En una industria como Hollywood, donde la exposición pública forma parte de la rutina, afrontar determinados procesos personales puede resultar complejo. Aun así, John Goodman (74) decidió priorizar su bienestar y transformar radicalmente sus hábitos. Y, con determinación, el actor logró bajar más de 100 kilos.

Tras años de excesos, intentos fallidos por adelgazar y una relación compulsiva con la comida que comenzaba a pasarle factura a su salud, el actor de Los Picapiedras y El gran Lebowski reconoció que estaba cansado de sentirse enfermo y agotado.

La adicción al alcohol y las dificultades para mantener un peso estable marcaron durante años la vida de Goodman, quien llegó a pesar casi 180 kilos y solía frustrarse por sus constantes intentos de adelgazar y recuperar luego el peso perdido.

“Perdía 27 kilos en un verano y luego los recuperaba. Incluso llegaba a ganar entre 30 y 40 kilos más. Eso terminó por agotarme”, aseveró el estadounidense al recordar los altibajos que atravesó con su peso.

Acto seguido, el actor explicó que decidió tomar medidas para no volver a atravesar esa situación, ya que al dejar el alcohol en 2007 comenzó a comer compulsivamente.

"Comía demasiado porque eso me reconfortaba. Intentaba llenar ese vacío. Con el alcohol me pasaba lo mismo. En el fondo, se trataba de llenar ese vacío con emociones intensas", explicó en diálogo con el medio estadounidense The New Yorker.

John Goodman, el actor de Los Picapiedras, llegó a pesar 180 kilos cuando padecía alcoholismo.

El consumo de alcohol y sus hábitos alimenticios dificultaron el proceso de cambio. Y, al recordar aquella etapa, Goodman reconoció las consecuencias que tuvo su estilo de vida en él: “Me cansé de estar siempre cansado. El problema de la gratificación instantánea es que no te importa lo que ocurra después".

"Eso siempre derivaba en resacas peores o en temblores, lo que me obligaba a beber de nuevo para calmarlos. Era un círculo vicioso”, detalló a continuación.

El actor, que participó en más de 90 películas a lo largo de su carrera, señaló que comenzó su transformación en 2007, un proceso que le permitió perder alrededor de 90 kilos. Además, reconoció que, de no haber cambiado sus hábitos, habría terminado internado.

"Cuando finalmente dejé de beber, había llegado a un punto en el que necesitaba que me hospitalizaran de una forma u otra. Estaba harto de esa situación y quería parar", se sinceró.

En este sentido, Goodman remarcó que, debido al alcohol, “tardó mucho en madurar” y llegó a sentir que “tenía mucho tiempo perdido que recuperar”.

John Goodman habló sobre su radical cambio de vida tras perder 90 kilos. | Foto: Valery HACHE / AFP

“Me di cuenta de lo egoísta que me había vuelto y de todo lo que me estaba perdiendo de la vida. Fue maravilloso descubrir que podía disfrutar de la vida sin necesidad de consumir nada”, aseguró el actor de Digger, donde realiza un destacado trabajo junto a Tom Cruise.

Al explicar cómo logró la impactante pérdida de peso, el actor contó que, tras dejar el alcohol, se sometió a una cirugía de estómago para tratar su sobrepeso. Sin embargo, advirtió que el procedimiento también tuvo efectos secundarios en su organismo.

“Desarrollé anemia y perdí una capa de grasa subcutánea. Y, ahora paso frío todo el tiempo”, destacó.

Más allá de la cirugía, Goodman procura mantenerse activo para evitar recaer en sus conductas compulsivas vinculadas al alcohol y la comida, ya que la intervención no elimina por sí sola ese riesgo. Por eso, el ejercicio se convirtió en una parte fundamental de su rutina.

”Básicamente, se trata de fortalecer el tronco, mejorar el equilibrio y hacer entrenamiento de fuerza para no caerme", concluyó.