u00edo helado de la noche, se produce algo que desaf\u00eda las leyes de la industria musical: melod\u00edas concebidas para la intimidad del desamor, la frivolidad de las pistas de baile o la pulcritud de los estudios de grabaci\u00f3n europeos son apropiadas, aceleradas por el pulso marcial del bombo con platillo, y devueltas al aire convertidas en himnos de pertenencia colectiva.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed  image-embed \"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" alt=\"Pura pasi\u00f3n. la hinchada argentina es una de las m\u00e1s ruidosas del Mundial 2026. Foto: Juano Tesone\/ Enviado especial\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" data-nimg=\"1\" src=\"https:\/\/www.clarin.com\/img\/2026\/07\/15\/zCEks6pQi_720x0__1.jpg\" \/><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">Pura pasi\u00f3n. la hinchada argentina es una de las m\u00e1s ruidosas del Mundial 2026. Foto: Juano Tesone\/ Enviado especial<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/div>\n\n<h2>La metamorfosis del sonido: del living al paravalanchas<\/h2>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>En su brillante an\u00e1lisis sobre la m\u00fasica de nuestro tiempo, el cr\u00edtico Alex Ross suele insistir en que <strong>el sonido nunca es un ente puro; viaja impregnado de la pol\u00edtica, los miedos y las neurosis de la sociedad que lo cobija<\/strong>. Cuando examinamos la migraci\u00f3n de la m\u00fasica popular hacia las canchas argentinas, descubrimos un laboratorio de reciclaje est\u00e9tico sin precedentes. La transformaci\u00f3n no es meramente l\u00edrica; es , fundamentalmente, una mutaci\u00f3n del tempo, de la t\u00edmbrica, de las intensidades.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Tomemos, por ejemplo, el caso de<a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/espectaculos\/jugadooores-hit-bonnie-tyler-nacio-tema-desamor-volvio-himno-guerra-tribunas-argentinas_0_Fb7nRNMKKK.html\" target=\"_blank\" title=\"\u00a0It\u2019s a Heartache, la balada country-pop que Bonnie Tyler inmortaliz\u00f3 en 1977 con su voz de lija y terciopelo\">\u00a0It\u2019s a Heartache, la balada country-pop que Bonnie Tyler inmortaliz\u00f3 en 1977 con su voz de lija y terciopelo<\/a>. En su origen, es una eleg\u00eda sobre la fragilidad del amor, un lamento \u00edntimo dise\u00f1ado para sonar en la radio del auto durante un atardecer melanc\u00f3lico. <\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Pero cuando esa misma l\u00ednea mel\u00f3dica cae en la tribuna, el tempo se duplica, las s\u00edncopas se marcan con el salto un\u00edsono de miles de cuerpos y el lamento rom\u00e1ntico se transmuta en el temible &#8220;Jugadores, la concha de su madre&#8230;&#8221;. El dolor individual del abandono se convierte en la furia colectiva del reproche s\u00f3nico. La sutil angustia existencial de la balada anglosajona se transmuta en una urgencia visceral: el reclamo de entrega f\u00edsica.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Al cantar y saltar al mismo tiempo, el hincha pasa a formar parte de un &#8220;organismo s\u00f3nico&#8221; masivo. El etnomusic\u00f3logo Eduardo Herrera denomina\u00a0este fen\u00f3meno &#8220;sounding-and-moving-in-synchrony&#8221;\u00a0(sonar y moverse en sincron\u00eda). Es la desindividuaci\u00f3n a trav\u00e9s del sonido. <strong>Personas incapaces de proferir un insulto xen\u00f3fobo en sus oficinas gritan al un\u00edsono ep\u00edtetos de una violencia atroz, amparadas por el anonimato sagrado y la impunidad de la masa coral<\/strong>.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed  image-embed \"><img decoding=\"async\" alt=\"La banda La Mosca, en los festejos de Argentina campe\u00f3n 2022.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" data-nimg=\"1\" src=\"https:\/\/www.clarin.com\/img\/2022\/12\/18\/qGu3QlfMH_720x0__1.jpg\" \/><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">La banda La Mosca, en los festejos de Argentina campe\u00f3n 2022.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/div>\n\n<h2>Lejos del marketing<\/h2>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Para comprender la arquitectura de estas canciones, hay que adentrarse en la labor de sus adaptadores cotidianos. No hay oficinas de marketing ni sellos discogr\u00e1ficos detr\u00e1s de estos hits de tribuna. Las canciones nacen en los m\u00e1rgenes: en pe\u00f1as de barrio, en foros de internet como trincheras digitales o en el ingenio de hinchas solitarios \u2013poetas de la tribuna&#8211; que pasan noches enteras encastrando s\u00edlabas en estructuras mel\u00f3dicas ajenas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Fernando Romero, docente de teolog\u00eda, hincha de Racing, fue el autor de la letra <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/espectaculos\/musica\/muchachos-ahora-volvimos-ilusionar-exito-impresionante_0_LW2VOoGtsJ.html\" target=\"_blank\" title=\"\u201cMuchachos, ahora nos volvimos a ilusionar\u201d\">\u201cMuchachos, ahora nos volvimos a ilusionar\u201d<\/a>. La escribi\u00f3 en su casa, la subi\u00f3 a Twitter y se viraliz\u00f3 antes de que la barra de la Selecci\u00f3n o de Racing la cantaran oficialmente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Dentro de las barras (especialmente en las sub-facciones que manejan los vientos y la percusi\u00f3n) hay integrantes encargados de la \u201cdirecci\u00f3n art\u00edstica\u201d: proponen letras que refuerzan la m\u00edstica de su club o atacan a sus rivales de turno.