Relajadas y muy peligrosas, la nueva comedia cinematográfica de Jon Lucas y Scott Moore, responsables de ¿Qué pasó ayer?, es un cúmulo de situaciones pretendidamente disparatadas que apenas arranca alguna sonrisa a pesar del esfuerzo de las actrices Leslie Mann, Isla Fisher, Michelle Buteau y Anna Faris. Cuatro amigas de la infancia celebran el cumpleaños número 50 de una de ellas con un fin de semana en el Solaris Eden Beach, un spa de lujo.

Jane (Leslie Mann, de La burbuja, donde fue dirigida por su marido, el cineasta Judd Apatow), abogada, madre y divorciada, Sophie (Anna Faris, de Scary Movie), una asistente personal sometida durante años a un jefe insoportable y caprichoso, y Coco (Michelle Buteau, protagonista de la serie La supervivencia de una chica con curvas), atravesada por la ira después de haberse separado de Roger (Dominic Ona-Ariki) planean la escapada sin que se entere Mel (Isla Fisher, de Confesiones de una compradora compulsiva), la insoportable del grupo que parece vivir una adolescencia eterna a juzgar por las macanas que vive haciendo.

El hotel es el escenario ideal para una sátira de la cultura del bienestar. Hay desde yoga con cabras, masajes, hasta tratamientos faciales y corporales enmarcados en una estética de lujo que convierte el cuidado personal en una forma de exhibición. También allí está Kai (el australiano Adam Demos, de la serie Sexo/Vida), un atractivo instructor de yoga que despierta el interés de Jane.

Con todo ese material había grandes posibilidades para construir una ficción sobre mujeres que trabajan, crían hijos y atienden necesidades ajenas y que necesitan relajarse.

Sin embargo, los guionistas y directores prefirieron una persecución en carrito de golf, lucha en la bañera con barro, fiesta con strippers y hasta la aparición de drogas.

Varias situaciones que se van acumulando hasta desembocar en un caos previsible que no genera humor. Todo parece calculado para resultar descontrolado, pero casi nunca lo es.

Yoga con cabras. Una escena de "Relajadas y muy peligrosas".

Un estereotipo tras otro

Tampoco los personajes consiguen escapar de los estereotipos porque Jane es la mujer controladora que necesita recuperar un espacio para sí misma; Sophie, la tímida sometida a un jefe tiránico que busca revelarse, pero no sabe cómo hacerlo; Coco, la divorciada furiosa que vuelve a caer en las redes de su ex; Mel, la desbordada, vulgar e incapaz de reconocer límites. El problema no es que sean arquetipos, sino que la película nunca les da profundidad ni matices.

La celebración de la amistad y de la necesidad de romper con las obligaciones cotidianas queda reducida a consignas sobre cuidarse a una misma. Para colmo de males, la imagen que el filme proyecta del género femenino resulta bastante fuera de época.

Sin entrar en demasiados spoilers, dos de las protagonistas tienen sexo con sendos personajes masculinos y las demás lo descubren casi de inmediato por un cambio en su estado de ánimo. Como si la experiencia sexual viniera acompañada de un cartel luminoso que anunciara lo sucedido. El recurso no sólo resulta poco sutil, sino que también revela una mirada bastante esquemática sobre el deseo femenino.

"Relajadas y muy peligrosas". Mujeres expuestas a situaciones inverosímiles y con resultados fuera de época.

La ironía final es que las cuatro muchachas quizá necesiten volver a la vida cotidiana para descansar. El espectador, en cambio, probablemente requiera algo bastante más efectivo que es ir a ver otra película.

Ficha

Relajadas y muy peligrosas

Calificación: Mala

Comedia. EEUU, 2026. Título original: Spa Weekend. 97'. De: Jon Lucas y Scott Moore. Con: Leslie Mann, Isla Fisher, Michelle Buteau, Anna Faris y elenco. Salas: Cinépolis Recoleta, Cinemark Abasto, Palermo, Unicenter y Dot, Showcase Belgrano, Norcenter, Haedo y Rosario.