BOCA / VÉLEZ
Por qué el penal decisivo que atajó Montero y reclamó Vélez no debió patearse de nuevoLa jugada que selló la clasificación de Boca generó protestas del Fortín y abrió el debate sobre una acción clave que tuvo al arquero colombiano como protagonista.

- Boca, EN VIVO: la lesión de Paredes, el viaje a Mendoza y las últimas noticias de este jueves 3 de septiembre
La atajada que metió a Boca en los cuartos de final de la Copa Argentina tuvo su propia polémica. Y no fue menor. Porque Álvaro Montero le tapó el último penal a Thiago Silvero para el 4-3 decisivo en la tanda ante Vélez y, apenas terminó la serie, empezó la discusión: ¿el arquero colombiano se había adelantado? ¿Debía repetirse el remate?
La duda nació incluso antes de que el reclamo se instalara entre los hinchas y en las redes. En la transmisión de TyC Sports, Hernán Feler puso la lupa sobre la posición de Montero y consideró que el arquero estaba adelantado. El debate se abrió en la cabina, con Ariel Senosiain y la necesidad de encontrar el fotograma exacto: el instante preciso en el que Silvero golpeaba la pelota.
A partir de ahí, el tema también se trasladó al juego periodístico. Distintos medios se sumaron al análisis de la acción, con imágenes detenidas, comparaciones y la misma pregunta: si el arquero de Boca tenía o no al menos una parte de un pie sobre la línea de meta cuando salió el disparo. La polémica creció porque, a simple vista y en la velocidad de la jugada, el pie derecho de Montero parecía claramente adelantado. Además el arquero da un paso adelante antes de la ejecución y luego vuelve a la línea.
Pero el detalle reglamentario estaba en el otro. Más tarde, otras imágenes de TyC Sports, tomadas en el momento exacto de la ejecución, mostraron que una parte del pie izquierdo de Montero estaba todavía sobre la línea de meta. Apenas. El talón, concretamente. Y ese mínimo contacto alcanza para considerar legal su posición.
El pie de Montero tocando la linea al momento del remate. Válido, es lo que dice la Regla 14 de la IFAB.
La regla que definió la jugada
La Regla 14 de la IFAB es clara: al momento de ejecutarse el penal, el arquero debe tener al menos una parte de uno de sus pies tocando la línea de meta, alineada verticalmente con ella o por detrás. Es decir, no necesita tener los dos pies sobre la línea. Puede tener uno adelantado, como ocurrió con el derecho de Montero, siempre y cuando el otro cumpla con alguno de esos requisitos. Y eso fue lo que sucedió en el Kempes.
Así lo explicó también Miguel Scime, director del IAF, exárbitro, exmiembro de la Comisión de Conmebol, exdirector de Árbitros de AFA y asesor FIFA, en un análisis publicado en sus redes sociales. " Según la Regla 14, en el momento exacto en que se golpea el balón, el arquero deberá tener: al menos una parte de uno de sus pies en contacto con la línea de meta, alineada verticalmente con ella o por detrás de esta", escribió en redes.
Scime desmenuzó la norma: " Puede tener uno o ambos pies sobre la línea. Puede tener un pie por detrás de la línea. Puede tener el pie elevado, siempre que alguna parte esté alineada verticalmente con la línea. No puede tener ambos pies completamente adelantados respecto de la línea de meta". Y agregó que el arquero " deberá permanecer entre los postes, frente al ejecutor y sin tocar los postes, el travesaño ni la red para distraerlo".
Su conclusión fue contundente: " A los fines reglamentarios todo fue correcto".
Según la Regla 14, en el momento exacto en que se golpea el balón, el arquero deberá tener:
— Miguel Ángel Scime (@miguelscimeok) September 3, 2026
Al menos una parte de uno de sus pies en contacto con la línea de meta, alineada verticalmente con ella o por detrás de esta.
Por lo tanto:
Puede tener uno o ambos pies sobre la línea.… https://t.co/7aShh88xtJ
Del "podés robar un poquito" de Armani a la diferencia con Montero
El debate inevitablemente llevó al recuerdo de un episodio mucho más evidente. En febrero de 2024, por Copa Argentina, Franco Armani le atajó un penal a Excursionistas en un partido de River. Allí no había VAR y, después del encuentro, el propio arquero reconoció que había sacado ventaja de su adelantamiento.
"Cuando no hay VAR, podés robar un poquito", lanzó Armani en aquella ocasión, antes de aclarar inmediatamente que hablaba de " robar en el buen sentido de la palabra". La diferencia con Montero, sin embargo, es abismal.
Porque en aquella acción de Armani las imágenes mostraban al arquero claramente adelantado antes del remate. Tanto que el propio protagonista lo admitió y explicó que había aprovechado la ausencia de tecnología para controlar la posición del arquero. En cambio, lo de Montero fue una situación límite que necesitó la imagen detenida y el reglamento para resolver la discusión: su pie derecho estaba adelantado, sí, pero una parte de su pie izquierdo todavía permanecía sobre la línea.
Esa es, justamente, la frontera que separa una infracción de una posición reglamentaria. Armani había cruzado claramente esa frontera. Montero no.
Por eso, más allá del reclamo de Vélez, de la discusión en la transmisión y de la polémica que se instaló después, el penal de Silvero no debía patearse de nuevo. La atajada del colombiano fue válida.
Y así, Montero terminó completando una noche de contrastes. El arquero había cometido el penal agónico sobre Simón Escobar que pudo haber eliminado a Boca, aunque Dilan Godoy estrelló su remate en el palo. Después, ya en la tanda, se convirtió en el héroe: primero le atajó a Elías Gómez y, en el último tiro, volvió a salvar a Boca ante Silvero.
Un penal, un reclamo, un debate y una imagen que terminó siendo determinante. El talón de Montero sobre la línea alcanzó para que su última atajada valiera una clasificación.
Todavia no hay comentarios aprobados.