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No es Calleri: el delantero con "olor a gol" que aparece como amenaza para Boca en el Morumbí

Con Jony suspendido, San Pablo apuesta todo a un goleador que se caracteriza especialmente por sus goles de local. ¡Mirá!

    Boca ya sabe quién es Luciano. Lo sufrió en la Bombonera, aunque aquella vez Álvaro Montero le ganó el duelo. Ahora, con Jonathan Calleri suspendido, el delantero de 33 años aparece como la principal carta de Dorival para intentar dar vuelta la serie en el Morumbí. Y hay un dato que explica por qué en San Pablo confían tanto en él: lleva 14 goles en 2026, 12 de ellos jugando como local, y es el máximo artillero del equipo en la temporada.

    Pero Luciano, de 33 años, no llegó hasta acá por un camino lineal. Nacido en Anápolis, Goiás, el 18 de mayo de 1993, comenzó en el fútbol de su ciudad y completó su formación en Atlético Goianiense. De allí pasó por Avaí, Corinthians, Leganés, Panathinaikos, Fluminense y Gremio antes de encontrar en San Pablo el lugar donde terminó de transformarse en un delantero decisivo.

    Del Panamericano a Europa

    Hay una etapa de su carrera que sirve para entender el potencial que siempre le vieron. En 2015, Luciano fue convocado a la selección brasileña Sub 23 para los Juegos Panamericanos de Toronto. Marcó cinco goles en apenas cuatro partidos, terminó como goleador del torneo y se llevó la medalla de bronce.

    Por entonces también recibió elogios de Tite, quien lo definió con una expresión bien brasileña: "fedendo a gol", algo así como un jugador con olor a gol. Pero el propio Luciano reconoció años después que aquella explosión también le había jugado en contra. Tite tuvo que hablar con él sobre su comportamiento y pedirle que mantuviera los pies sobre la tierra.

    Luciano con San Pablo en la Bombonera.

    Luciano con San Pablo en la Bombonera.

    Después llegó Europa. En Corinthians tenía pocos minutos y apareció la posibilidad de ir al Leganés. Luciano aceptó porque quería jugar en La Liga y no dudaba de lo que significaba esa oportunidad. Incluso contó que soñaba con enfrentar al Real Madrid: todavía ni siquiera había visto el Bernabéu por dentro y ya imaginaba jugar allí. En una entrevista de aquella época, además, contó su admiración por Cristiano Ronaldo.

    En España disputó 25 partidos y convirtió cuatro goles. La adaptación no fue sencilla: idioma, fútbol diferente y, sobre todo, una exigencia defensiva a la que no estaba acostumbrado. Más tarde también tuvo una experiencia en Grecia, con el Panathinaikos.

    El salto que encontró en San Pablo

    Después de pasar por Fluminense y Gremio, Luciano llegó al San Pablo en agosto de 2020, en una operación que incluyó el intercambio con Everton. Y allí apareció la mejor versión de su carrera.

    Su impacto fue inmediato. En el Brasileirao 2020 convirtió 18 goles y terminó como uno de los máximos goleadores del campeonato, empatado con Claudinho. Para el club paulista fue una temporada especial: Luciano se convirtió en uno de los grandes nombres ofensivos del equipo y comenzó a construir ese vínculo con la torcida que todavía mantiene.

    Luciano Neves, goleador de San Pablo.

    Este año superó los 100 goles en el Tricolor y ya va por los 115 en 355 partidos. Y en la Sudamericana anotó tres en cinco presentaciones: O'Higgins y Millonarios en la fase de grupos, y Bolívar en los octavos. Los tres en el Morumbí.

    También hay una historia personal que explica buena parte del cariño que genera. En enero de 2021 murió Jonathan, su hermano de crianza, después de luchar contra el cáncer. En el partido siguiente, Luciano decidió jugar con el nombre “Jonathan” en la camiseta. Marcó y, después del gol, terminó llorando en el banco. Una imagen que quedó grabada entre los hinchas de San Pablo.

    Desde entonces, Luciano fue construyendo algo más que números: se ganó el reconocimiento por su entrega, su carácter y esa sensación de que siempre está dispuesto a pelear cada pelota.

    Ahora, el peligro está en casa

    Y el presente vuelve a ponerlo frente a Boca. En la ida tuvo una situación muy clara: recibió en el área y definió, pero Montero respondió con una atajada decisiva. Esta vez no estará Calleri, suspendido, y todo indica que Luciano será el hombre elegido para acompañar a Gustavo Santana en ataque.

    El dato que más preocupa al equipo de Arruabarrena está ahí: 14 goles en el año y 12 en el Morumbí. Es decir, Luciano no sólo es el goleador de San Pablo. Es, sobre todo, un delantero que encontró en su casa el escenario donde más daño hace.

    Luciano Neves, goleador de San Pablo.