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Vangelis Liolios fue arrestado junto a varios árbitros en una investigación por presuntos sobornos y manipulación de resultados. Encontraron mucha plata en la casa de uno de los sospechosos y el dueño del Panathinaikos pidió cárcel para los involucrados.

El básquet griego quedó sacudido este miércoles por un escándalo de corrupción que amenaza con convertirse en uno de los mayores de su historia. Vangelis Liolios, presidente de la Federación Helénica de Básquetbol (EOK), fue detenido en el marco de una investigación judicial por presuntos sobornos y arreglos de partidos que involucra a dirigentes y árbitros. La Justicia investiga alrededor de 50 encuentros disputados durante la última década y, en uno de los allanamientos, la Policía encontró nada menos que 820.000 euros en efectivo en la vivienda de un árbitro.
La investigación, encabezada por el fiscal deportivo Apostolis Grammenos, derivó en seis órdenes de detención. Además de Liolios, entre los implicados aparecen los árbitros Vasiliki Tsaroucha, Petros Papapetrou, Ilias Koromilas y Anastasios Piloidis, junto con Giorgos Mavraganis, empresario, exjugador y colaborador de la Federación. Según los últimos reportes de la prensa griega, cinco de los seis sospechosos ya fueron arrestados, mientras que Mavraganis continuaba siendo buscado.
Vangelis Liolios, detenido.
El expediente judicial abarca presuntas manipulaciones de resultados entre 2016 y 2026. Lo más llamativo es que las sospechas no se limitan a la máxima categoría del básquet griego: también alcanzan a divisiones inferiores, competencias juveniles y escolares, e incluso a un encuentro disputado en el extranjero.
Una denuncia que destapó el escándalo
El caso comenzó a tomar forma en abril de este año, cuando el club Maroussi presentó una denuncia contra el funcionamiento de la Federación y su presidente. A partir de allí, la investigación incorporó declaraciones de ocho testigos, dos de ellos considerados fundamentales por su conocimiento directo de las presuntas irregularidades.
El club Mauroussi presentó una denuncia.
Según la prensa griega, ambos reconocieron haber recibido sobornos en el pasado y aportaron información a la Justicia. También se incorporaron mensajes y otros elementos que, de acuerdo con los investigadores, podrían demostrar la existencia de una trama de manipulación de partidos.
Uno de los hallazgos más impactantes se produjo durante el allanamiento de una vivienda en Katerini, donde los investigadores encontraron 820.000 euros en efectivo pertenecientes a uno de los árbitros implicados. El dinero, cuya procedencia está bajo investigación, se convirtió en uno de los elementos más comprometedores del expediente.
La repercusión también alcanzó a la Euroliga, que decidió suspender preventivamente a la árbitra internacional Vasiliki Tsaroucha de todas sus competencias hasta que concluyan tanto la investigación judicial como su propia revisión interna.
El dueño del Panathinaikos pidió cárcel
El escándalo provocó una reacción inmediata de Dimitris Giannakopoulos, propietario del Panathinaikos y uno de los dirigentes más influyentes del básquet europeo, quien mantiene desde hace años fuertes enfrentamientos con las autoridades de la Federación griega.
"Querían una guerra. Ahora es hora de ir a prisión", escribió en una historia de Instagram después de conocerse las detenciones.
Jugadores de la selección griega.
Giannakopoulos también publicó un extenso comunicado en el que manifestó sentir alivio y reivindicación por las actuaciones judiciales. El empresario recordó las multas, sanciones y demandas que recibió a lo largo de los años por sus cuestionamientos al arbitraje y a los dirigentes del básquet de su país.
Sus declaraciones, sin embargo, constituyen una reacción personal y no una resolución judicial. Los acusados todavía no fueron condenados y las presuntas irregularidades deberán ser probadas durante el proceso.
Mientras tanto, la Federación Griega de Básquetbol convocó a una reunión extraordinaria de su junta directiva y comunicó que seguirá de cerca las actuaciones judiciales.
Los detenidos tienen previsto comparecer este jueves 22 de octubre ante la Justicia, en una instancia que podría definir nuevas medidas procesales. Por ahora, el escándalo sigue creciendo y pone bajo sospecha resultados de distintas categorías del básquet griego durante los últimos diez años.
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