{"id":23344,"date":"2026-04-27T00:28:02","date_gmt":"2026-04-27T03:28:02","guid":{"rendered":"https:\/\/infinitoradio.com\/?p=23344"},"modified":"2026-04-27T00:28:02","modified_gmt":"2026-04-27T03:28:02","slug":"las-mutaciones-de-la-marginalidad-juvenil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infinitoradio.com\/?p=23344","title":{"rendered":"Las mutaciones de la marginalidad juvenil"},"content":{"rendered":"<p>La marginalidad, <b>esa nueva realidad social<\/b> que viene consolid\u00e1ndose por etapas durante medio siglo, es un fen\u00f3meno en sutil y permanente mutaci\u00f3n. Su h\u00e1bitat nuclear son las profundidades de los grandes conurbanos; all\u00ed en donde la pobreza digna se matiza con la lumpenizaci\u00f2n dificultando su an\u00e1lisis. Intentaremos, como nos lo ense\u00f1\u00f3 Jos\u00e9 Luis Romero, una actualizaci\u00f3n de concepciones sobre la vida, la muerte, el espacio, el tiempo, y modalidades de realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Suele sindicarse su ra\u00edz en la crisis de la familia tradicional. Una obviedad contigua<\/b> a la idea durkheimniana de anomia, aunque luego de tantos a\u00f1os, relativa. M\u00e1s bien, se trata de otras familiaridades cuya perdurabilidad temporal se ha normalizado en un ca\u00f3tico caleidoscopio. No se trata de clanes nucleares o extensos sino de una versi\u00f3n hibrida con parecidos entre s\u00ed. A modo de ejemplo, en un barrio o conjunto de comunidades de proximidad pueden residir varios grupos solidarios, emparentados o no. Agregados que delinean los mapas del dominio de diversas bandas \u201cpicantes\u201d a veces aliados o en guerra, pero siempre en tensi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Las hay de distintos tipos: en un extremo, los clanes m\u00e1s o menos organizados<\/b> y liderados por veteranos. Ofrecen identidad y son depositarios de un compendio metodol\u00f3gico de \u201coficios\u201d para burlar la ley y expoliar a sus \u201cclientelas\u201d -como denominan a sus v\u00edctimas- adem\u00e1s de una agenda de contactos con pol\u00edticos, polic\u00edas, abogados y barrabravas. En el otro, peque\u00f1as bandas de desafiliados que viven bajo el techo de una vivienda tomada o de hogares plet\u00f3ricos de violencia por el hacinamiento, las humillaciones, los castigos ps\u00edquicos y corporales, y una eventual sexualidad compulsiva y promiscua. En el medio, contingencias cuyos comunes denominadores son la frecuente deserci\u00f3n escolar, el descuido de los calendarios de vacunaci\u00f3n, y un d\u00e9ficit alimentario no siempre por escasez sino por la irregularidad horaria de la ingesta.<\/p>\n<p><b>El combo converge en la violencia como pauta relacional normalizada. Un estado<\/b> de guerra perenne dentro de los hogares o de las bandas que exaltan la crueldad como valor supremo. Su despliegue y ostentaci\u00f3n cotiza en la meritocracia del nuevo escenario virtual. All\u00ed en donde exhiben su poder\u00edo suscitando la atenta observaci\u00f3n defensiva de sus vecinos. Hay otro plano crucial: las c\u00e1rceles o los establecimientos de \u201crehabilitaci\u00f3n\u201d de menores. En las primeras residen padres, madres y hermanos aprendiendo nuevos \u201ctrabajos\u201d a la manera de una universidad de la delincuencia.<\/p>\n<p><b>Tambi\u00e9n el concepto de trabajo deviene problem\u00e1tico <\/b>porque las actividades legales \u2013changas de alba\u00f1iler\u00eda, <i>deliveries<\/i>, etc.- conviven con escruches domiciliarios, asaltos callejeros, extracci\u00f3n de cables y metales, narcomenudeo y robos de veh\u00edculos, cuyas herramientas son las armas de fuego, las motocicletas y los celulares. En el primer caso, se trata de rev\u00f3lveres calibre de 9 mil\u00edmetros propios -en los m\u00e1s organizadas y profesionales- o alquilados a malandras retirados con arsenales debidamente \u201climados\u201d extra\u00eddos a las fuerzas policiales. Pero tambi\u00e9n suelen utilizarse, seg\u00fan la ocasi\u00f3n, facas tumberas o cascotes que lanzados masivamente sobre una v\u00edctima pueden motivar lesiones mortales. Una versi\u00f3n actualizada de la lapidaci\u00f3n. Las falanges de ataque suelen estar integradas por hasta diez motoqueros -dos por cada veh\u00edculo- cuyas vanguardias son menores de edad.<\/p>\n<p><b>Las motos son, en su inmensa mayor\u00eda, robadas a trabajadores<\/b> por lo que se les quitan las patentes identificatorias y se les adosan escapes estruendosos y dispositivos de \u201ccorte\u201d que simulan tiros y constituyen su forma dilecta de recordar su se\u00f1oreaje en los barrios. Es otro de los cambios de este estamento durante los \u00faltimos a\u00f1os: motos y armas suelen ser los regalos de fiestas o cumplea\u00f1os que se le suelen hacer a los ni\u00f1os para ir templ\u00e1ndolos como \u201cpillos\u201d o \u201cvagos\u201d. Las de mayor cilindrada son utilizadas para radios que exceden los l\u00edmites de sus territorios.