Murió Ricardo Soulé, el líder de la banda Vox Dei y autor de canciones inolvidables como Presente. También fue el cerebro detrás de La Biblia, la primera ópera rock argentina hace 55 años.
Tenía 76 años y hace unos días había avisado que, por motivos de salud, se retiraba temporalmente de los escenarios. Su hija Vicky, cantante como él, le confirmó a Clarín su fallecimiento este viernes 2 de octubre a las 6.43 de la mañana, quien contó que lo tomaron de la mano y estuvieron con él hasta el último suspiro.
La idea de la familia es velarlo en la municipalidad de Quilmes, desde hoy a las 17 hasta mañana a las 12 del mediodía. Gran parte de su vida transcurrió en el sur de la provincia de Buenos Aires.
Guitarrista, violinista, cantante y compositor, Soulé es una figura fundamental de la cultura argentina.
Hace algunos años, Ricardo nos hablaba de esa segunda existencia, también conocida como juventud. De cuando sos un bebote, pero uno que ya sabe ir solito a hacer pis y aprendió a cruzar la calle. La charla era en el legendario bar La Perla del Once.
Lo acompañaba su esposa, la madre de sus cinco hijos. Habían llegado de la mano después de hacer combinación de tren y subte.
¿Por qué el autor de Presente no venía a la entrevista en limusina, o al menos en remís? Queríamos saberlo mientras el ideólogo de La Biblia, obra conceptual, hito en la historia del rock nacional que por esos días estaba cumpliendo 40 años.
Soulé sonreía. “Hay muchísimas razones, a mí se me ocurren algunas pocas. Una es la condición tercermundista que tenemos en cuanto a la trascendencia de nuestro trabajo: nunca fue tomado muy en serio. El rock de los comienzos era un rock erudito, no era un rock chabón. Yo tengo una preparación desde lo humano y desde lo musical que incluso con los años ha mejorado. Jamás me detuve, sigo estudiando”, le dijo a Clarín.
Ricardo Soulé, un artista que deja un legado enorme.
Después quisimos saber si tenía firmado algún contrato para celebrar los 40 años de La Biblia y él, sin perder esa calma tan suya: “No sólo no tengo eso, sino que voy a la compañía discográfica donde grabé seis discos y me dicen “¿Ricardo qué?”. No saben ni mi nombre”.
Ricardo Soulé había sido noticia tres semanas atrás por problemas de salud: "Tengo toda la fe puesta en Dios", afirmaba el cerebro fundador de Vox Dei, mientras anunciaba en sus redes una “pausa en sus actividades públicas” y pedía privacidad junto a su familia.
En un comunicado, Soulé le hablaba a sus amigos, colegas y seguidores, a quienes agradeció el afecto a lo largo de su larga carrera. “Por un tema de salud, tengo que hacer un receso en mis presentaciones en vivo y en mis compromisos públicos”.
El autor de Presente subrayaba que parte de su público lo acompaña desde hace “59 años”, una trayectoria que por supuesto fue más allá de actuación en Vox Dei. Aferrado a la religión, y profundamente creyente, había plantado una esperanza en su último mensaje: “Tengo toda la fe puesta en Dios, en que esto va a ser solo por un tiempo y que pronto, si Él así lo quiere, voy a poder estar de vuelta en los escenarios”.
Una persona, no un personaje
Era uno de esos tipos del rock que no tenía personaje. “La famosa frase sexo, droga & rocanrol no se llevaba bien con nosotros, que hablábamos de eternidad, de verdad, de amor, de Dios. Son palabras muy contrapuestas: proponíamos la vida, no la muerte”.
Héctor Ricardo Soulé, oriundo de Quilmes, había nacido el 15 de marzo de 1950. Poeta, músico y socio miembro fundador y principal compositor de Vox Dei. Su discografía arrancó a finales de la década de 1960. A lo largo de su vida profesional, Soulé vivió y trabajó durante diferentes períodos de tiempo en Europa, especialmente en España.
