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Nery Domínguez, campeón en Racing, con Olé: "Tienen que jugar el clásico como si fueran hinchas"

El volante les mandó un mensaje a los futbolistas de la Academia y recordó aquel épico 1-0 en el derbi de 2020 con gol de Chelo Díaz con nueve en cancha. Su sentimiento por los colores, la nostalgia y mucho más.

    Atrás suyo descansa un pasado que atesora. Mientras habla con Olé vía zoom, a la espalda de Nery Domínguez, en un lugar de su casa lleno de recuerdos, cuelgan camisetas que vistió a lo largo de su carrera, otras que recibió como intercambio, medallas y demás.

    Entre todas esas casacas, con diferentes diseños, están las de Independiente (ganó la Sudamericana de 2017) y la de Racing, escudo con el fue campeón de la Superliga 2018-19 y del Trofeo de Campeones de 2019. Pero en otro lugar, bajo siete llaves, está la que su familia le guardó con mucho cariño: es la que conserva la sangre derramada tras aquella recordada batalla del 9/2/2020, de la que fue parte de un clásico de Avellaneda con victoria épica por 1-0 con el gol agónico de Marcelo Diaz, cuando la Academia jugaba con nueve en el Cilindro.

    En esa misma cancha este domingo se activará una nueva edición del derbi de la ciudad. A la distancia en el tiempo, el volante de 36 años, actualmente en Central Córdoba de Rosario (Primera C) se emocionó al recordar aquellos tiempos de gloria. Y también analizó la actualidad de dos equipos que llegan golpeados a este cruce.

    Imágenes de aquella batalla en el clásico del 9/2/2020.

    -¿El que gane el clásico salva el año?

    -Es un año difícil para los dos en lo deportivo. No creo que ninguno de los dos salve el año si gana, como se dice. Pero sí es una necesidad de lograr el triunfo para poder calmar los ánimos. Creo que los dos son instituciones gigantes donde las aspiraciones son superiores a lo que es este partido. Pero hoy la actualidad marca esto y la realidad es que cada uno va a luchar para poder ganar este partido y generarle más problemas al otro. Esa es la realidad. Pero bueno, tienen una linda oportunidad, sobre todo Racing, en su estadio y con su gente, de poder ir arreglando un poco sobre el final del año y apuntar al año que viene a mejorar esta campaña.

    -Más allá de futbolístico y táctico, ¿qué se necesita desde o anímico?

    -Cada uno lo toma a su manera. Obviamente me ha tocado jugar varios clásicos: dos para Independiente y después cinco para Racing, si mal no recuerdo. Yo en lo personal en la semana estaba bastante tranquilo, pero bueno, estaba la adrenalina de lo que significan estos partidos. Son especiales, la gente te lo hace saber, el clima del entrenamiento también es otro.

    -¿Cuesta conciliar el sueño en las noches previas a un clásico?

    -A veces, hasta dos noches previas, te cuesta dormir, porque es difícil no jugarlo antes o imaginarte jugadas, situaciones. Estos partidos quedan marcados para la gente, para los jugadores, para los cuerpos técnicos, para todos. Y más cuando el resultado se te da. El que esté mejor ese día, el que se levante mejor, el que cometa menos errores o el que se anime a hacer algo distinto... Todos, como se dice, dejan la vida. Pero el que se anime a pensar un poquito, a dar algo distinto, se lo lleva.

    Junto a Donati, Sigali y Lautaro Martínez, en una de las visitas del Toro.

    -A la presión de ganar el clásico se suma que los dos vienen muy mal. Debe ser mayor esa carga para los jugadores.

