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A más de cuatro años del crimen del ex Puma, Loik Le Priol apuntó contra las versiones difundidas. "Es un invento total de la prensa para colorear el asunto", expuso.

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Loïk Le Priol, acusado de matar a tiros al ex rugbier argentino Federico Martín Aramburú en París, volvió a declarar ante el tribunal que lleva adelante el juicio. El ex militar francés reconoció haber efectuado los disparos que terminaron con la vida del ex integrante de Los Pumas, aunque sostuvo que actuó en defensa propia durante una pelea.
El acusado, de 32 años, afirmó que reaccionó por "puro reflejo militar" después de haber recibido una serie de golpes y describió el enfrentamiento como una "paliza total". Según su versión, no salió del bar con la intención de enfrentarse nuevamente con el argentino y sus acompañantes, sino que llegó hasta el lugar después de escuchar los primeros disparos efectuados por Romain Bouvier, el otro acusado en la causa.
Martin Aramburu. (foto Unión Argentina de Rugby)
El crimen ocurrió durante la madrugada del 19 de marzo de 2022, en el barrio parisino de Saint Germain des Prés. Aramburú, que tenía 42 años y había jugado en la Selección Argentina de Rugby, se encontraba en la capital francesa junto a su amigo Shaun Hegarty cuando comenzó una discusión en la terraza del bar Le Mabillon. El intercambio derivó en una pelea y, minutos después, en un tiroteo.
Durante el proceso, Le Priol admitió que fue quien causó la muerte del ex rugbier, aunque dejó en manos del tribunal la posibilidad de una legítima defensa. "Soy autor de la muerte de Aramburu, será el Tribunal el que determine si fue o no para defenderme", había señalado al comienzo de las audiencias.
La versión de Le Priol sobre la pelea
Al reconstruir lo sucedido aquella madrugada, Le Priol aseguró que primero recibió "provocaciones" por parte de Hegarty y que, posteriormente, se produjo una agresión de Aramburú. Según su relato, después de abandonar el bar escuchó detonaciones y decidió correr detrás de Bouvier y de los rugbiers.
"Escuché disparos", relató ante los magistrados. Para el acusado, en ese momento la situación había dejado de ser una simple discusión. "Ya no era una bronca de bar", explicó. Luego, agregó que aquello fue lo que lo impulsó a intervenir.
Le Priol sostuvo que corrió para alcanzar al grupo con las "pulsaciones a 200" y "sangre en la boca", pero negó que su intención fuera regresar para continuar la pelea. Cuando llegó hasta donde se encontraban los deportistas, afirmó haber recibido varios golpes.
"Me golpean por la izquierda", relató. Según su versión, primero recibió "un enorme golpe en la cara" e, inmediatamente, otro impacto "en la parte posterior del cráneo". Fue entonces cuando describió la situación como una "paliza total".
Martin Aramburú y sus asesinos, en el bar, antes de que empezara la pelea.
A partir de ese momento, el acusado explicó que reaccionó apelando a su experiencia militar. "Por puro reflejo militar, mientras me sujetan por detrás", dijo. Además, recordó: "Todo está borroso. Estoy desconectado de la realidad. Los dientes rotos, la sangre en la boca. Apreté (el gatillo) sin entender lo que pasaba. Es puro reflejo, no hay ninguna reflexión".
Loïk Le Priol y Romain Bouvier, los acusados.
Los disparos y la reconstrucción del crimen
La secuencia de aquella madrugada también fue analizada a partir de las imágenes de las cámaras de seguridad y de los registros sonoros incorporados al expediente. En una de las audiencias, un investigador describió las diez detonaciones registradas durante el episodio y utilizó el término "ejecución" para referirse a la secuencia final.
Según la reconstrucción presentada durante el proceso, Bouvier fue quien efectuó los primeros disparos después de seguir a los rugbiers por el bulevar. Le Priol llegó posteriormente al lugar y realizó otros seis. Cuatro proyectiles alcanzaron a Aramburú, dos de ellos de manera mortal.
La discusión sobre las armas y su pasado
Durante su declaración, Le Priol reconoció además su relación con las armas y con el consumo de alcohol. Sin embargo, rechazó las acusaciones que lo vinculan con posiciones racistas o con una motivación ideológica detrás del crimen. "Es un invento total de la prensa para colorear el asunto de cierta manera", insistió.
El pasado del acusado también ocupa un lugar importante en el proceso. Le Priol y Bouvier tuvieron vínculos con sectores de la ultraderecha francesa y ambos habían sido condenados anteriormente por un episodio de violencia ocurrido en 2015 contra un antiguo dirigente del Groupe Union Defense (GUD). Le Priol recibió una condena de dos años de prisión y Bouvier otra de tres.
El juicio entra en su etapa final
La declaración de Le Priol se produce en la parte final de un proceso que comenzó en París el 7 de septiembre y que reconstruyó tanto las circunstancias del crimen como las trayectorias de los acusados y la vida de Aramburú.
Martin Aramburu.
Durante las audiencias también declararon familiares y amigos del ex rugbier. Su madre y personas cercanas lo describieron como un hombre alejado de la violencia y recordaron su vida familiar, su carrera deportiva y su vínculo con Francia. Entre los testigos estuvieron antiguos compañeros del rugby, como Thomas Lievremont y Gonzalo Quesada.
Le Priol enfrenta una posible condena a cadena perpetua por el asesinato, mientras que Bouvier está acusado por su participación en el ataque . La decisión del tribunal está prevista para el viernes 25 de septiembre.
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