“Al conocer a esta madre van a entender cómo se engendró el monstruo. Y yo soy la mamá de esa criatura”, explica divertida Linda Cardellini, la actriz que viene de ganar un Emmy por una serie adulta sobre un triángulo amoroso que deviene en crimen, y ahora se convierte en madre vengativa de Jason Voorhees en la precuela de la saga de las películas Martes 13.

La actriz solamente tuvo una semana de tiempo desde que se despidió de DTF St. Louis y empezó a filmar en Nueva Jersey, en el set original del campamento de Crystal Lake con un lago icónico en el que desaparecería Jason generando una orgía sangrienta de muertes de jóvenes que lo habrían descuidado. La saga que se inició en 1980 llegó a los 12 títulos, con decenas de estudiantes acechados por un asesino serial que parece poner mayor énfasis en aquellas parejitas que cándidamente se dedican a tener sexo cada vez que creen estar solos.

Pamela Voorhees, el bote y el lago del título.

Martes 13 nació no casualmente dos años después del éxito de Halloween, la creación de John Carpenter que vio a nacer la saga del asesino serial de la máscara, Michael Myers. Pero a diferencia del personaje de Jamie Lee Curtis, que logró sobrevivirlo, la historia de Pamela Voorhees solo se remitió a 10 minutos en el final de Martes 13, cuando se ve que es ella la feroz asesina. “La interpretación de Betsy Palmer fue inolvidable y muy singular” dice Cardellini. “Ella no nació psicópata, es fantástico poder tener este territorio fértil e inexplorado y 8 capítulos para poder desarrollar su historia, todo gira en torno a Jason, todo lo que hace es por él”.

Por qué el creador de la precuela solo la quería a ella

El creador de la serie, Brad Caleb Kane -que le puso la voz a la versión animada de Aladdin cuando canta-, de joven coleccionaba la revista Fangoria y le promete a los fans de la saga que las muertes en su precuela son más brutales todavía, con todo el gore que se espera de estas películas del subgénero slasher. Desde el inicio dice haber sabido que para el casting de Pam solo quería a Linda Cardellini, a la que descubrió en la serie de culto Jóvenes y rebeldes (1999) y más sobre todo después de verla en la pandemia en la serie Muertos para mí, ”con un personaje que es capaz de ocultar algo tremendo detrás de esa mirada”. Ella es fan del género, vio la original y se sumergió en un atracón de todas secuelas.

Linda, que actúa desde muy joven, dice que mucha gente se le acerca porque la recuerda de las películas de Scooby Doo. Participó durante seis temporadas de la serie médica ER y fue nominada a un Emmy, suma 4 candidaturas en total, por convertirse en la atracción sentimental de Dan Draper en Mad Men.

Un rol fascinante que la dejó extenuada

La serie la va a mostrar llegando al campamento con su hijo Jason, que tenía una enfermedad que lo hizo víctima de bullying, una madre soltera en los '70 que va ir transformándose en un monstruo en esos 10 últimos minutos sangrientos de Martes 13.

Linda Cardellini, junto a David Harbour, posa con su Emmy a la mejor actriz de reparto por "DTF St. Louis" Foto AP

Linda Cardellini nunca antes había experimentado tanta exigencia física, y aún teniendo una excelente doble de cuerpo llegaba a su casa con moretones después de estar golpeando una bolsa que le salpicaba sangre en esos rodajes nocturnos, rodeada por arboledas. Recuerda uno en especial al principio, del que terminó extenuada. “Debí repetir la escena muchas veces hasta que entré en un proceso liberador, como esas terapias donde uno grita, como que pude conectarme con la rabia que Pam debía sentir y eso me ayudó mucho a comprenderla”.

Ya encarnó a una madre protectora en la película La maldición de La Llorona. Pero explica que aunque ambas intentan proteger a sus hijos, es muy diferente ser el agresor. “Es un tipo distinto de sentimiento. Hasta ahora siempre estaba del otro lado del cuchillo”, bromea.

POS