<\/p>\n<p><b>Se confirma as\u00ed el car\u00e1cter no an\u00f3mico de esta fren\u00e9tica concepci\u00f3n de la vida<\/b>, pues se la disfruta desde una perspectiva de superioridad moral. Supremac\u00eda que deben revalidar cotidianamente en las im\u00e1genes y videos difundidos en Fb o Ig, conjugando el consumo de alcohol, drogas y estilos musicales rodeados de harenes de excitadas admiradoras. Se jactan all\u00ed del asesinato de alg\u00fan \u201ccliente\u201d -sobre todo si pertenece a una fuerza de seguridad- burl\u00e1ndose del dolor de sus allegados, y amenazando velada o expl\u00edcitamente a rivales o vecinos \u201cantichorros\u201d no colaborativos.<\/p>\n<p><b>No existe en esas sociabilidades idea de futuro pues se concibe a la vida<\/b> como un trecho corto que luego contin\u00faa en una trascendencia tributaria de su devoci\u00f3n religiosa hacia divinidades paganas. Intercedidas por diversos \u201cm\u00e9diums\u201d que no son sino nexos encubiertos con polic\u00edas y abogados venales que negocian m\u00e1rgenes de riesgo a cambio de participaci\u00f3n en el bot\u00edn. Y que ofician como enlaces con parientes detenidos que les imparten por celular directivas de operaciones all\u00ed planificadas.<\/p>\n<p><b>Las madres y hermanas mayores cobran as\u00ed un nuevo protagonismo<\/b>: son las encargadas de acopiar y gerenciar los recursos alimentarios o asistenciales proporcionados por el Estado, las changas legales o el \u201cchoreo\u201d. Montadas en motos robadas por sus hijos constituyen el enlace entre los distintos n\u00facleos diseminados en la zona. Otra de las flexiones de la marginalidad suburbana contempor\u00e1nea: progenitores y allegados que sobreviven merced a los ingresos aportados por sus hijos a los que, a su vez, sepultan tras las emblem\u00e1ticas \u201ccaravanas tumberas\u201d. Durante su transcurso, y con sus rostros tapados, arrojan tiros al aire en homenaje al fallecido aunque tambi\u00e9n como sutil rebeli\u00f3n respecto de la divinidad, hasta que se redireccionan terrenalmente con bandas solidarias solo en el acontecimiento.<\/p>\n<p><b>En territorios<\/b> de marginalidad concentrada, su dominio sustituye a varias capas que oficiaron como instrumentos administrativos de la pobreza desde la instauraci\u00f3n democr\u00e1tica en 1983. Desde los operadores de base, gen\u00e9ricamente denominados punteros -que, all\u00ed en donde sobreviven, poco pueden hacer frente a su poder de fuego- hasta los diezmados -cuando no colonizados- clubes de barrio cuyos referentes ya extintos les ofrec\u00edan cierta disciplina y el sue\u00f1o de carreras exitosas en el f\u00fatbol o el boxeo.<\/p>\n<p><b>Por \u00faltimo, la inexistencia de ensayos estrat\u00e9gicos de resocializaci\u00f3n<\/b> relativamente exitosos en otros pa\u00edses de la regi\u00f3n. Aquellos que en Uruguay rescataron de paisajes socioculturales an\u00e1logos a madres desvalidas asisti\u00e9ndolas desde el embarazo hasta el ingreso en el jard\u00edn de infantes; y en el Medell\u00edn post Escobar a ni\u00f1os y adolescentes, integr\u00e1ndolos en las posibilidades de las nuevas tecnolog\u00edas mediante trabajos genuinos.<\/p>\n<p><b>En el GBA estos segmentos minoritarios constituyen<\/b>, en cambio, una cantera crucial de votos seguros a cambio de franquicias viciosas, y la romantizaci\u00f2n de su estilo de vida por pol\u00edticos, artistas e intelectuales. El flamante r\u00e9gimen penal juvenil solo podr\u00e1 ser \u00fatil en tanto cuente con la infraestructura espacial, el personal capacitado suficiente para emprender su dif\u00edcil resocializaci\u00f3n y la necesaria solidaridad interjurisdiccional hoy bloqueada por razones ideol\u00f3gicas. El ejemplo reciente de lo ocurrido en M\u00e9xico deber\u00eda constituir una severa advertencia sobre la irresponsabilidad de seguir explotando, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, este <i>statu quo, <\/i>tierra f\u00e9rtil de las peores acechanzas globales que azotan a toda la regi\u00f3n. <\/p>\n<p><i>Miembro del Club Pol\u00edtico Argentino y de Profesores Republicanos<\/i><\/p>\n<p>\u200bViene consolid\u00e1ndose por etapas durante medio siglo; es un fen\u00f3meno cuyo h\u00e1bitat nuclear son las profundidades de los grandes conurbanos, donde la pobreza digna se matiza con la lumpenizaci\u00f2n\u00a0\u00a0LA NACION<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La marginalidad, esa nueva realidad social que viene consolid\u00e1ndose por etapas durante medio siglo, es&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23345,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-23344","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23344\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/23345"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}