ELECCIONES EN BRASIL

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Lula fue reelegido presidente: ¿el fútbol brasileño arriesga su poderío económico?

El hincha de Corinthians consiguió su cuarto mandato en Brasil, donde la prohibición de las apuestas deportivas amenaza con quitarles millones a los clubes, una situación que puede beneficiar a los equipos argentinos en las competencias internacionales.

    Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido este domingo presidente de Brasil, al imponerse sobre Flávio Bolsonaro en el balotaje, y gobernará por cuarta vez el país. La noticia también tiene una consecuencia directa para el fútbol: la continuidad de un mandatario que hace apenas un mes prohibió las apuestas deportivas y sus patrocinios, una medida que amenaza con modificar el poderío económico que los clubes brasileños construyeron durante los últimos años y que les permitió dominar buena parte del escenario sudamericano.

    El 25 de septiembre, Lula firmó la Medida Provisoria 1.394/2026, que prohíbe la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las apuestas deportivas y los juegos online. La disposición alcanza también a los patrocinios de las casas de apuestas, cuyas marcas se habían convertido en protagonistas de las camisetas de los principales equipos.

    Los números explican la preocupación. Según un relevamiento de la consultora Sports Value, las casas de apuestas aportaron 1.143 millones de reales en patrocinios a los 20 clubes brasileños de mayores ingresos durante 2025. Esa cifra representó el 34% de sus ingresos por marketing y significó un crecimiento del 85% respecto de los 618 millones de reales de 2024.

    Lula habla como el viejo-nuevo presidente de Brasil (AP).

    Además, 14 de los 20 equipos de la Serie A tenían una empresa de apuestas como patrocinador principal. La prohibición obliga a buscar nuevas marcas capaces de reemplazar acuerdos comerciales que, en algunos casos, superaban ampliamente los 100 millones de reales anuales.

    Entre los contratos más importantes figuraban Flamengo, con 268,5 millones de reales de Betano; Corinthians, con 150 millones de Esportes da Sorte; Sao Paulo, con 113 millones de Superbet; y Palmeiras, con 100 millones de Sportingbet. También aparecían Atlético Mineiro, con 62 millones; Botafogo, con 55 millones; Fluminense, con 52 millones; Vasco da Gama, con 50 millones; y Grêmio, con 46 millones.

    El presidente de Flamengo, Luiz Eduardo Baptista, estimó que el fútbol brasileño podría perder alrededor de 2.500 millones de reales en ingresos durante 2027 si la prohibición se mantiene. Se trata de una proyección que contempla un impacto más amplio que los contratos de las camisetas, no de una pérdida ya concretada.

    Seguidores de Lula festejan su triunfo (Fernando de la Orden).

    La reacción de los clubes fue inmediata. Flamengo, por ejemplo, utilizó el espacio de su patrocinador principal para exhibir un mensaje de protesta: "Prohibir no es proteger". También hubo un pronunciamiento conjunto de instituciones de la Serie A y federaciones estaduales, que advirtieron sobre las consecuencias económicas de la decisión.

    El Gobierno, en cambio, fundamentó la prohibición en los problemas de endeudamiento de las familias y los efectos sociales y sanitarios de las apuestas. La medida provisoria ya está vigente, aunque necesita la aprobación de la Cámara de Diputados y el Senado para convertirse en una ley permanente.

    ¿Una oportunidad para los clubes argentinos?

    El posible debilitamiento económico de los equipos brasileños abre un interrogante que interesa especialmente de este lado de la frontera. Durante los últimos años, los clubes de Brasil se acostumbraron a contratar figuras internacionales, ofrecer salarios difíciles de igualar y construir planteles con una profundidad que sus competidores argentinos rara vez pudieron alcanzar.

    Esa diferencia de recursos se trasladó a la Copa Libertadores y la Sudamericana, donde el poderío brasileño se convirtió en una ventaja importante. Para Boca, River, Racing, Estudiantes y el resto de los equipos argentinos que buscan competir internacionalmente, una eventual reducción de los presupuestos de sus rivales podría representar una oportunidad.

    Flamengo jugó vs. Estudiantes sin el sponsor y con la frase: "Prohibir no es proteger".

    Si Flamengo, Palmeiras, Corinthians (equipo del que es hincha Lula) y otros grandes deben resignar ingresos, podrían verse obligados a moderar sus inversiones en refuerzos, revisar contratos o reducir gastos. Eso no significa que perderán inmediatamente su superioridad económica, porque también cuentan con recursos provenientes de derechos televisivos, venta de jugadores, socios y otras actividades comerciales.

    Sin embargo, la desaparición de una fuente de financiamiento que superó los 1.000 millones de reales anuales podría achicar parte de la brecha. Para los clubes argentinos, que habitualmente compiten con presupuestos considerablemente menores, cualquier reducción de esa distancia puede resultar significativa.

    De todos modos, el escenario todavía depende de dos cuestiones fundamentales: que la prohibición supere el trámite parlamentario y que los clubes brasileños no consigan reemplazar esos contratos por patrocinadores de otros sectores.

    Así Lula dio vuelta la elección contra Bolsonaro

    La reelección del mandatario brasileño, de 80 años, también dejó una sorpresa política. Por primera vez desde el regreso de la democracia, un candidato que había terminado segundo en la primera vuelta consiguió revertir el resultado en el balotaje.

    Palmeiras, otro al que se le recorta el patrocinio.

    El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los votos válidos, contra el 45,16% de Lula. Sin embargo, este domingo el presidente logró imponerse.

    Con la totalidad de los votos escrutados, Lula obtuvo aproximadamente el 51,8% de los sufragios, contra el 48,2% de Bolsonaro, una diferencia cercana a los 4,4 millones de votos. De esta manera, el dirigente del Partido de los Trabajadores sumó una nueva victoria a las conseguidas en 2002, 2006 y 2022.

    La jornada estuvo marcada por una situación excepcional: la votación, que debía finalizar a las 17, fue prorrogada hasta las 19 por decisión del juez Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal. La medida respondió a pedidos relacionados con dificultades en el transporte de votantes y las fuertes lluvias en distintas regiones del país.

    La extensión generó confusión porque algunas mesas ya habían cerrado cuando se conoció la resolución. Esas urnas no fueron reabiertas y la medida se aplicó únicamente a las que seguían funcionando. La difusión del escrutinio también sufrió una interrupción y se retomó después de las 19.

    Flavio Bolsonaro y Lula en el debate del viernes.

    El recuento tuvo otro momento llamativo: Lula comenzó en ventaja, Bolsonaro pasó al frente a las 19.46 y mantuvo el liderazgo durante 38 minutos. A las 20.24, el mandatario recuperó el primer puesto y ya no lo abandonó.

    Lula asumirá su nuevo mandato el 5 de enero de 2027. Para entonces, el fútbol brasileño estará pendiente de una decisión parlamentaria que podría alterar sus ingresos comerciales y, eventualmente, modificar el equilibrio económico de las competencias sudamericanas.