ARGENTINOS POR EL MUNDO
Agregar Olé en
Facundo Aranda tuvo sus inicios en el Xeneize y hoy brilla en Hong Kong. En diálogo con Olé, cuenta la mano que le dio Carlitos en pandemia, su paso por Brandsen 805 y la chance de enfrentar al astro portugués.

De los flashes de Boca a la lejanía del fútbol asiático. Pocos jugadores podrán entender los dos contextos, pero un claro ejemplo de ellos es Facundo Aranda, un extremo de 26 años que hizo Inferiores en el Xeneize y desde hace dos meses juega en el Tai Po de la Premier League de Hong Kong.
"Estuve prácticamente toda mi carrera en Boca", le cuenta Aranda a Olé. No son palabras vacías: a los 11 años comenzó su camino en Sportivo Italiano y allí lo vieron desde Brandsen 805, donde hizo una prueba y quedó. El camino fue largo: debutó en la Reserva de Sebastián Battaglia y quedó libre a los 20 años. Por poco no fue parte de aquel equipo de pibes que, en 2021, tuvo que jugar ante Banfield y San Lorenzo por el aislamiento de la Primera en Brasil por la pandemia. "No tuve la posiblidad de debutar como los demás chicos porque yo ya estaba en San Telmo", comenta.
Pese a su salida de Boca y pensar en la posibilidad de abandonar el fútbol, Aranda, además de una gran amistad con el Colo Barco, se llevó un gran gesto: en pleno brote de COVID, Carlitos Tevez (junto a otros como Battaglia y Cata Díaz), colaboró en su barrio de González Catán para que la gente tuviera para subsistir. Al tiempo, tras estrenarse en Primera con Telmo, se dio su salida al exterior: pasó por Guatemala y, luego de un regreso al país para ir a Peñarol de San Juan, se fue a Europa para jugar en Montenegro. Hace tres años que juega en Asia, donde se encontró con su mejor nivel y hasta podría llegar a jugar con Cristiano Ronaldo. Aunque no parece una misión sencilla...
Aranda con Tevez: el Apache tuvo un gran gesto con él.
Aranda, con Olé: su paso por Boca, la amistad con Barco y el gesto de Tevez
-Sos de la camada de la 2000, ¿con quién compartiste plantel?
-Estuve en Reserva con Equi Fernández, Luis Vázquez, Nicolás Valentini, Eros Mancuso, Agustín Lastra, el Chango Zeballos... el Changuito ya estaba más afianzado en Primera, lo mismo que Alan Varela. En Inferiores también estuve con el Colo Barco, somos muy amigos y compartimos bastante. Seguimos hablando.
-Al Colo ya en ese entonces se le veían cositas...
-Se veía que era un jugador diferente por su técnica y capacidad que tenía de leer la cancha. Compartimos amistosos en Reserva y partidos oficiales jugando por la misma banda porque yo también soy zurdo.
-¿Charlaron ahora con su convocatoria al Mundial y su llegada al Chelsea?
-Hablo a veces con él, pero más que nada para felicitarlo. Quería verlo cuando el Chelsea vino acá a Hong Kong, pero él no había llegado aún.
Aranda, con Barco y Lastra en Boca.
-Tevez tuvo un buen gesto con vos en Boca, ¿cómo fue eso?
-En pandemia, con Battaglia, el Cata Díaz, Krupoviesa y varios más, ayudábamos a la gente de mi barrio para que no le falte nada. Yo soy de un barrio bastante marginado en González Catán, barrio Los Ceibos. Mucha gente tiene necesidades y gracias a Dios me ayudaron todos ellos. Colaboraron con mercadería, plata para comprar las cosas, un poquito de todo. Fue una causa muy importante para el barrio.
-¿Cómo fue ese cambio de pasar de estar tan cerca a tener que buscar otras alternativas?
-Yo iba a dejar el fútbol cuando me fui a San Juan porque ya no era feliz. Sentía un vacío enorme en mi corazón porque salir de Boca fue muy duro. De tenerlo todo pasé a no tener nada, cuando salís de Boca te encontrás con el mundo real y yo no estaba preparado porque prácticamente toda mi carrera la viví en Boca.
-Y de ahí te fuiste para San Telmo...
-Sí, de hecho me tocaba ir a entrenar al medio de la Isla Maciel y se escuchaban los tiros y cómo gritaban y corrían mientras entrenábamos. A veces nos tocaba tirarnos al piso en pleno entrenamiento. Una locura.
Asia: el cambio de cultura y la chance de cruzarse con Cristiano Ronaldo
-¿Cómo se dio la decisión de irte a Asia?
-Soy muy creyente en Dios y me aferré mucho a su palabra. Un día estando en la iglesia un profeta se acercó. Me habló de todo lo que se venía en mi vida y me dijo que yo iba a irme del país y hacer mi carrera en otro lado. Me aferré a eso y terminé jugando en seis países diferentes: hace tres años llegué al continente y pasé por Indonesia, Taiwán, Camboya y ahora en Hong Kong.
Aranda, hoy en Hong Kong, habló con Olé.
-Claramente te tuviste que adaptar a un día a día totalmente opuesto...
-Sí, la cultura es muy diferente a lo que estamos acostumbrados. En Camboya, por ejemplo, venden cocodrilo en la calle, tipo en sánguche. Es increíble. Es normal comer insectos, ratas y demás. Insectos, ratas, es normal comerlo. Hong Kong es un país hermoso y muy caro. Tiene la misma cantidad de personas que en Argentina y es mucho más chico.
-Y en lo futbolístico, ¿qué tan grande fue el cambio?
-Bastante, pero me fui adaptando. En Taiwán pude debutar en la Champions de Asia, es algo que me sirvió muchísimo para mi carrera.
-¿Te imaginás jugando contra Cristiano?
-Sería un sueño jugar contra él. Su equipo está en la Champions de Asia 1, es como si él jugara Libertadores y yo Sudamericana, ja. Obviamente que si clasificás, el año que entra ya estás en el sorteo contra él, pero hay equipos muy grandes. Estás tan cerca como también tan lejos, porque hay que clasificar y eso es lo más difícil.
Aranda habló de la chance de cruzarse a CR7.
Todavia no hay comentarios aprobados.