PRIMERA NACIONAL
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El Tomba corrió de atrás durante todo el campeonato y recién fue líder por primera vez en la última fecha. El camino de un equipo que quedó al borde de volver a la Liga Profesional.

Cuando Ferro había mudado todo el cotillón a Caseros y las apuestas jugaban a su favor, Godoy Cruz se transformó en la gran sorpresa de la Primera Nacional. Calladito y casi sin hacer ruido, el equipo rompió con los esquemas en la definición de la Zona A, sacó provecho de los nervios de Oeste y consiguió un triunfazo agónico contra Almirante Brown para sacar pasaje rumbo a la finalísima de la categoría por el primer ascenso a la Liga Profesional, instancia en la que se enfrentará a Tristán Suárez.
El Tomba jugará la final contra Tristán Suárez.
Ni el hincha más optimista del Tomba se hubiera imaginado este desenlace hace un par de meses. Porque la caída a la PN después de 17 años en la elite del fútbol argentino le costó mucho. Muchísimo. Porque apostó fuerte por la llegada de Mariano Toedtli a comienzo de la temporada. Porque supo dar el volantazo a tiempo y jugarse un pleno por Pablo de Muner, un hombre que conocía la divisional. Porque se repuso de una primera ronda para el olvido y tuvo una segunda vuelta excepcional, casi perfecta (13PG, 2PE y 3PP).
Godoy Cruz corrió toda la temporada de atrás. Nunca estuvo en los primeros planos hasta hace muy poquito, cuando enderezó el rumbo, Morón se cayó a pedazos y Ferro comenzó a dejar puntos en el camino. El empuje lo llevó a lo más alto de la Zona A por primera vez recién en la última fecha. No tuvo miedo escénico, no le temblaron las piernas y no sintió la presión ni siquiera cuando debió jugar con un oído en otra cancha.
"Invasión de campo"
— Porque Tendencia Ascenso (@Porquettargasce) October 31, 2026
Porque los hinchas de Godoy Cruz entraron al campo del juego para festejar con los jugadores. pic.twitter.com/yA92yAXKvy
Ante una Fragata ya clasificada al Reducido por el segundo ascenso, el Tomba jugó enfocado en su partido. Entendió que tenía que cumplir con su trabajo: ganar. Y lo hizo. Con el corazón, con la entrega y también con fútbol. Rompió el cero con la aparición de Martín Pino, su jugador más determinante. Vivió momentos de tensión por el penal errado por Diego Viera y, como si fuera poco, Pedro Velurtas igualó a los 46’ del complemento, resultado que lo dejaba sin final y lo clasificaba a Ferro.
Sin embargo, a pura determinación, Godoy Cruz fue con todo y encontró su premio: Viera le dio la victoria a los 47’ para quedarse con el grupo por diferencia de gol. Te tomba.
El festejo del 1-0 de Martín Pino. (Foto: Prensa Godoy Cruz)
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