{"id":20355,"date":"2026-02-14T02:35:58","date_gmt":"2026-02-14T05:35:58","guid":{"rendered":"https:\/\/infinitoradio.com\/?p=20355"},"modified":"2026-02-14T02:35:58","modified_gmt":"2026-02-14T05:35:58","slug":"la-calidad-de-nuestra-clase-dirigente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infinitoradio.com\/?p=20355","title":{"rendered":"La calidad de nuestra clase dirigente"},"content":{"rendered":"<p>No hay crisis econ\u00f3mica, social o institucional que no tenga, en su origen o en su desenlace, un problema de dirigencia. Podemos discutir coyunturas, ciclos, errores puntuales o malas decisiones, pero tarde o temprano la pregunta reaparece, inc\u00f3moda y persistente: \u00bf<mark class=\"hl_yellow\">qui\u00e9nes nos gobiernan, qui\u00e9nes deciden, qui\u00e9nes influyen y con qu\u00e9 formaci\u00f3n, valores y l\u00edmites lo hacen<\/mark>?<\/p>\n<p>La pregunta no es ret\u00f3rica. Est\u00e1 en el centro de algunos de los trabajos m\u00e1s influyentes de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Economistas como <b>Daron Acemoglu<\/b> (Premio Nobel de Econom\u00eda de 2024) han mostrado, con datos comparados y series hist\u00f3ricas extensas, que la prosperidad de las naciones no depende principalmente de sus recursos naturales ni de su geograf\u00eda, sino de <mark class=\"hl_yellow\">la calidad de sus instituciones<\/mark>. Y esas instituciones, a su vez, dependen de <mark class=\"hl_yellow\">la calidad de quienes las dirigen<\/mark>.<\/p>\n<p>La evidencia emp\u00edrica lo confirma. En Europa, el <b>Quality of Government Index<\/b>, elaborado por la <b>Universidad de Gotemburgo<\/b>, mide variables como el respeto por el Estado de derecho, el combate a la corrupci\u00f3n, la competencia t\u00e9cnica de los funcionarios y la previsibilidad de las decisiones p\u00fablicas. Los pa\u00edses que sistem\u00e1ticamente ocupan los primeros lugares en ese \u00edndice no son casualmente los que ofrecen mayor bienestar, menor pobreza estructural y mayor movilidad social. Tampoco es casual que sean los que atraen -y no expulsan- talento, capital y personas. Por su parte, el <b>Elite Quality Index<\/b> (EQx), que elabora la universidad de <b>St. Gallen<\/b>, <b>Francia<\/b>, en 2024 ubic\u00f3 a la Argentina en posiciones muy bajas: ocupamos el puesto <mark class=\"hl_yellow\">87<\/mark> en una lista de <mark class=\"hl_yellow\">151<\/mark> naciones, por debajo de<b> Nepal<\/b>, <b>El Salvador <\/b>y <b>N\u00edger<\/b>.<\/p>\n<p>Es que la calidad de una clase dirigente no se mide por su ret\u00f3rica ni por su habilidad para ocupar cargos, sino por su capacidad para ejercer poder con responsabilidad. Gobernar no es improvisar, administrar no es sobrevivir ni liderar es imponer. Sin embargo, en demasiados \u00e1mbitos parece haberse naturalizado la idea de que dirigir es un derecho adquirido y no una funci\u00f3n exigente; una oportunidad personal y no una carga p\u00fablica.<\/p>\n<p>Las sociedades que funcionan entienden que la dirigencia no surge por generaci\u00f3n espont\u00e1nea. <mark class=\"hl_yellow\">Se forma. Se educa. Se disciplina<\/mark>. Requiere conocimiento t\u00e9cnico, pero tambi\u00e9n cultura c\u00edvica; convicci\u00f3n, pero tambi\u00e9n autocontrol; ambici\u00f3n, pero acompa\u00f1ada de l\u00edmites morales claros. Cuando esos elementos faltan, el resultado no es simplemente una mala gesti\u00f3n: es <mark class=\"hl_yellow\">la degradaci\u00f3n progresiva del v\u00ednculo entre poder y responsabilidad<\/mark>.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Una sociedad que aspira a algo m\u00e1s que a sobrevivir no puede resignarse a dirigentes improvisados ni a \u00e9lites irresponsables<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>No es necesario enumerar ejemplos concretos. Cada lector puede aportar los suyos, provenientes de los \u00e1mbitos m\u00e1s diversos: la pol\u00edtica, la econom\u00eda, las instituciones, la empresa o la cultura. El patr\u00f3n se repite con una regularidad inquietante: <mark class=\"hl_yellow\">decisiones tomadas sin comprender sus consecuencias, discursos que reemplazan a los hechos, responsabilidades diluidas y culpas siempre ajenas<\/mark>. No es una anomal\u00eda aislada: es un s\u00edntoma. Nuestra memoria colectiva est\u00e1 abrumada por el recuerdo de este tipo de episodios: un may\u00fasculo default recibido con aplausos; \u201cnacionalizaciones\u201d improvisadas; desidias y desaprensiones mortales; intermediaciones inexplicables, y designaciones inconcebibles.<\/p>\n<p>El problema se agrava cuando esa precariedad se vuelve aspiracional. Cuando el atajo se celebra, la viveza se justifica y la falta de preparaci\u00f3n se disfraza de audacia. All\u00ed el deterioro deja de ser circunstancial y <mark class=\"hl_yellow\">se vuelve estructural<\/mark>. Porque una sociedad que tolera dirigentes mal formados termina educando a las nuevas generaciones para repetir ese modelo.<\/p>\n<p>Por eso, el debate sobre la calidad de nuestra clase dirigente es, en el fondo, <mark class=\"hl_yellow\">un debate educativo<\/mark>. No se trata solo de cambiar nombres, sino de recuperar una idea exigente del poder: que gobernar es rendir cuentas, que decidir es asumir consecuencias, que el liderazgo sin reglas no es liderazgo, sino arbitrariedad.<\/p>\n<p>Una sociedad que aspira a algo m\u00e1s que a sobrevivir no puede resignarse a dirigentes improvisados ni a \u00e9lites irresponsables. No necesita h\u00e9roes ni redentores, sino <mark class=\"hl_yellow\">personas formadas para ejercer el poder con mesura, competencia y l\u00edmites<\/mark>. Porque el poder no es un trofeo: es una prueba. Y cuando una sociedad deja de educar para esa prueba -cuando deja de ense\u00f1ar que mandar es servir, que decidir es responder y que el \u00e9xito sin reglas es fracaso moral-, lo que obtiene no es una mala dirigencia ocasional, sino una decadencia persistente.<\/p>\n<p>El verdadero drama no es que tengamos malas \u00e9lites. Es que seguimos produci\u00e9ndolas.<\/p>\n<p>\u200bEl verdadero drama no es que en nuestro pa\u00eds tengamos malas \u00e9lites, sino que seguimos produci\u00e9ndolas\u00a0\u00a0LA NACION<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hay crisis econ\u00f3mica, social o institucional que no tenga, en su origen o en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-20355","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nacionales"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20355"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20355\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infinitoradio.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}