DEFENSA Y JUSTICIA

Agregar Olé en

De hacer delivery y pensar en el retiro a pelear el Clausura: Matías Borgogno, el arquero revelación de Defensa

El cordobés charló a corazón abierto con Olé para recordar cómo fueron sus inicios en la pensión de Vélez, su ascenso con San Martín de San Juan, su paso por Platense y su presente en el Halcón, donde sueña con ser campeón.

    El motor de la camioneta familiar arranca temprano en Córdoba. Al volante va Matías Borgogno, por entonces arquero de las Inferiores de Vélez, a quien el parate por la pandemia le cambió los planes y lo devolvió a casa para reinventarse como delivery. Entre pedidos, remitos y videollamadas con el preparador físico, el sueño de llegar a Primera parece una postal lejana. Sin embargo, el destino está escrito: en pocas semanas, un brote de coronavirus dentro del plantel lo hará regresar a la pensión en Liniers para debutar ante Gimnasia a horas de la muerte de Diego Maradona. Y ese episodio, que marcará a fuego su carrera, significará apenas el comienzo. Luego, será clave en el ascenso de San Martín de San Juan, coqueteará con el retiro, defenderá el arco de Platense en la fase de grupos de la Copa Libertadores y llegará a Defensa y Justicia, donde se destacará bajo los tres palos y querrá ser campeón de este Torneo Clausura. " Al pibe que fui le diría que siempre decida con el corazón y luche con pasión", reconoce en diálogo con Olé.

    -Meses antes de debutar en Primera fuiste delivery...

    -Si. Tenemos un servicio gastronómico con mi familia. Con el coronavirus no había otra que buscar soluciones porque las fiestas masivas no se podían hacer y el ingreso más grande que tenía la empresa era por el catering. Además, mi viejo tenía una rotisería. Salíamos en camioneta a repartir con todos los cuidados que había en ese momento. Me ayudó la facilidad que teníamos de entrenarnos vía Zoom. Por suerte pasamos la pandemia y el negocio sigue funcionando al día de hoy. Es un recuerdo no muy lindo, pero estuvo bueno porque nos unió como familia. Fue una de las pocas veces que pudimos compartir el hecho de vivir todos juntos en la misma casa. Ayudarlos fue muy gratificante.

    -¿Cómo fueron tus inicios allá en San Francisco?

    -La peleé mucho, de muy chico. Tenía la ilusión de llegar a Buenos Aires. Empecé jugando al baby fútbol en Córdoba. Nosotros jugábamos en cancha de 7 y césped natural, no como se juega acá normalmente, y en Belgrano. Después pasé por Sportivo Belgrano, el club de la ciudad que llegó a jugar en el Nacional B. Finalmente, me vine de chico, a los 14 años, a Vélez.

    Matías Borgogno en Olé.

    -¿Siempre fuiste arquero o te probaste antes en otras posiciones?

    -Sí, muy de chiquito probé de delantero, en el mediocampo también, y muchos otros deportes porque me gustaba, pero terminé en el arco porque lo que me generó ese puesto no me lo había generado otra cosa. Es una pasión que me tomé muy seriamente. Por suerte las cosas han salido bien.

    -¿Cómo fue esa vida en la pensión de Vélez?

    -Siempre digo que fue el club que me terminó de formar como persona y como jugador. El aprecio que yo le tengo también pasa por todo lo vivido ahí adentro. Hoy en día tengo a dos de mis mejores amigos, Santi Solari y Giuli Cerato, que están en Primera también. Fueron mis compañeros de pensión en ese momento.

    -¿Qué sentiste cuando te confirmaron que ibas a debutar en Primera por un brote de coronavirus y ante Gimnasia después de la muerte de Diego Maradona?

    -Fue una semana de muchísimas emociones. Creo que el Diego, más allá de no haberlo vivido tanto porque soy categoría 98, genera mucho en los argentinos. Esa semana estuve entre la emoción de debutar y lo que estaba pasando. Veníamos de una preparación que era en casa, atípica. Llegó el momento como tenía que llegar. Creo que me sentía muy preparado para hacerlo, pero también sin haberlo pensado tanto. Por suerte salió. Si bien ese partido con Gimnasia perdimos, los otros dos fueron por la Sudamericana y me fue muy bien. Más allá de que no pudo estar la familia presente y que fue un debut muy raro, lo pude disfrutar. Siempre recuerdo ese momento cuando llega la fecha también por la muerte del Diego. Es una fecha muy especial.

