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Fin de la novela: Boca jugará la vuelta ante Vasco en el Maracaná

Tras varios días de incertidumbre, Conmebol le confirmó a la dirigencia de Boca que la sede será el mítico estadio de Río de Janeiro.

    Se acabó la novela. No hay más dudas: Boca tendrá que ir al Maracaná para dar vuelta la serie ante Vasco da Gama y buscar un lugar en la final de la Copa Sudamericana. Después de varios días de incertidumbre, recursos judiciales y hasta la posibilidad de mudar el partido a otro país, Conmebol le ratificó al Xeneize que la revancha se jugará el martes 20 de octubre en Río de Janeiro. Y el equipo de Rodolfo Arruabarrena ya conoce el escenario en el que se jugará una parada decisiva.

    La confirmación llegó luego de que la dirigencia de Boca se comunicara con el organismo sudamericano para consultar por la sede. La respuesta fue contundente: el Maracaná se mantiene como escenario del encuentro. Así, el club puede dejar atrás una preocupación que se había extendido durante toda la semana y concentrarse en lo futbolístico.

    ¿Qué pasó? La sede estuvo en jaque hasta último momento. El viernes 9 de octubre, Vasco consiguió un fallo favorable de la Justicia de Río de Janeiro que obligó al consorcio Fla-Flu, administrador del estadio, a poner el Maracaná a disposición. Sin embargo, al día siguiente, una nueva medida cautelar suspendió esa autorización y volvió a abrir la puerta a una mudanza.

    El club brasileño no se quedó de brazos cruzados: presentó otro recurso y el martes 13 consiguió que la Justicia restableciera el permiso para utilizar el estadio. En el medio, el consorcio formado por Flamengo y Fluminense insistió con sus objeciones, vinculadas a cuestiones operativas, el estado del césped y la realización de otros eventos en el complejo.

    Y ahí apareció Paraguay. Ante la posibilidad de que un nuevo fallo judicial volviera a bloquear el Maracaná, Conmebol le comunicó a Vasco que podía trasladar el partido a Asunción. La entidad había dejado en claro que no aceptaría cambios de sede fuera de los plazos establecidos y que, si la Justicia impedía jugar en Río, tendría la potestad de definir un escenario alternativo. La opción paraguaya dejó de ser una especulación y pasó a formar parte de las alternativas concretas.

    Además, Vasco ya había agotado las 70.000 entradas disponibles, otro factor que complicaba cualquier modificación a pocos días del encuentro.

    Ahora, con la ratificación recibida por Boca, el panorama está despejado. El Xeneize volverá al Maracaná después de casi tres años, desde aquella final de la Libertadores 2023 ante Fluminense, cuando perdió 2-1 en el tiempo suplementario y se quedó a las puertas de la Séptima.

    Esta vez, el desafío será revertir el 0-1 de la ida y buscar la clasificación a la final de la Sudamericana en un estadio que promete estar repleto.