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Sin embargo, la genialidad de estos arregladores de tribuna necesita de una materia prima inicial: melod\u00edas con un gancho irresistible y un dise\u00f1o mel\u00f3dico capaz de resistir el grito de miles de gargantas desafinadas. En esa b\u00fasqueda de la partitura perfecta, la obra de un artista en particular se convirti\u00f3 en el santo grial de los bombos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed  image-embed \"><img decoding=\"async\" alt=\"Sergio Denis aport\u00f3 &quot;Gigante chiquito&quot; para la Selecci\u00f3n argentina campeona del '86 y el cl\u00e1sico &quot;Te quiero tanto&quot;, que adoptaron las hinchadas de todo el mundo.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" data-nimg=\"1\" src=\"https:\/\/www.clarin.com\/img\/2023\/11\/21\/DTeD90g2p_720x0__1.jpg\" \/><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">Sergio Denis aport\u00f3 &#8220;Gigante chiquito&#8221; para la Selecci\u00f3n argentina campeona del &#8217;86 y el cl\u00e1sico &#8220;Te quiero tanto&#8221;, que adoptaron las hinchadas de todo el mundo.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/div>\n\n<h2>Sergio Denis, h\u00e9roe de la canci\u00f3n popular<\/h2>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p><strong>Existe un h\u00e9roe de la canci\u00f3n popular que logr\u00f3 tender un puente indestructible entre el pop de masas y la memoria colectiva del f\u00fatbol, ese es Sergio Denis<\/strong>. Sus melod\u00edas, cargadas de una \u00e9pica luminosa y gran optimismo, poseen un ADN ac\u00fastico que parece predestinado para el cemento. No es una exageraci\u00f3n: Denis es, quiz\u00e1s, el compositor argentino m\u00e1s versionado por las hinchadas de todo el planeta.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Su indiscutible obra maestra de tribuna es<a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/espectaculos\/musica\/sergio-denis-historia-quiero-hit-llego-todas-canchas-mundo_0_Lbeyh38OE.html\" target=\"_blank\" title=\" Te quiero tanto\"> Te quiero tanto<\/a>. En su versi\u00f3n de estudio de 1986, es un himno pop-rom\u00e1ntico con sintetizadores vibrantes y una trompeta sint\u00e9tica triunfal. Esa melod\u00eda expansiva, que en su estribillo estalla con un coro arrollador, fue capturada por la hinchada de San Lorenzo de Almagro a finales de los a\u00f1os &#8217;80 y, desde all\u00ed, se ramific\u00f3 como un virus s\u00f3nico incontenible. Hoy, hinchas de River, Boca, el Atl\u00e9tico de Madrid, el Chelsea o el Bayern M\u00fanich cantan sus respectivas versiones de Te quiero tanto. La declaraci\u00f3n de amor rom\u00e1ntico mut\u00f3 en una declaraci\u00f3n de amor incondicional a los colores.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Pero el idilio de Sergio Denis con el f\u00fatbol ven\u00eda de antes y de lo m\u00e1s alto del Olimpo deportivo. En el Mundial de M\u00e9xico 1986, <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/deportes\/cancion-sergio-denis-cantaban-micro-campeones-mexico-1986_0_qTmZFUDoV.html\" target=\"_blank\" title=\"Carlos Salvador Bilardo y sus dirigidos adoptaron Gigante chiquito como la gran c\u00e1bala y amuleto de la Selecci\u00f3n Nacional\">Carlos Salvador Bilardo y sus dirigidos adoptaron Gigante chiquito como la gran c\u00e1bala y amuleto de la Selecci\u00f3n Nacional<\/a>. El casete con esa balada \u00edntima y conmovedora sobre la paternidad y el crecimiento sonaba sin cesar en el micro que trasladaba al plantel de Diego Maradona hacia los estadios aztecas.<strong> El &#8220;gigante&#8221; ya no era solo un hijo que crec\u00eda; era el sue\u00f1o de un pa\u00eds entero a punto de consagrarse campe\u00f3n del mundo.