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En el primer partido como local luego de la eliminación en los cuartos de la Sudamericana, la gente del Tricolor se la hizo pasar mal a los jugadores dirigidos por Dorival.

La eliminación en los cuartos de Sudamericana frente a Boca caló hondo en San Pablo. El ambiente que ya estaba caldeado por el mal presente que arrastraba el equipo y el clásico perdido frente a Palmeiras, que también se hizo sentir durante buena parte del partido de vuelta frente al CABJ, terminó de reventar con la recibida de los hinchas al equipo en el partido frente al Inter de Porto Alegre.
Lo que era un secreto a voces en la ciudad paulista terminó de confirmarse en la previa al partido en el Morumbí, cuando la hinchada del local sacó una bandera que decía "silencio, estamos jugando".
De forma sarcástica y haciendo referencia a las declaraciones del entrenador Dorival Junior, quien reconoció en conferencia de prensa que el tremendo recibimiento de la gente en la vuelta frente al Xeneize "comprometió nuestro resultado" y "asustó" a los jugadores, la hinchada del Tricolor mostró este trapo en la tribuna principal.
La bandera en cancha de San Pablo (Foto: X).
En sus redes sociales, el líder de la barra del San Pablo, conocido como Baby, había escrito antes de este partido por el Brasileirao: "Para no asustar a los atletas en el campo, guardaremos silencio durante los primeros 15 minutos en Morumbi". Y esto se cumplió a rajatabla.
En el primer cuarto de hora, el estadio que lució semi vacío se mantuvo con murmullos y sin cánticos provenientes desde las tribunas. Esto, hasta que Jonathan Calleri puso el 1-0 desde el punto de penal y generó la explosión de la gente.
Así lució el Morumbí en el San Pablo-Inter (Foto: X).
Video: la gente de San Pablo sin cantar durante 15 minutos en el partido frente al Inter de Porto Alegre
Las declaraciones de Dorival respecto al recibimiento de la gente
Luego de la eliminación de su equipo en los cuartos de la Sudamericana frente a Boca, el entrenador de San Pablo fue consultado sobre el tremendo recibimiento que llevó a cabo la gente en el Morumbí y su respuesta sorprendió.
“Esto sucedió, no lo esperábamos y los asustó. Tuvimos una primera mitad irreconocible en todos los aspectos, y debemos asumir la responsabilidad. Podría haber cerrado los ojos y sustituido a cuatro o cinco jugadores. No teníamos nada. Parecía que estábamos completamente fuera de juego, desconectados, y eso comprometió nuestro resultado", afirmó el DT brasileño.
Por otra parte, contó que habló sobre esto con los jugadores en plena pausa de rehidratación, donde buscó calmarlos, y dijo: "Durante la primera interrupción del juego, dije que ya habíamos cometido todos los errores posibles y que necesitábamos mantener la calma y darles opciones a nuestros compañeros en su juego".
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