BOCA / SAN LORENZO

Agregar Olé en

San Lorenzo y Boca, el duelo de las revanchas, las rachas y las necesidades

El clásico del domingo se jugará en el Nuevo Gasómetro, con antecedentes negativos para ambos en materia de clásicos y una estadística muy especial para el Vasco Arruabarrena.

    A esta altura, Boca ya está posado sobre un escenario ideal al imaginado antes de comenzar su semestre. Uno en el que vive y tiene buen pronóstico en las tres competencias con las que arrancó la pretemporada a cargo del Vasco Arruabarrena el 18 de junio, apenas tres meses atrás.

    Y en el que si algo le falta es ganar más seguido y no quedar en deuda en los escenarios grandes, una chance que este domingo podría acomodar y mucho si logra imponerse en el clásico ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro.

    Para lograrlo, el DT no dudó en armar un plan para poder contar con lo mejor que tiene a su disposición aún sabiendo que esos 11 titulares son los mismos que jugaron el martes ante San Pablo en Brasil por la Copa Sudamericana. Una estrategia que comenzó en el mismo vestuario del Morumbí en el que el Vasco decidió cancelar la vuelta inmediata al país y apostar a un mejor descanso para volver recién al día siguiente después del regenerativo de rigor.

    Claro, es que además de ser un clásico y de todo lo que implica a nivel deportivo, el Ciclón es también una materia pendiente para el entrenador de Boca, que no sólo no logró vencerlo en su ciclo anterior (perdió los tres partidos en los que lo enfrentó) sino que fue el rival que le dio el golpe decisivo semanas antes de tener que irse del club, con aquel 0-4 en la final de la Supercopa Argentina en Córdoba.

    Con la racha por mejorar en cruces contra los grandes en general, ya el primer clásico (ante Racing) fue con balance airoso por el empate tras comenzar perdiendo, pero ahora Boca sabe que necesita y puede dar un paso más ante un equipo que -si bien es utilitario en su cosecha y tiene de regreso a Ruben Insua, un DT que lo hace sumar por encima de sus posibilidades-, pelea más por sostenerse competitivo que por objetivos superadores.

    Los desafíos de San Lorenzo

    Aunque, claro, San Lorenzo (su gente, el orgullo de un plantel mirado de reojo y menos un símbolo como el Gallego), no piensan en conformarse con “sacar algo” -o apenas incomodar- justamente a Boca.

    No, para ellos es el partido a ganar en el año, por encima de cualquier otro, y con un dato extra que lo hace casi obligatorio: de los últimos 27 clásicos, San Lorenzo solamente ganó uno (a Racing 3-2 en marzo de 2025, con Miguel Ángel Russo como DT), en un trayecto en el que se enfrentó cuatro veces con Boca, empatando dos y perdiendo en dos, ambas derrotas en la Bombonera.

    El 11 de memoria

    En lo futbolístico, está claro el panorama en Boca, con un equipo que ya va saliendo de memoria -al menos en este tramo de la competencia-, con la confirmación de que Leandro Paredes no se quiere perder nada, que Milton Delgado ya está bien de su lesión muscular y que los pibes Facundo Jagger Herrera y el flamante hombre de Selección Leonel Flores se ganaron el puesto y son más titulares que las variantes que tiene el central (Pellegrino, ya recuperado de su lesión y Ayrton Costa, recién sumado al grupo) y que el mismísimo Sebastián Villa en el caso del delantero.

    De esa repetición tal vez salga la confianza que Boca necesita consolidar. Para creer en sí mismo, para seguir creciendo. Y para recuperar terrenos perdidos tanto a nivel club como en el orgullo de su DT.

    El probable de San Lorenzo

    José Devecchi; Danilo Arboleda, Guzmán Corujo, Emiliano Amor; Ezequiel Herrera, Nicolás Tripicchio, Manuel Insaurralde, Mathias De Rittis; Facundo Farías, Rodrigo Auzmendi, Alexis Cuello.

    El probable de Boca

    Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera, Lautaro Blanco; Santiago Ascacibar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Alan Velasco; Leonel Flores, Miguel Merentiel.