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>[embedded content]<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>En esa misma sinton\u00eda de transfiguraci\u00f3n po\u00e9tica, otro gran tit\u00e1n de nuestra m\u00fasica popular, Andr\u00e9s Calamaro, vio c\u00f3mo su repertorio sufr\u00eda una mutaci\u00f3n similar. Si bien Para no olvidar (de Los Rodr\u00edguez) es un cl\u00e1sico de las canchas, la canci\u00f3n de Andr\u00e9s que ostenta el t\u00edtulo de ser la m\u00e1s cantada, gritada y celebrada en las tribunas argentinas es<em> La parte de adelante<\/em>. Aquella r\u00edtmica juguetona, ac\u00fastica y descontracturada, dise\u00f1ada para el cortejo rom\u00e1ntico de fin de siglo, termin\u00f3 acelerada y convertida por los bombos en un himno de fidelidad extrema: &#8220;Y vamos vamos vamos vamos selecci\u00f3n&#8221;. <\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>La iron\u00eda es el otro gran motor de este cancionero. Es dif\u00edcil encontrar un contraste est\u00e9tico m\u00e1s radical que el pasaje de una campa\u00f1a de concientizaci\u00f3n sobre el abandono de perros a principios de los a\u00f1os &#8217;80 (&#8220;Boby, no me extra\u00f1es&#8221;) a<strong> la marcha triunfal de\u00a0Mi buen amigo, el himno ineludible con el que casi todas las hinchadas del pa\u00eds reciben a sus equipos<\/strong>. Lo que naci\u00f3 como un tierno y triste ruego infantil hacia una mascota abandonada se resignific\u00f3 en la promesa de lealtad m\u00e1s inquebrantable y posesiva que la cultura popular pueda parir.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>En sus textos sobre el cuerpo y el espacio p\u00fablico, la fil\u00f3sofa Judith Butler teoriza sobre c\u00f3mo la mera congregaci\u00f3n f\u00edsica de cuerpos en la calle constituye un acto performativo de poder. En la cancha, esa asamblea no s\u00f3lo se ve; se escucha. La dominaci\u00f3n s\u00f3nica del estadio es un reclamo de territorio. Cuando 40.000 voces entonan\u00a0&#8220;Y dale alegr\u00eda a mi coraz\u00f3n&#8221;\u00a0de Fito P\u00e1ez, no est\u00e1n buscando la comuni\u00f3n pac\u00edfica y m\u00edstica que el rosarino propon\u00eda en su \u00e1lbum de 1990; est\u00e1n construyendo una atm\u00f3sfera afectiva de asedio. La b\u00fasqueda de la &#8220;alegr\u00eda&#8221; espiritual del tema original es suplantada por la obsesi\u00f3n de la Copa Libertadores y la promesa de &#8220;quemar el barrio rival&#8221;.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed  image-embed \"><img decoding=\"async\" alt='Fito P\u00e1ez. La festiva \"Dale alegr\u00eda a mi coraz\u00f3n\" suele transformarse en canto de guerra para las hinchadas. Foto: prensa\/ Guido Adler' loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" data-nimg=\"1\" src=\"https:\/\/www.clarin.com\/img\/2026\/05\/21\/ydijDM0lv_720x0__1.jpg\" \/><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">Fito P\u00e1ez. La festiva &#8220;Dale alegr\u00eda a mi coraz\u00f3n&#8221; suele transformarse en canto de guerra para las hinchadas. Foto: prensa\/ Guido Adler<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>El valor del canto colectivo en estos espacios reside en su capacidad para suspender temporalmente el orden social establecido. La m\u00fasica popular funciona como el lubricante perfecto para ese desborde emocional. <strong>El pop de masas, tantas veces acusado de ser un producto alienante y estandarizado por la industria, encuentra en los paravalanchas su redenci\u00f3n m\u00e1s impensada: se vuelve folclore vivo y peligroso.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>[embedded content]<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \">\n<p>Al final del d\u00eda, cuando los bombos se apagan, las trompetas callan y el cemento del estadio recupera su silencio gris, queda flotando en el aire una certeza ac\u00fastica. <strong>Esas canciones tarareadas camino a casa ya no pertenecen a los autores que firmaron sus derechos de autor en los registros de propiedad intelectual. Pertenecen a la garganta rota del hincha <\/strong>que, por noventa minutos, uni\u00f3 su voz al desconocido de al lado generando una marea ac\u00fastica que baja de las gradas como un viento sagrado. Una inyecci\u00f3n de pura vibraci\u00f3n que envuelve a los que est\u00e1n adentro de la cancha, transformando el cansancio en coraje y oblig\u00e1ndolos a ir hacia adelante. <\/p>\n<\/div>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/blockads.fivefilters.org\/\">Adblock test<\/a><\/strong> <a href=\"https:\/\/blockads.fivefilters.org\/acceptable.html\">(Why?)<\/a><\/p>\n<p>\u200b\u00a0\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Algo fundamental como poeta lo aprend\u00ed yendo a la cancha&#8221;, escribi\u00f3 el poeta argentino Alejandro&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":26777,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-26776","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26776","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26776"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26776\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26776"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26776"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26776"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}