PC / LUJÁN 3 - 0 BERAZATEGUI

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Igual que en 1991: Luján le ganó la final a Berazategui y volverá a la Primera B después de 35 años

El equipo de la Basílica cerró una campaña descomunal con un ansiado festejo tras más de tres décadas y celebró un histórico salto a la Tercera División.

    “No hay mal que dure 100 años”, dicen las lenguas más sabias. ¿Quién va a entender mejor ese dicho que los hinchas de Luján ahora mismo? Porque el silbatazo final de David Cornejo no solo selló el campeonato del equipo, sino que también significó el fin de una racha que durante muchos años pareció irrompible. El fruto de un trabajo a largo plazo finalmente dio sus resultados y la institución logró un ascenso después de 35 años tras golear por 3-0 a Berazategui, con goles de Tomás Dopazo, Eladio Ramos y Enzo Oviedo.

    Los goles del 3-0

    El desahogo de los jugadores y de quienes bancaron los trapos durante esta temporada y cada una de las anteriores en las que no llegaba el ansiado título lo dice todo. Algunos festejaron entre lágrimas. Otros lo hicieron de manera más efusiva porque todavía no les cayó la ficha y siguen saltando al ritmo de la percusión. Otros miraron al cielo y recordaron al Pulga Fredes, el artífice de este equipo que falleció de manera sorpresiva en diciembre del año pasado. El denominador común de toda la fiesta lujanera es la alegría que sale de los poros.

    Coincidencia o no, el azar quiso que, para superar ese obstáculo que tanto se le resistía al Lujanero, el rival fuera el mismo que en la última conquista. Sí, al igual que en 1991, los de la Basílica le ganaron a Berazategui la Promoción y el club jugó en la Primera B durante los dos años siguientes. Claro, en ese entonces era otra historia: no tenía cancha propia y el equipo hacía de local en el estadio municipal de la ciudad. A partir de hoy, el 1° de Abril será escenario de la Tercera categoría, en la que se ya espera con ansias una nueva edición del clásico con Flandria.

    Los festejos

    Vencer a Bera en la final fue solo la frutillita del postre para una campaña casi inmejorable. Luján no solamente fue superior a todos los equipos de su zona, sino que, si hubiera estado en la otra, muy probablemente la historia habría sido la misma. Es contrafáctico, claro que lo es, pero hubo 13 puntos de diferencia entre el conjunto de Pérez Bianchi y el Naranja, los dos finalistas.

    De 32 partidos, ganó 19, empató siete y perdió solo seis. Además, metió ¡48 goles! Quizás se podría esperar que un equipo con tanto poderío ofensivo fuera endeble en defensa, pero los datos muestran que, en la Zona B, solamente Deportivo Español recibió menos tantos que el Lujanero: 22 goles en contra. En el fútbol no existen los merecimientos, claro está, pero que Luján finalmente pueda brindar con la copa a fin de año es un poco de justicia deportiva.