COPA SUDAMERICANA
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El ex delantero de River rompió el silencio ante la imposibilidad de estar en las semifinales de la Sudamericana: "Es ilógico. Intentamos hablar con Conmebol, pero es burocracia".

Su ferviente deseo de jugar contra Boca en las semifinales de la Copa Sudamericana chocó contra una pared reglamentaria que no pudo romper. Más allá de su fugaz paso por las Inferiores del Xeneize, Facundo Colidio es hincha de River y qué mejor ocasión para eliminar a su clásico rival. Sin embargo, el deseo de aplicar la famosa e inexorable "ley del ex" y el hecho de ser verdugo del conjunto de Rodolfo Arruabarrena quedará sólo en el imaginario del atacante, que no ocultó su frustración por esta inesperada situación.
"Insistí mucho con los cuartos de final, con los octavos de final... Cuando llegué a Vasco fue para poder jugar contra Olimpia y no llegué por un reglamento de Conmebol", arrancó el delantero, consciente de que la situación, a esta altura de la competencia, ya no tiene vuelta atrás.
"Injustamente, estoy afuera. Es algo que Conmebol debería rever en ese reglamento porque lo entiendo, pero yo no llegué a jugar con River octavos de final. Es ilógico que no pueda jugar con Vasco", agregó Colidio en una entrevista con TNT Sports Brasil, decepcionado porque "intentamos hablar, mandar comunicados, pruebas, pero bueno, es burocracia".
Colidio y Ascacibar en un superclásico. Foto: Maxi Failla.
Qué dice el reglamento que le impide jugar
Exactamente, ¿por qué Colidio no puede jugar con el conjunto brasileño? La respuesta no pasa por una sanción, sino por un error de timing burocrático de la dirigencia carioca al momento de cerrar su transferencia.
Según marca el punto C del artículo 3.7.4.1 de la Conmebol, ningún futbolista "podrá ser inscripto para la Fase Final por más de un club". Y aunque Colidio hoy juega en Vasco, reglamentariamente quedó atado a River por una cuestión de minutos. Literalmente.
El viernes 7 de agosto a las 18 horas vencía el plazo para presentar los cambios en la lista de los octavos de final. El acuerdo de palabra entre el Millonario y Vasco estaba cerrado desde el día anterior (4,5 millones de dólares por el 50%, más una obligación de compra de 5,5 millones por la otra mitad). Sin embargo, los brasileños enviaron los documentos firmados tres horas después del límite de Conmebol.
Ante esta demora, desde el Monumental no tuvieron más remedio que sostenerlo en su propia nómina. La lógica era simple: si lo borraban y a último momento el pase se caía, se quedaban sin poder usarlo en el torneo. Entonces, en esa ventana, el Millonario tachó a Cristian Jaime, Juanfer Quintero, Kendry Páez, Alex Woiski y Agustín de la Cuesta, pero a Facundo lo tuvo que dejar...
Inhabilitado por cuestión de minutos
Si bien el conjunto de Río lo había anunciado como refuerzo a las 11 de la mañana de aquel viernes, la transferencia recién se oficializó de noche. Apenas llegó ese papel, River lo dio de baja de su lista, pero el daño ya estaba hecho: Colidio había estado inscripto durante tres horas en un equipo que iba a jugar la fase final de la CS.
Colidio en el Vasco da Gama.
Ese ínfimo margen de tiempo alcanzó para dejarlo inhabilitado de vestir otra camiseta en la misma instancia. Y para lamento del delantero, que suma tres goles y dos asistencias en ocho partidos jugados en el conjunto de Río de Janeiro, lo obligará a mirar el choque ante Boca desde afuera.
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