    -Sí, claramente. La verdad es que en estos partidos siempre hay que dar un plus, lo tienen que jugar como si fueran hinchas (Gastón Lodico y Lautaro Díaz, dos casos). Es una frase hecha, pero es real. Son tus colores contra el otro y la gente los defiende a morir. Y entonces, bueno, los jugadores no tienen que omitir eso. Tenés que jugar, obviamente. Son jugadores de fútbol, profesionales, donde no podés jugar como un hincha porque, por ahí, te podés pasar de revoluciones. Pero sí con la actitud, con la agresividad y con la entrega de hacer todo lo posible para ganar el partido. Y después, bueno, obviamente es fútbol y también hay que jugar, animarse a tratar de jugar mejor que el rival. Racing tiene la ventaja de jugar en su estadio, con su gente, que obviamente va a llenar el estadio y va a apoyar; pero bueno, también el equipo tiene que contagiarse y hacer que todos juntos consigan el resultado.

    -Claro, el ideal combinar el corazón con la mente fría.

    -Sí, claramente que ese es el ideal, como decís vos. Yo creo que los jugadores del plantel que sean realmente hinchas tienen que transmitir también al resto eso que ellos sienten, o lo que sienten los familiares, o lo que sienten los amigos. A mí me pasaba en Rosario, cuando enfrentaba a Newell's: era ya 15 días antes empezar a palparlo y los amigos "y dale, y dale". No importaba los partidos anteriores ni los partidos después. Era ese partido y después, bueno, se va muriendo.

    -¿Y contagiar hacia afuera también, no?

    -Es lo que te digo. La gente va a apoyar, va a empujar, va a hacer su partido. Y bueno, después también los jugadores y el cuerpo técnico adentro del campo son los que resuelven. Y bueno, tienen que aprovechar todo ese envión de la gente, que no tengo duda de que va a acompañar y que va a apoyar. A pesar de este mal momento, la gente de Racing siempre es fiel y va a apoyar a morir para poder conseguir los tres puntos.

    Nery Domínguez, Pillud y Solari.

    -Cuando vas al pasado y nos acordamos todos de aquel partido histórico, épico, en la cancha de Racing, que vos estuviste con la cabeza vendada, con el hombro como el Tata Brown, con sangre que te corría por la cabeza... ¿Qué pensás de aquello?

    -Fue una película, como si alguien hubiera escrito un guión por la forma en que se dio. Fue único. Creo que nosotros veníamos medio cuestionados, era una situación no como la de ahora, pero veníamos ahí, y bueno, justo nos cae este partido donde seguramente iba a marcar un antes y un después, por cómo se dio el resultado y cómo se dio la forma. Creo que lo trabajamos muy bien; esa semana fue increíble porque estábamos todos muy metidos, primero para mejorar la situación que teníamos y también por la magnitud del partido, sabíamos que había muchas cosas en juego. Y el empuje de la gente fue fundamental.

    Nery Domínguez jugó 133 partidos en Racing, metió tres goles y ganó dos títulos.

    -¿Fue el partido más emotivo de tu carrera?

    -Mirá que los clásicos rosarinos yo los vivía muy fuertes, me tocó convertir en un día de la madre, justo mirá, viví lindos partidos de eso. Pero bueno, siempre digo que el clásico con nueve termina siendo especial por tanta adversidad y terminar ganándolo. Entonces bueno, por ese motivo es especial, siento que es el mejor partido que me tocó vivir, por toda la atmósfera que se vivió, por todo lo que sentimos en ese momento y cómo lo sacamos adelante. Pero bueno, te vuelvo a repetir, me tocó vivir lindos clásicos, emotivos, con mucha adrenalina, me tocó convertir y todo, pero este termina siendo por ahí el más especial por el hecho de cómo se dio.

    -¿Lo volviste a ver muchas veces ese partido?

    -El completo, tres veces. Y muchos momentos, el final sobre todo. Uno va viendo algún que otro videíto cortito, no sé, de cómo se gritó en la tribuna, o el gol del Chelo, o cuando aparece comiendo la banana, o cuando se arman en la expulsión ahí el revuelo... Y eso uno lo ve y se le pone la piel de gallina porque te hace volver al momento y te hace recordar momentos inolvidables, sobre todo por el grupo humano que había, y que bueno, hasta el día de hoy estamos en contacto, estamos hablando y recordamos. La verdad que se había armado un gran grupo, un gran equipo; después cuando vino Seba (Beccacece) estaba casi toda la base y más chicos que se fueron sumando, entonces, siempre los mejores recuerdos de todo ese proceso que duró varios años.