“La Iglesia se nos arrimó y de hecho tenemos muchos amigos sacerdotes. Te puedo asegurar que teníamos una mixtura de público. Monjas y curas junto con estudiantes de filo(sofía) con barbita y hippies con pantalones de pata de elefante, todos conviviendo en perfecta armonía. La rebeldía nuestra era el eclecticismo”.
Mientras Jesucristo Superstar sufría censuras, Vox Dei tuvo siempre el consentimiento de la Iglesia. “El consentimiento y el apoyo”, aclaraba Ricardo. "La Biblia es un oratorio, música basada en textos sagrados. Pero como venimos del rock y el rock, pobrecito, no sabe de eso, quedó que La Biblia era una ópera rock. Ahí fue un enganche con la obra conceptual y partir de La Biblia hice Romances de gesta, basado en El Cid Campeador, y Elías, el profeta”, que aún continúa inédita. “Me pasa mucho con mi material: escribo y hasta que se publica pueden pasar años. Osadía lo grabé en España hace como veinte años y recién el año pasado se editó en la Argentina. Mi obra llega con atraso de décadas”, contaba.
Creía que el rock se había mezclado con un montón de géneros y tendencias y que era muy difícil poder decir qué es y qué no es rock. “Cuando habíamos empezado a tocar hace muchos años atrás, era más fácil porque no se le llamaba rock a todo esto, directamente había un nombre genérico que era el de música progresiva, o sea, una música experimental".
Decía que podía bendecirte y pensaba así: “El ser humano está hackeado, está viviendo una realidad muy comprometida, al hombre le están pidiendo deshumanización. El sistema en que estamos viviendo es un sistema que deshumanizado”.
Hizo canciones increíbles como Presente, probablemente la más famosa. Libros sapienciales, clave en La Biblia (1971). Génesis la apertura de La Biblia, también asociada a Soulé y luego felizmente cantada por Soda Stereo en la MTV. Las guerras, otro clásico de La Biblia. Profecías, Jeremías, pies de plomo, junto a Willy Quiroga. El hermosísimo tema Sin separarnos más, Canción para una mujer que no está, de Cuero caliente. Gata de noche, de 1978.
Bestia emplumada
Tuvo una afición curiosa: los halcones fueron una pasión de décadas. Había empezado de chico con palomas mensajeras. En 2004 y sin planearlo formó La Bestia Emplumada con el australiano Christopher Nable en la batería y César "Tano" Colautti en el bajo, aunque también contó con la colaboración de sus hijos, Gabriel e Iván, quienes lo acompañaron ocasionalmente.
No solo fue fundacional para el rock nacional, sino que también se lo ha considerado el padre de la cetrería en Argentina, una práctica milenaria declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Su admiración por las aves traía recuerdos que evocaban las calles del barrio Villa Urquiza, donde vivía con su familia guardiana de grandes jaulones habitados por pajaritos cantores. “Tenía una gran devoción por los pajaritos, por el canto, las plumas y los colores. Como niño me sentía atraído por eso, porque veía la devoción que mi abuelo tenía, el cuidado y la adoración que tenía por ellos”, contaba Ricardo.
Ricardo Soulé fue secretario de la Asociación Argentina de Cetrería. Era fanático de los halcones.
Cuando Soulé voló un halcón por primera vez dijo sentir “una conexión con Dios tremenda, no tiene otra explicación, es algo que está formulado desde arriba”. Entrenar halcones lleva tiempo, decía, un proceso que se da en etapas y comienza por el Manning, término en inglés que en la jerga de la cetrería hace referencia al amansamiento del ave".
-¿El rock es de derecha, Ricardo?
-No sé muy bien lo que es la derecha y la izquierda. A veces me dan risa esas categorías. A nosotros nos reprimieron mucho. Nuestra ideología era la de la paz y el amor sobre todas las cosas. Si eso es de derecha, pues seremos de derecha. Si eso en cambio es de izquierda, pues seremos de izquierda.
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