El teatro musical argentino cumple 100 años y Ricky Pashkus y Pablo Gorlero decidieron celebrarlo con una ambiciosa puesta en escena. Este domingo 1° de noviembre estrenarán 100 años de musicales, un espectáculo que reunirá a más de 40 artistas sobre el escenario del Teatro Ópera para recorrer, a través de canciones, coreografías y escenas emblemáticas, un siglo de historia del género en el país.

El espectáculo, que tendrá una única función, combinará fragmentos de grandes clásicos nacionales e internacionales con homenajes a las figuras que marcaron el teatro musical argentino. Durante tres horas, artistas de distintas generaciones, como Fer Dente, Julieta Nair Calvo, Raúl Lavié, Ana María Cores, Florencia Otero y Roberto Peloni compartirán escenario. La puesta contará, además, con una orquesta de 22 músicos en vivo, un coro de 20 voces y un cuerpo de 20 bailarines.

En medio de los preparativos, Pashkus y Gorlero recibieron a Clarín en plena sala de ensayo, rodeados de bailarines y cantantes que ultimaban los detalles para el gran estreno. Fiel a su estilo divertido y siempre conectado con el arte, Ricky no pudo resistirse a la música y se animó a bailar junto a los artistas para las fotos de esta nota. Pablo, a pesar de la insistencia de su colega para que se sumara, prefirió observarlo desde lejos con una sonrisa.

-¿Cómo surgió la idea de hacer este espectáculo?

-Gorlero: Fue todo a partir de la fecha. Se cumplieron 100 años desde el primer musical que hubo en la calle Corrientes, que fue en 1926 con la obra Judía. Nos juntamos con Ricky y decidimos conmemorar esa fecha. Quisimos celebrar el teatro musical.

Pablo Gorlero y Ricky Pashkus en plena sala de ensayo para la función de "100 años de musicales". Fotos Constanza Niscovolos

-Pashkus: La idea originalmente nace de Pablo. A partir de ahí yo lo vi y me pareció hermoso. Pero debo también decir que para mí lo más importante es, además de celebrar los 100 años, la continuidad de una saga que veníamos haciendo con Primeras Damas del Musical y Sres. y Sras. del Musical, a la que por motivos básicamente económicos no le encontrábamos la vuelta. Por suerte con este acontecimiento, que vale en sí mismo, conseguimos que la producción habilite un evento en una época donde venía siendo difícil hacer este tipo de proyectos.

-¿Cuánto cambió el teatro musical argentino en estos 100 años y qué rasgo característico conserva?

-Pashkus: El teatro musical argentino arrancó siendo esencialmente nacional. Después se fue escondiendo hasta que aparecieron Pepe Cibrián y Hugo Midón. Ahora creo que estamos en una tercera etapa que consiste en una articulación entre el teatro argentino y el teatro de afuera, en la que esas obras importadas están argentinizadas. La manera en la que Martín Bossi hace Kinky Boots es esencialmente argentina y a mi me encanta. Es una drag queen que no puede concebirse en otra parte del mundo. La forma en la que actúan nuestros actores y actrices es exquisita. Si bien bailando y cantando quizá no somos los mejores, es poco probable que veas que esté muy estereotipado un personaje en el escenario.

-Gorlero: El teatro musical fue netamente argentino durante las primeras cinco décadas de su existencia. No tenía influencia estadounidense ni británica. Toda la temática era muy local. Enrique y Armando Santos Discépolo traían operetas de Francia o de Austria y la transformaban a nuestra idiosincrasia. En algunos casos sacaban las canciones originales y ponían tangos. Todo eso ocurrió hasta fines de los años '50. Ahí empieza a entrar una cierta influencia del cine musical. Pero las principales seguían siendo netamente argentinas. Cuando entró Broadway a Buenos Aires, el musical extranjero aplasta al musical argentino.

Durante la década del ‘60 y fines de los ‘70 prevalece lo extranjero. Y recién vuelve lo nacional con Pepe Cibrián y con Luis María Serra. Hoy en día el germen del musical local está en el teatro independiente. Todavía el teatro comercial no se les anima, pero ahí uno encuentra obras de gran calidad. Tienen un nivel excelente. No solamente desde lo interpretativo, sino también desde lo compositivo.

A puro ensayo, parte de los bailarines que formarán parte de "100 años de musicales".

-¿Cómo se hace para resumir 100 años de historia en un solo espectáculo?

-Gorlero: El criterio que usamos fue, en primer lugar, histórico. Tomamos fragmentos de diferentes musicales para armar el espectáculo. Abarcamos no sólo los musicales nacionales sino también aquellos de afuera que dejaron alguna huella en especial. También incluimos homenajes. Hay cuadros dedicados a Beatriz Bonnet, Enrique Santos Discépolo, Pepe Cibrián y Ángel Mahler, al Grupo Catarsis y al mismo Ricky.

-¿Y cómo hicieron la selección de artistas?

-Gorlero: La mejor manera que encontramos fue haciendo una mixtura de artistas de varias generaciones. Además sumamos talentos jóvenes de los últimos musicales que vivimos para que se nutran del talento y nutran a los demás. Seguramente muchas personas van a pensar que faltó gente, porque falta gente, pero no podíamos hacer un Lollapalooza de musicales.