    -¿Cómo se llama el grupo de WhatsApp? ¿Se puede saber?

    -"Racing Campeón 2019".

    La despedida de Racing y la nostalgia de los clásicos

    -¿Cómo se dio su salida de Racing?

    -Obviamente que yo me quería quedar. Fue un largo proceso de reuniones como para poder continuar, y bueno, era una situación difícil donde no se pudo concretar, lamentablemente. Y bueno, lo dije el otro día, mis compañeros estaban al tanto de todo, tratamos de unir las partes, de llegar a un acuerdo, no se pudo, y llega un momento donde uno tiene que tomar una decisión porque había que seguir la carrera. Me fui triste, porque mi deseo era seguir en Racing, estaba muy cómodo en el club, la pasaba bien, mis compañeros eran mi segunda familia. Y aparte el equipo se veía que estaba para competir ese año, que después terminó consiguiendo cosas también. Entonces yo veía que había motivos para seguir en el club, pero no se dio.

    -¿Qué darías por volver el tiempo atrás y jugar otra vez un clásico?

    -Y sí, cuando se te termina el tiempo, y cuando te toca vivir esos momentos, esos partidos, uno recuerda y te agarra un poco de nostalgia de volver a sentir esas cosas. Bueno, hace un par de semanas acá me tocó vivir el clásico del ascenso, Central Córdoba contra Argentino, y mis compañeros un poco me cargaban por la magnitud del clásico y me preguntaban qué sentía. Y le digo: "Mirá, la noche previa sentí los mismos nervios que si jugara en Racing-Independiente, o en Central-Newell's, o Lanús con Banfield, o la U con Colo-Colo". Sentía la noche previa lo mismo. Me encantaría volver a sentir esa sensación del banderazo cuando venía la gente a apoyarnos al hotel, todo lo que se vive llegando al estadio que la gente no deja avanzar el micro... Todo el ambiente que se vive es único, y por más que lo quieras contar, hay que vivirlo.

    La camiseta ensangrentada y la épica al estilo Tata Brown

    -¿Y la camiseta ensangrentada dónde quedó?

    -Nosotros siempre usábamos dos camisetas, una en el primer tiempo y otra en el segundo. La primera, bueno, obviamente se usó en el primer tiempo, y la ensangrentada, digamos, la del accidente, yo no me la podía sacar porque tenía el hombro luxado. Entonces, cuando viene el doctor con el kinesiólogo a ver qué me pasaba, lo primero que ven es toda la sangre en la cabeza. Y cuando intentan frenar la sangre, yo no podía girar, y entonces le digo que se me había salido el hombro. Mete la mano y logra reubicarlo, pero con un dolor impresionante. Y claro, ya con la camiseta toda ensangrentada, yo no me la podía sacar porque no podía mover el brazo. El utilero sale corriendo, busca la tercera camiseta y me la ponen arriba.

    -Y ahí acomodaste el brazo izquierdo sobre un agujero de la camiseta, al estilo Tata Brown en el Mundial de México 86.

    -Justo hacía poquito había muerto el Tata. Y le doctor se le ocurrió hacer ese agujero en la camiseta para pasar el brazo lesionado. Y bueno, ya no pude ocupar la posición en la que estaba, trabajando como zaguero central, no podía prácticamente correr o tener algún roce con algún rival. Y en una posición delicada, me mandaron arriba, faltaban creo que 6 o 7 minutos, y bueno, ocupar un espacio ahí, y así terminamos con 8, básicamente. ¡Cuánta épica! La tiene mi señora, y las otras dos me las sacaron: una el doctor —por haberme recuperado el hombro— y el otro utilero también se quedó con otra. Héctor González, me acuerdo que se quedó con una. ¡Qué buena historia!

