PC / MUÑIZ 3-2 EL PORVENIR

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Muñiz sigue con vida: remontó un partido increíble contra El Porvenir y sueña con la salvación

Tras ir perdiendo por dos tantos en Campana, el Rayo Rojo reaccionó a puro coraje en el complemento, lo dio vuelta 3-2 y todavía mantiene firme la esperanza.

    Y consiguió una vida más. Logró mantenerse en carrera por la salvación, por lo menos, hasta la semana que viene. Muñiz metió un triunfazo en Campana, no solo porque estaba obligado a lograrlo, sino por las formas de hacerlo. Jugar bien cuando las papas queman no es algo de lo que muchos equipos puedan presumir. Pero hoy, Alberto Insaurralde se puede colgar la medallita de que los suyos representaron lo que significa poner la pelota al piso y anteponerse a las adversidades de esa forma.

    Son más que tres puntos. Es un envión anímico para un plantel golpeado y un aviso para los que miraban de la Zona A y de la B. El Rayo Rojo jugó un partido muy serio y cuando se jugaba la vida supo desplegar su mejor fútbol y la contundencia que no podía encontrar en los otros partidos. El Porvenir se plantó bien en la cancha de Puerto Nuevo, pero se durmió en el complemento y el local le dio vuelta las cosas.

    Un inicio complicado

    Si algo no se podía permitir el conjunto de San Miguel era empezar perdiendo. La presión que ya adquiría el partido por la situación límite del equipo podía acrecentarse con un gol en contra. El encuentro se tornó de ida y vuelta. Y en una jugada infortunada, Muñiz quedó mal parado en defensa, De Benedetti se fue solo al galope contra el arco y adelantó a El Porve.

    Como si la apertura del marcador no fuera suficiente golpe, en una ráfaga Jeremías Arrieta amplió la ventaja a dos y puso todo cuesta arriba a los 34'. Pero el Rojo no se iba a vender fácil y se agrandó en la más chiva de todas. Iván Malmoria, a los 39', le devolvió la ilusión a todos los presentes y a los que estaban atrás de la pantalla bancando los trapos.

    El segundo tiempo perfecto

    Paradójicamente, lo que deberían haber sido 45 minutos de pura presión fue el momento que los de Insaurralde estuvieron más sueltos. En una de las primeras jugadas, una salvada en la línea fue el buen augurio de lo que iba a venir. A la suerte hay que ayudarla, y Muñiz empezó a atacar al Blanquinegro. Pasados los 15' del segundo tiempo, Murilo Arrais fue a presionar luego de un ataque que casi termina en gol y el despeje le rebotó en su humanidad. ¿El resultado? Empate parcial.

    Y en cinco minutos de furia, Facundo Berón madrugó a la defensa después de un pelotazo, se la tiró por arriba al arquero, definió sin ángulo e hizo estallar a todo el pueblo sanmiguelino con el 3-2. Después de dar vuelta la historia, el equipo se aferró con uñas y dientes al resultado y, aunque sufrió, obtuvo su recompensa y se llevó tres puntazos de oro.

    Ahora, el Rayo Rojo quedó a seis puntos de la salvación definitiva con dos partidos más por jugar. Muñiz tendrá que ganar sus dos compromisos y esperar que Fénix no sume puntos para no tener que jugar el repechaje por la desafiliación frente al último de la Zona A.