Dirigida por Joel Crawford y Januel Mercado (El gato con botas: El último deseo), esta película de animación de DreamWorks mezcla folclore filipino, humor absurdo, terror, canciones pop, rap, retazos de animé y una historia potente sobre la amistad. El resultado es exuberante, por momentos fascinante y también agotador.

La historia comienza en Manila, en los años '90. Jo (con las voces de Kailey Crawford y de la cantautora HER, como las versiones joven y adulta) y Raissa (Kayla Teruel y Liza Soberano), se conocen desde niñas. La primera tiene una imaginación desbordante y convierte las historias que le cuenta su abuela Lola (Dolly de León), en relatos de criaturas monstruosas y sangrientas. La segunda, en cambio, es más racional y sueña con convertirse en científica.

Con el paso de los años, la anciana muere. Jo trabaja en un restaurante de comida rápida y no encuentra un rumbo en su vida. En contraste, Raissa es aceptada en la Universidad Caltech, estará a un peldaño de llegar a trabajar para la NASA y deberá alejarse de su amiga.

Durante la última noche juntas, un portal misterioso las conduce a Nakali, la isla mítica de los relatos que escuchaban cuando eran pequeñas. Cuando despiertan, han perdido doce horas y Raissa aparece transformada. Ahora tiene alas y ambas descubren que estuvieron acompañadas por una colección de criaturas increíbles.

Jo y Raissa en la isla olvidada que a ellas les trae recuerdos de su amistad.

Allí aparece Raww (Dave Franco, que se roba la película), un simpático hombre perro que se ofrece como su guía. También Batiba (Jenny Slate), un ser que come recuerdos; Bungi (Manny Jacinto), un bebé demonio gigante propenso a los arrebatos emocionales; el Rey Trufa Wuffle (Ronny Chieng), que gobierna con ira a su pueblo; Datu (el comediante Jo Koy), líder de los gigantes de los árboles, y el vanidoso Príncipe Mermahn (un gracioso Kevin McCann), que tiene cola de sirena.

La galería parece no tener límite y cada personaje agrega otro chiste y una nueva peripecia. De todos, la figura más inquietante es Manang (Lea Salonga), una especie vampírica capaz de separar su cuerpo en dos para perseguir a sus víctimas.

Crawford y Mercado poseen una inventiva visual evidente, pero rara vez encuentran el momento de detenerse. El relato avanza a una velocidad vertiginosa y acumula situaciones hasta dificultar la trama. Hay demasiados personajes e ideas compitiendo por el centro de atención.

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Tráiler de la película animada "La isla olvidada".

En cuanto a la animación, los realizadores combinan distintos estilos, colores intensos, perspectivas cambiantes y algunos códigos del animé para construir un mundo surgido de la fantasía de sus protagonistas.

Debajo del cataclismo visual hay una circunstancia de la vida en la que Jo teme quedarse atrás mientras Raissa avanza hacia un futuro definido. Una quiere conservar lo compartido; la otra debe aceptar que crecer, a veces, implica alejarse.

Quizá el resultado puede resultar excesivo, ruidoso y confuso. Pero frente a una animación dominada por franquicias y secuelas, funciona como declaración de principios. Acá se apuesta por un universo original, culturalmente específico y visualmente apabullante a pesar que no siempre se administra bien esa libertad.

Raissa y Jo toman caminos distintos en la vida, pero el respeto por el origen las vuelve a encontrar.

En definitiva, la verdadera aventura no consiste en escapar de Nakali, sino en aceptar que el afecto puede continuar construyéndose a pesar de una separación. Entre monstruos, canciones, humor y caos, encuentra allí su mejor argumento.

Ficha

Calificación: Buena.

Animación EEUU, 2026 Título original: Forgotten Island. 109' De: Joel Crawford y Januel P. Mercado Con: HER, Liza Soberano y elenco Salas: Cinépolis Recoleta, Cinemark Abasto, Palermo, Unicenter y Dot, Showcase Belgrano, Norcenter, Haedo y Rosario.