BOCA
Agregar Olé en
En la Libertadores 2007, Boca llegó exigido a un partido decisivo y con Román casi descartado. Pero...

La historia ya está escrita. ¿El destino? Quizá también, pero el pasado indudablemente que sí, y suele reciclarse a veces por casualidad y otras por ejercicio de la memoria, que para los hinchas de Boca está llena de páginas gloriosas. Porque la gesta de Leandro Paredes en el Maracaná -jugando lesionado y anotando el gol de la clasificación- tiene un antecedente muy similar con un protagonista muy especial: nada menos que Juan Román Riquelme.
Fue en la Copa Libertadores 2007, la última que brilla en las vitrinas xeneizes y que se consiguió en el regreso de Román al club después de su paso por Europa. Se jugaban los cuartos de final y Boca sólo había rescatado un empate en la Bombonera ante Libertad de Paraguay, conseguido con un gol agónico de Martín Palermo pero con agravantes: minutos antes, el 10 había fallado un penal. Y -lo peor- al finalizar el encuentro llegaban noticias peores.
Lesionado y todo...
“Después del partido le hicimos un estudio y estaba desgarrado. Al otro día charlamos, quedaba una semana para la revancha. ‘Yo voy a jugar igual, yo puedo jugar’, nos dijo Román. Lo cuidamos toda la semana y en la previa, en el hotel, nos volvimos a reunir y otra vez dijo que quería jugar”. El que recuerda con nitidez la secuencia es Guillermo Cinquetti, el preparador físico que acompañaba a Miguel Ángel Russo por entonces.
¿El resultado? Román fue titular en Asunción, pero a Boca no le alcanzaba con el 0-0 parcial en el inicio del segundo tiempo, que le daba el pase a los paraguayos por el gol anotado como visitante. Hasta que el genio se iluminó, dibujó una apilada y definió de afuera del área para poner el primer tanto de lo que después fue el 2-0 final.
La comparación
Un gol decisivo, como el de Paredes contra Vasco da Gama. Uno que se metió en la historia grande por lo conseguido después con la consagración final, pero sin el que eso hubiera sido posible. Porque la historia también está escrita por capítulos y en ellos siempre tiene que haber un héroe. Y parece que ahora, además de la azul y oro y la cinta de capitán, tiene en la espalda la número 5.
Todavia no hay comentarios aprobados.