Gorlero y Pashkus preparan más musicales para 2027.

El debate por las orquestas en vivo y el futuro del musical

-Últimamente se estuvo debatiendo mucho el valor de la orquesta dentro del musical. La decisión de que esté o no esté, ¿tiene que ver sólo con lo económico?

-Pashkus: El debate no está bien planteado. Música tiene que haber. Porque si cantan a capela no va. La realidad es que pasan dos o tres cosas a la vez. Por un lado sí, es un tema económico. Por el otro, hay un debilitamiento sindical clarísimo. Antes no se podía hacer un musical sin cierta cantidad de músicos, dependiendo del tamaño de la sala. Hoy se busca trabajar como sea. Además, no se puede imponer una obligatoriedad porque los músicos que hacen las pistas están cobrando por grabar. Hay algunos musicales que es mejor no hacerlos si no hay músicos, como El Fantasma de la Ópera o West Side Story. Y hay otros que tienen necesidad de orquesta, pero funcionan perfectos sin ella. Depende de qué musical se hace. Obviamente es mucho mejor con música en vivo. Pero no estoy de acuerdo con que todos se queden sin trabajo porque no hay orquesta.

Ricky Pashkus y Pablo Gorlero intentaron convocar artistas de todas las generaciones para celebrar al teatro musical argentino.

-Gorlero: Yo voy a ser bien concreto: el reclamo surge de desconocer completamente cómo funciona la industria del teatro. En algunos casos es imposible tener un elenco de más de 30 personas, más toda la gente que trabaja detrás del escenario y además una orquesta. La decisión es hacerlo así o no hacerlo, y siempre preferimos hacerlo. Hugo Midón y Carlos Gianni trabajaron siempre con pistas. Yo mismo muchas veces hago musicales en el off con pistas porque sinceramente no puedo pagar músicos.

-Después de un par de meses de incertidumbre se confirmó que el año que viene no frena la ola de musicales: se confirmó "Chicago", "The Rocky Horror Show", "Frozen" y "Anastasia" entre otros. ¿A qué creen que se debe este furor por el género?

-Gorlero: Me parece que el público le perdió el miedo al musical. Antes había muchos detractores del género y me parece que ahora, si hay excelencia y una buena historia, es aceptado.

-Ricky, ¿qué pasó con "Chicago"? Ibas a dirigirla pero finalmente no va a ser así…

-Pashkus: Voy a ser parte del proyecto, pero no la voy a dirigir. Los derechos de la obra los tenía Pardo. La iba a hacer yo y había llegado a hablar con Juliana Gattas, pero se decidió no hacerla en ese momento. Yo me olvidé de eso y planifiqué mi año que viene. En un momento dado se vendió y quedé con un arreglo adentro de la producción por haber germinado el proyecto. En el 2027 no la puedo dirigir porque tengo otras cosas que me impiden hacerlo.

Pashkus y Gorlero están trabajando para más musicales para la cartelera 2027.

-¿Cuáles son esos proyectos que tenés para 2027?

-Pashkus: Uno es La máquina argentina de danza. Otro es en el Arena Sur en abril, donde voy a estar estrenando una obra argentina fuertemente inmersiva. Por otro lado, en España voy a estar estrenando algo, pero de eso sí no te puedo decir nada por ahora. Con todo eso dirigir Chicago es imposible. Pero acompaño y ayudo con todo lo que puedo. Todavía no sé quién lo va a dirigir. Pero sé que están confirmadas Juliana Gattas y Florencia Peña como las protagonistas.

-¿Y vos, Pablo?

-Gorlero: Yo voy a seguir haciendo Cuando dejé de volar, que es el musical que hice este año en el Centro Cultural de la Cooperación y tengo en marcha un musical grande, pero no puedo decir el título todavía. Además tengo una obra de texto para el teatro comercial que se llama Bent.

-Para "Frozen" se anunciaron audiciones abiertas para la protagonista, una modalidad que se usó para "La Sirenita". ¿Creen que esto busca romper con la idea del famoso que siempre tiene que encabezar el cartel?

-Gorlero: Ojalá. No coincidimos con Ricky en esto. Pero yo creo que se tiene que dejar de buscar famosos para atraer a la gente. Creo que el título tiene que ser la estrella. No creo que poner una figura de Showmatch en el elenco corte tickets. Nadie corta un ticket.

-Pashkus: Obviamente que yo estoy de acuerdo con la parte de “ojalá”. No lo veo posible. Lo que pasa es que las obras que lo hacen son obras que no tienen famosos para hacerlas. West Side Story -que también tiene audiciones abiertas- es una obra para la que tenés que cantar y bailar de una manera más que buena. Hay que hacerlo de manera elevada. No hay famoso que lo haga. Y en Frozen pasa lo mismo. Yo estoy de acuerdo con lo de poner famosos porque a veces hacen que la gente tenga trabajo mucho más tiempo. En otros casos no es necesario. Come From Away fue un éxito impresionante y no tenía los típicos famosos.

POS