Julio Bocca, actual director artístico del Ballet Estable del Teatro Colón, recibirá el Lifetime Achievement Award del Prix de Lausanne, uno de los concursos de danza más prestigiosos del mundo, que decidió distinguirlo por una "de pasión, arte y dedicación a la danza". Por su parte, la compañía que conduce fue galardonada con el Premio María Guerrero 2025, en reconocimiento a sus cien años de historia.

La distinción suiza celebra la trayectoria de artistas que dejaron una huella en la danza. En esta oportunidad, el Prix de Lausanne eligió a Bocca por su recorrido profesional y su aporte a distintas generaciones de bailarines.

Gerardo Grieco, director general del Teatro Colón, celebró las distinciones que recibió el exbailarín, con quien asegura que lo une "una larga amistad, muchos años de trabajo compartido y tantos sueños y proyectos a las dos orillas del Río de la Plata".

También destacó, en charla con Clarín, su calidad humana y profesional: "Siempre admiré su talento, pero sobre todo el rigor, la entrega y el inmenso amor con que ha dedicado su vida a la danza".

Y agregó: "Hoy es un orgullo compartir esta etapa en el Colón, donde su compromiso y su generosidad, presentes cada día en clases y ensayos, siguen dejando huella en toda la casa".

Un argentino en lo más alto

Nacido en Munro, Buenos Aires, Bocca comenzó a bailar a los cuatro años, guiado por Nancy, su madre. Su carrera tomó impulso en 1985, cuando obtuvo la medalla de oro en el 5.º Concurso Internacional de la Danza de Moscú (el más importante del mundo).

Un joven Julio Bocca en la Semana de la cultura Argentina en Madrid en 2001. Foto: Axel Alexander

Un año después, este pequeño se incorporó al American Ballet Theatre de la mano de su entonces director Mijaíl Baryshnikov. En esa compañía, la más importante de Estados Unidos, se lució como primer bailarín y se proyectó internacionalmente. Desde entonces, se presentó en los escenarios más prestigiosos del mundo.

Con una carrera que lo convirtió en la figura argentina más reconocida de la danza, Bocca también desarrolló una importante tarea como director y formador. Fundó el Ballet Argentino, impulsó proyectos para acercar la disciplina a nuevos públicos y acompañó la formación de jóvenes artistas.

Desde su llegada a la dirección artística del Ballet Estable del Teatro Colón en 2024, asumió el desafío de conducir la compañía más importante del país. "Tengo mucho que devolverle al teatro, y el teatro tiene mucho que devolverme a mí. Necesito a toda la gente que va a trabajar conmigo para que controlen mis sueños", expresó al momento de su asunción.

Julio Bocca en el día a día de los ensayos del Ballet Estable del Teatro Colón. Foto: Ariel Grinberg

Un premio especial en un año especial

En paralelo a la distinción del Prix de Lausanne, el Ballet Estable recibió esta semana el Premio María Guerrero 2025 en la categoría Instituciones. La distinción, otorgada por la Asociación Amigos del Teatro Nacional Cervantes, reconoce los cien años de trayectoria de la compañía, fundada en 1925, y el legado de las generaciones de bailarines, coreógrafos y maestros que construyeron, y otros que construyen, su historia.

El galardón, que se entrega desde 1985 para reconocer la excelencia de la escena argentina, llegó en un año especial para el Ballet Estable, que celebró su centenario con una gala el 7 de agosto de 2025 en la sala principal del Teatro Colón.

La función reunió a figuras de la danza nacional e internacional e incluyó clásicos como Don Quijote, Carmen y El lago de los cisnes, además del estreno mundial de Partita, una coreografía de Oscar Araiz.

El Ballet Estable del Teatro Colón y sus invitados a la gala que celebró su centenario. Fotos: Carlos Villamayor

La distinción reconoce tanto el legado artístico construido durante décadas como el trabajo de quienes mantienen vivo ese patrimonio cultural.