    Matías Borgogno, arquero revelación de Defensa y Justicia.

    -Al poco tiempo llegaste a San Martín de San Juan, donde fuiste clave en el ascenso. ¿Qué recordás de ese paso?

    -San Martín fue mi primera decisión grande de irme a probar suerte a otro club después de un proceso largo en Vélez. Cambiar fue muy duro. No sé si hoy volvería a tomar a esa decisión con el diario del lunes. Obvio que salieron las cosas muy bien, pero al principio fue una decisión grande. El primer año no jugué y estuve muy cerca de querer dejar, de llorar e irme, de decirle al manager que no quería ir más porque no era lo que esperaba. Las cosas no habían salido como quería y Raúl Antuña, que después fue el técnico del ascenso y hoy en día es amigo, me dijo que si al año siguiente me quedaba iba a ser el arquero. Y así fue, me dio la oportunidad. Estoy agradecido. Siempre digo que San Juan fue un paso muy importante en mi carrera.

    -¿Hiciste terapia? ¿Cómo saliste de esa situación?

    -Ya venía trabajando con Malena, la psicóloga de Vélez. Ella tuvo mucho que ver ese año por la ayuda y el apoyo que me dio. Me acompañó. Siempre me preparaba por más que no me tocara jugar. Me hizo ver que tenía que seguir intentándolo. Si no hubiese tenido esas herramientas hubiese sido un poco más difícil.

    -La historia se dio vuelta y tuviste no sólo la oportunidad de ascender y ser el arquero titular, sino también de llegar a Platense y atajar en la fase de grupos de la Libertadores.

    -Jugar la Copa fue un sueño. El año pasado, cuando terminamos con el descenso en San Martín, sabía que había cerrado una etapa en el club y que me iba a ir, pero no sabía adónde. Fue un mercado de pases difícil porque no se cerraban las cosas. Sobre el final apareció Platense con muchas ganas de que yo esté en el club. Me acuerdo que me llamó Walter Zunino. Fui porque tenía la ilusión de jugar la Libertadores. Además, los equipos que nos habían tocado en el grupo... Corinthians, Peñarol, Independiente Santa Fe. Uno de los más difíciles. Eso hizo que sea más épica la situación y lo que se logró. Fue hermoso el paso por el club. Yo lo recuerdo con mucho cariño y creo que, como lo dije cuando me despedí, ese cuadrito va a quedar ahí en la historia.

    -Al poco tiempo llegaste a préstamo a Defensa. ¿Qué tal esa primera charla con Julio Vaccari?

    -Yo lo tuve en Vélez. Eso fue lo que ayudó a que la decisión sea rápida y fácil para llegar a Defensa, también algo que no tenía planeado y salió por la vuelta de Juan Pablo Cozzani a Platense. Cuando se dio la oportunidad se habló con los dirigentes, se solucionó fácil. Creo que fue en cuatro o cinco días. Llegar al Halcón creo que hoy, con el diario del lunes, es una de las mejores decisiones que he tomado. Volví a tener un técnico que conocía, que siempre me quiso y me demostró su grandeza en las palabras. Además, era un club que no conocía. Estoy sorprendido porque entrás ahí y es muy parecido a nivel europeo. Tiene una infraestructura increíble.

    -Contra Instituto este viernes a las 19 horas tienen la chance de quedarse con el primer puesto de su zona.

    -Estoy ilusionándome de a poquito con el pasar de los partidos por cómo le está yendo al equipo e individualmente también por los rendimientos que estoy teniendo. Apenas empezó el semestre nos pusimos como objetivo esto de clasificar y de volver a meter al club en la Copa Sudamericana. Estamos muy cerca. Las metas se están cumpliendo pasito a pasito y ahora tenemos una muy importante contra el puntero de nuestro grupo, en el que tranquilamente podemos terminar quedando nosotros arriba. Es uno de los partidos que más deseábamos jugar en el semestre. Particularmente a mí me toca de cerca porque es contra un equipo de Córdoba y tengo a uno de mis mejores amigos ahí. Va a ser lindo porque es un partido de local. Con mucha ilusión y muchas ganas.

    -¿Qué le dirías al pibe que hacía repartos en pandemia sin saber que a los pocos días iba a cumplir su sueño?

    -Un poco me lo digo todavía. Que tiene que seguir intentando, que siempre decida con el corazón y que luche con pasión. Que disfrute del fútbol porque somos privilegiados de lo que vivimos.

    La charla completa de Matías Borgogno con Olé