    -¿Tuviste en algún momento algún problema por tu pasado por tu llegada a Racing después de pasar por Independiente?

    -No he sufrido más que alguna que otra puteada o chicana por redes, pero no... La verdad que yo siempre, en el año que estuve ahí me brindé al máximo. Había una chance real de continuar ahí porque yo no iba a volver a Querétaro, pero bueno, ahí fue una decisión, supongo, entre el cuerpo técnico y la dirigencia de que yo no continúe, y ahí paso a Racing.

    El trofeo de guerra, tras aquel corte en la cabeza por un choque durante el partido.

    -¿No dudaste nunca en llegar a Racing, entonces?

    -No. Y sólo tengo palabras de agradecimiento para Independiente, porque cuando yo estaba en México Independiente nos fue a buscar, confió en mí, tuvimos un buen año con un buen equipo donde he hecho muchas amistades también. Y después el fútbol me llevó al otro lado y termino jugando cuatro años y medio en Racing, pero siempre fui respetuoso con los rivales y sobre todo con Independiente, porque no me genera nada estar hablando mal o diciendo cosas que no corresponden.

    Nery ganó la Sudamericana de 2017 con Independiente.

    El regreso a Rosario y el balance de su paso por San Lorenzo

    -¿Por qué llegaste a Central Córdoba de Rosario?

    -Porque yo llevaba mucho tiempo fuera de Rosario, de mi casa, y mi idea era ya pegar la vuelta; lo habíamos hablado mucho con la familia, los nenes ya están entrando en una edad donde también necesitan ir formando sus vínculos acá. A mí me habían brindado la posibilidad de continuar en San Lorenzo, pero un poco para mi carrera yo quería terminar jugando, siendo importante. Y la manera de volver a Rosario y poder seguir sintiendo eso, sentirme importante, jugar y también aspirar a un objetivo que tiene el club, que ascender después de muchos años. El proyecto me gustó. Me brindaron al máximo, me abrieron las puertas, y yo lo disfruto. Lo disfruto mucho de estar en mi casa, acá en mi ciudad, disfruto ir a entrenar, de estar en los partidos. Es una experiencia nueva donde tengo mayor responsabilidad, como si estuviera en Primera División.

    -¿Qué te dejó San Lorenzo? ¿Cómo fue tu paso por ahí?

    -Obviamente que me hubiese gustado jugar más, porque yo soy muy competitivo, soy muy exigente, y a todo jugador le gusta estar adentro. El primer semestre con Miguel (Russo), que fue el que confió en mí... Es el que me llevó a San Lorenzo. A San Lorenzo llego muy sobre el torneo iniciado, pero desde lo deportivo me hubiese gustado jugar más. Lo veo positivo porque aprendí un montón de cosas, porque conocí una institución gigante, porque tengo amistades ahí adentro, gente maravillosa. Un club con muchos problemas, esa es la verdad, pero con una hinchada increíble que sigue apoyando a pesar de todas las adversidades que todos conocemos.

    -Arriesgás un resultado para el domingo?

    -No, pero quiero que gane Racing. El otro día fui a la cancha cuando vino acá Central con Boca... Obviamente quiero que gane Racing. Pero bueno, ojalá que, primero que nada, se dé un partido de fútbol bueno, de alto vuelo. Pero como los dos clubes están en situaciones complicadas, va a ser un partido muy trabado, muy presionado, entiendo que se va a cortar bastante el juego. Todo futbolero va a querer que sea un gran partido por el marco de la gente, porque es un clásico. Y bueno, esperemos que salga todo bien.

    Los otros equipos donde jugo Nery

    Además de hacerlo en Rosario Central (2012-15), Racing (2018-22) y San Lorenzo (2025), Domínguez actuó en Querétaro de México (2016), Universidad de Chile (2022-23) y Lanús (2024).