TORNEO CLAUSURA / BOCA 1 - RIVER 0

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Arruabarrena, post Súper: la chance de dar la vuelta con Defensa, el reclamo de River por el arbitraje y "las boludeces las dejo de lado”

Luego del clásico, el DT habló de las polémicas, analizó el triunfo y marcó cómo afrontará Boca una semana que puede terminar con una vuelta olímpica.

    Boca ganó el superclásico, recuperó la punta de la tabla anual y quedó a una victoria de ser campeón de Liga. Sin embargo, Rodolfo Arruabarrena salió del 1-0 ante River con un mensaje que combinó satisfacción, autocrítica y un pedido de concentración para lo que viene. También respondió a las quejas por el arbitraje, aunque eligió poner el foco en su equipo y en Defensa y Justicia.

    "En cuanto a lo que digan, las boludeces las dejamos de lado y nos enfocamos en lo que nos respecta y en el equipo", afirmó el Vasco. Una postura que, según explicó, trabajó con sus jugadores durante la preparación del Súper: "Tratamos de no hacer caso a lo que digan, sea River, el periodismo, los mismos hinchas de Boca. Tratamos de aislarnos. Es difícil porque hay familiares, está tu tía, tu viejo que te manda un reel, pero hay que enfocarnos en lo nuestro. Es lo que hicimos, no salimos a hablar y punto".

    El DT no quiso convertir la conferencia en una discusión sobre las decisiones de Nicolás Ramírez, pero sí cuestionó el clima que rodeó al encuentro. "Seguramente será un clásico muy hablado. A nosotros lo único que nos interesa es cambiar el chip y pensar en Defensa. Ya se habló demasiado durante la semana. Es complicado para el referí, para todos. Uno mismo va a otra intensidad de lo normal", sostuvo.

    Y amplió su mirada sobre esa previa: "Hacía años que no jugaba un clásico y esta semana, en declaraciones de los dos lados, el periodismo, es igual que hace 11 años. No se mejora en nada". Sobre lo ocurrido en la cancha, también dejó una observación: " No fue un partido tan friccionado para tener siete amonestados y dos expulsiones".

    El impacto de la roja y el control de la pelota

    En lo futbolístico, Arruabarrena consideró que Boca hizo méritos para quedarse con la victoria, aunque reconoció la influencia de la temprana roja a Lucas Martínez Quarta. "Creo que aprovechamos la expulsión. Veíamos que íbamos a tener control del balón, que ellos iban a tratar de jugar por dentro porque acumulan mucho. Después de la roja teníamos que tener paciencia y buscar por afuera, y lo hicimos", analizó.

    El Vasco destacó, además, la presión y la recuperación de las segundas pelotas ante los intentos de River de salir en largo. Sin embargo, marcó lo que faltó para resolver antes el resultado: "Nosotros no tenemos otra forma de jugar. Podemos hacerlo mejor o peor, pero vamos a buscar. La expulsión nos benefició para tener más dominio en cuanto a la posesión de la pelota. En el camino nos faltó ser más… Cuando olés sangre hay que terminar de matar. Tuvimos más situaciones en el primero que en el segundo tiempo".

    La falta de precisión en los últimos metros también apareció entre sus apuntes. "Tuvimos nuestras situaciones, pero terminamos mal algunas contras. Eso es algo en lo que tenemos que insistir y mejorar", agregó.

    El cuidado de los amonestados y la respuesta física

    Entre sus decisiones estuvo la salida de Facundo Herrera en el entretiempo. El entrenador explicó que buscó evitar una segunda amarilla: "Teníamos a Di Lollo, a Facu y a Leandro con amarilla. El partido estaba raro". En cuanto al estado físico del plantel, llevó tranquilidad: "Terminaron todos bien, algunos más cansados que otros. Leandro en los últimos minutos me hizo una seña. Salió bien, pero estaba cansado".

    El foco en Defensa y el aviso de que todavía falta

    Ahora, el objetivo inmediato será ganarle a Defensa en la Bombonera para quedarse con la tabla anual. Y Arruabarrena advirtió que la posibilidad de festejar no debe tapar la dificultad del último paso: "Va a ser en nuestra cancha, con nuestro público. Es un equipo complicado, hemos jugado amistosos. Nos tenemos que enfocar en eso. Obvio que nos daría un gusto muy importante dar un título, pero tranquilos: van a ser 90 minutos muy duros. Tiene un entrenador que sabe muy bien lo que quiere".

    Por eso, el Vasco insistió en administrar la ansiedad: "Tenemos que pensar en el presente hasta que llegue el partido. Nos hemos acostumbrado en estos tres o cuatro meses a jugar partidos importantes y a saber cómo jugarlos".

    El triunfo ante River fue otro paso, pero el DT mantuvo la misma exigencia que viene planteando en esta recta final. "Seguimos con nuestros objetivos, insistiendo y peleando en todos los torneos", remarcó. Y cerró la idea con una advertencia para que la alegría del Súper no cambie las prioridades: "La gente nuestra vino a tratar de festejar la victoria, pero todavía no hemos ganado nada. Depende de nosotros".