TORNEO CLAUSURA

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River y Racing, con realidades diferentes: las claves de un clásico con mucho en juego

River busca extender el alza en su nivel y llegar bien al superclásico, además de subir en la zona. Racing, apenas una sonrisa en un mal año. El derbi no definirá un título, pero tiene atractivo.

    Alguna vez, en el primer semestre de Marcelo Gallardo, este clásico fue determinante para definir al campeón del torneo. Hace un tiempo no tan lejano, se enfrentaron por la Copa Libertadores. Hace menos de un año, lo hicieron por los octavos del Clausura. Si el River-Racing fue varias veces un partido prácticamente definitorio en lo contemporáneo, las realidades de ambos los ponen en un lugar un tanto diferente de cara a este domingo a las 19.15, aunque no por eso menos importante...

    Diferente. Porque por más que no haya un título de por medio en la tarde-noche del Monumental, los dos protagonistas de este derbi buscarán a su manera empezar a saldar cuentas pendientes de un 2026 que intentarán que sirva como aprendizaje para no repetir: tras varios objetivos que no lograron cumplir y los dos transitando interinatos, funcionará como una especie de última chance de subirse al tren del campeonato.

    Para River, la cuestión es bastante clara desde hace algunos días. Luego de la goleada a Belgrano que incluyó en el pack una levantada considerable del nivel de juego y una dosis importante de tranquilidad y respaldo para el ciclo de Leonardo Ponzio (justo después de unos días de ruido en relación a la figura de Ramón Díaz), la intención será mantener esa voracidad y efectividad ofensiva que se consiguió y seguir escalando en confianza. Que el domingo que viene sea el superclásico en la Bombonera sirve como combustible: el plantel sabe que tiene que llegar con la flechita lo más arriba posible.

    Una buena actuación podría, además, conducir a la otra pata que el equipo necesita engrosar en estas tres fechas finales: sexto en la zona, de mínima sabe que terminará el fin de semana dentro del top 8 cualquiera sea el resultado, aunque sumar de a tres lo hará trepar uno o dos puestos más (depende de cómo salga Belgrano, que juega cinco horas antes). Por más que clasificar a la siguiente instancia ya de por sí sería un bálsamo por cómo se había iniciado el torneo (cuatro derrotas seguidas), conseguirlo a partir del cuarto lugar le permitirá definir los octavos en el Monumental (y quizás también los cuartos; las semis ya son en cancha neutral).

    Para conseguirlo, Ponzio planea repetir la misma base que viene alineando en este ciclo de siete encuentros, con los ajustes que hizo la semana pasada en Córdoba. Así, Lucas Beltrán continuaría como referencia del ataque, por encima de Sebastián Driussi y con el desafío de mantener la buena movilidad que mostró y cortar la sequía que arrastra desde que regresó en el último mercado de pases, clave para que suceda antes de Boca. Y en el lateral izquierdo, Francisco Ortega repetirá titularidad en lugar de un Marcos Acuña que todavía no se recuperó al 100% de ese fuerte traumatismo en el empeine izquierdo que sufrió contra Sarmiento (miércoles 14/10).

    El único cambio que podría haber es obligado: como Lucas Martínez Quarta alcanzó la quinta amarilla, Lautaro Rivero se perfila como su reemplazante y le saca una luz de ventaja a un Tobías Ramírez que seguiría sin sumar minutos. Esto hará que Nicolás Otamendi se corra como primer marcador central. El resto, lo mismo, con Almada, Correa, la continuidad de Moreno y demás.

    Del otro lado, la realidad es diferente y hasta impropia de lo vivido en los últimos años: Racing pasó de ganar la Sudamericana en el 2024 y perder las semifinales de la Libertadores de manera muy ajustada contra Flamengo el año pasado a depender de un milagro para estar entre los mejores ocho de una zona de 15 equipos. 13° con 12 puntos, está a siete del corte clasificatorio, cuando apenas quedan nueve en juego. Naturalmente, debe ganar todo y rezar, aunque la cosa parece ir por otro lado: ya sin siquiera chances de Sudamericana en la anual, el propósito es intentar ganar para terminar este olvidable año con un esbozo de sonrisa y ya empezar rápidamente la planificación del 2027.

    Entre las novedades del equipo, Matías Kranevitter se mantendrá como titular en el eje y volverá al Monumental por primera vez luego de su salida en septiembre del año pasado, en tanto que Lautaro Díaz saldría por decisión técnica: Chirola Romero pararía un 4-4-2 con Tomás Conechny y Maravilla Martínez adelante. Además, Ezequiel Cannavo entra por Juan Barinaga en el lateral derecho y el juvenil Alejandro Tello se metería para formar el doble 5.

    Sí, este clásico que varias veces fue un partido definitorio, en esta edición tendrá condimentos diferentes. Pero no así menos importantes para intentar cerrar el año con una sonrisa...

    Las probables formaciones

    River: S. Beltrán; Montiel, Otamendi, Rivero, Ortega; Andrada, Moreno, Galván; Almada; Correa y L. Beltrán.

    Racing: Cambeses; Cannavo, Martínez, Escudero, Rodríguez; Zaracho, Kranevitter, Tello, Lodico; Conechny y Martínez.